Siendo noche lluviosa,
aparece viandante
la catrina tecnóloga,
que con ansia chifladura,
busca en palacios y simas
almas embusteras y deshonestas
para llevarlas a las sendas
de justicia eterna.
Políticos, periodistas,
ingenieros, médicos,
escritores, licenciados,
abogados, maestros,
y otras profesiones
no se escapan de la
la guadaña técnica,
firmeza divina
de equidad perpetua.
Sombras corruptas
ánimas mentirosas
tinieblas falsarias
y otras concupiscencias,
con risotadas temporales
ante la virtud mexicana,
tarde que temprano
sufragan con la flaca
el reclamo digital
de noche mortal.
Inflación, recesión e
iniquidad financiera
encontraran rápidamente
su lápida mortuoria
en panteón tecnológico
de transformación digital.
Empresarios, aspiracionistas,
liberales, conservadores
y mexicanos todos los buenos,
cargando su cruz con alegría
de la virtuosa sabiduría de
divinidad espiritual máxima
ganarán eternidad celestial.
Día de muertos,
día de vivos y los del cielo,
celebración ancestral
de nuestra verdadera mexicanidad.
Para todos nuestros ausentes fallecidos y en especial en honor a Eduardo Fernández, mi padre
Octavio Fernández, PhD.
@admexusI4_0




