Señalan que implicados en crimen de Miroslava Breach intimidaron a testigos desde la cárcel

Foto: Colectivo 23 de Marzo.

Ricardo Holguin/OEM-informex

Aun en prisión, Juan Carlos N., alias El Larry, sigue teniendo contacto con Jesús Alfredo S. R., El Muñeco o El Pelos, quien se encuentra detenido desde 2012, ambos han organizado una serie de amenazas para evitar que personas participen como testigos en el juicio oral que se realiza por el homicidio de la periodista Miroslava Breach.

De este homicidio ocurrido el 23 de marzo de 2017 -día en que Alfredo cumple años y organizan fiestas en grande en Chínipas- se sabe que por lo menos tres testigos han sido amenazados por el Larry, uno de ellos de forma directa a quien reservaron su identidad y nombraron como Apolo, quien estaba preso en el Cereso de Aquiles Serdán junto con el acusado.

Luego de 14 días del juicio oral que se realiza en el Poder Judicial de la Federación, ha trascendido información de testigos con identidad reservada y la Fiscalía Especializada en Atención a Delitos contra la Libertad de Expresión (Feadle), que varios participantes han sido amenazados por el Larry, incluso aunque permanezca en el Cereso 1 de Aquiles Serdán.

Uno de los casos más relevantes fue el de Apolo, hijo del líder criminal José Crespín N., quien ordena al grupo Gente Nueva Salazar y mismo que reveló que durante 2019 fue amenazado por el Larry, cuando ambos estaban detenidos, le dijo que si declaraba lo iba a asesinar y que ya tenía “luz verde” de su padre para cometer los hechos.

Tras estas constantes amenazas y al ser una pieza clave para descifrar la organización de Los Salazar, Apolo aceptó a declarar, pero dentro de sus términos pidió su cambio de penal y fue trasladado a Hermosillo, Sonora, donde actualmente permanece preso y ya no está en riesgo de ser asesinado por declarar en contra de su padre José Crispín y el Larry.

Cholugo, otro testigo con identidad reservada desde 2018, escapó de la ciudad de Chihuahua, decidió huir porque temía por su vida, ya que el grupo criminal sabía que estaba colaborando en la investigación contra el Larry y aseguró dentro de su testimonio que recabaron los agentes, que había sido amenazado.

La Fiscalía General de la República explicó que el testigo se negó a participar de forma presencial, ya que temía por su vida, y que desde 2018 se encontraba desaparecido, por lo cual los familiares también desconocen de su paradero, pero que sabían que estaba amenazado por un “grupo muy violento”.

Cholugo lo calificaron como “el gato” de otro testigo con identidad reservada, conducía un Uber y al momento que se encontraba “el Larry” en la ciudad, le ofrecieron el servicio para que manejara el día que cometieron los hechos, además se hizo cargo de desaparecer el Malibu de color gris escondiéndolo en un taller mecánico ubicado en la colonia Dale.

Otra testigo con identidad reservada apodada Alejandra E. tuvo información de primera mano sobre las actividades de Wilbert Jaziel N. y el Larry, toda vez que era la expareja de Jaziel y él a su vez le contó todas las actividades, quiénes participaron, y conoció a varios integrantes de dicha organización.

Pese a que el Larry estaba detenido, ella recibía constantes mensajes de amenaza y llamadas a su número personal de celular y en la mayoría de los casos le pedían que no declararan en su contra o irían por ella y su hijo, a lo que ella nunca hizo caso y por lo tanto le brindaron protección federal para evitar que atentaran contra ella.

Alejandra E. cuenta con protección federal por acceder a declarar en contra de el Larry, pues incluso reveló que tanto Jaziel como el Larry obedecían órdenes del presidente municipal de Chínipas y otorgó información que puso en riesgo su vida, por lo cual se reservó su identidad y la mantienen en resguardo federal.

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