Este miércoles, una nueva serie de explosiones sacudió Beirut y otras regiones de Líbano, en lo que parece ser una segunda ola de detonaciones de aparatos de comunicación. Según fuentes de Hezbollah y la prensa estatal, equipos como walkie-talkies y sistemas de energía solar estallaron, un día después de que cientos de bípers explotaran en diversas zonas del país. La última información del Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud Pública libanés pone en 20 el número de fallecidos y más de 450 heridos.
Camila Olvera Burdiles | Redacción Astillero Informa
Las explosiones del miércoles se produjeron en un momento de alta tensión en Líbano, particularmente durante el funeral de tres miembros de Hezbollah y un menor de edad que habían muerto en las explosiones de bípers ocurridas el día anterior. Periodistas de AP que cubrían el evento reportaron varios estallidos en Beirut, mientras que en Sidón, una ciudad costera al sur de la capital, un fotógrafo capturó imágenes de un automóvil y una tienda de teléfonos móviles que resultaron dañados tras la detonación de dispositivos en su interior.
Un funcionario de Hezbollah, quien habló con la agencia AP bajo condición de anonimato por no estar autorizado a comentar públicamente, confirmó que entre los equipos que estallaron se encontraban radios portátiles utilizados por la organización. Asimismo, la agencia estatal libanesa informó que sistemas domésticos de energía solar estallaron en diferentes áreas de Beirut y el sur del Líbano.
El grupo Hezbollah prometió venganza. Hashem Safieddine, director del Consejo Ejecutivo de la organización, declaró el miércoles que se tomarían represalias con un “castigo especial” y enfatizó que Hezbollah se encontraba “en una nueva confrontación con el enemigo”.
Por su parte, el ministro de defensa israelí, Yoav Gallant, afirmó ese mismo día que el ejército israelí estaba entrando en una “nueva fase” de la guerra contra el grupo Hamás en la Franja de Gaza. Aunque no mencionó las misteriosas explosiones de dispositivos electrónicos en Líbano, elogió la labor del ejército y aseguró que “los resultados son muy impresionantes”. “Estamos en el inicio de una nueva fase de la guerra, una fase que requiere coraje, determinación y perseverancia”, expresó el ministro.
Las explosiones en Líbano han generado gran confusión y enojo entre la población, sólo un día después de la primera ola de detonaciones. Este ataque, que se atribuye a una operación israelí de gran complejidad, dejó al menos 12 muertos, entre ellos dos menores de edad, y cerca de 2.800 personas heridas. La naturaleza de las explosiones, aparentemente coordinadas, ha llevado a expertos a suponer que los dispositivos estaban alterados antes de ser distribuidos en Líbano y Siria, en un operativo que Hezbollah y el gobierno libanés consideran como un sofisticado ataque israelí dirigido contra la organización.
A medida que los detalles del ataque salieron a la luz, se informó que una empresa con sede en Hungría, BAC Consulting KFT, fue la responsable de fabricar los bípers que explotaron en Líbano y Siria. Según un comunicado emitido el miércoles por la firma taiwanesa Gold Apollo, la cual autorizó el uso de su marca en los dispositivos, los bípers que estallaron fueron producidos bajo la supervisión de BAC Consulting, aunque la empresa parece ser una pantalla. La firma húngara fue registrada en mayo de 2022 y tiene ingresos relativamente modestos, lo que ha levantado sospechas sobre su papel en el ataque.
BAC Consulting fue señalada como una empresa de fachada, utilizada para ocultar las verdaderas intenciones detrás de la fabricación de los dispositivos. Los registros corporativos muestran que la empresa tiene un capital de tan solo 7.840 euros, y que en 2022 generó ingresos de 725.768 dólares, una cifra modesta para una operación de este tipo. En Budapest, donde se encuentra su sede, periodistas de Associated Press observaron que el edificio donde está registrada la compañía alberga a varias otras empresas, todas identificadas con simples trozos de papel en las ventanas. Una mujer que salió del edificio, quien declinó dar su nombre, dijo a los periodistas que el lugar ofrece servicios de sede para múltiples compañías.
Cristiana Rosaria Bársony-Arcidiacono, identificada como la propietaria de BAC Consulting, se describe en su perfil de LinkedIn como asesora estratégica y desarrolladora de negocios. Sin embargo, AP no pudo establecer ninguna conexión clara entre ella y los ataques, ni entre BAC y los buscapersonas que explotaron.
El ataque del martes, que comenzó cuando los bípers en manos o bolsillos de sus propietarios comenzaron a calentarse y luego a estallar, dejó un escenario caótico en varias partes del país. Las explosiones, que causaron pánico y terror entre los presentes, afectaron tanto a miembros de Hezbollah como a civiles que utilizaban los dispositivos. Entre las víctimas, se reportaron trabajadores de salud y dos menores de edad, de acuerdo con el Ministerio de Salud libanés. En la localidad de Nadi Sheet, en el valle de Bekaa, docenas de personas se reunieron para lamentar la muerte de una niña de 9 años, Fatima Abdullah, quien fue una de las víctimas más jóvenes del ataque. Su madre, vestida de negro y con un pañuelo amarillo de Hezbollah, lloraba desconsolada junto a otros familiares alrededor del pequeño ataúd de la niña antes de su entierro.
Hezbollah, por su parte, emitió un comunicado el miércoles en el que aseguró que continuaría con sus ataques habituales contra Israel como parte de su apoyo a Hamás y a los palestinos en Gaza. “Este camino es continuo y separado del ajuste de cuentas que el enemigo debe esperar por la masacre del martes”, afirmaba el comunicado, refiriéndose a los ataques en Líbano. “Este es otro ajuste de cuenta que llegará, Dios mediante”, añadió.
En Beirut, los hospitales se vieron abrumados por la cantidad de heridos. El ministro de Salud, Firas Abiad, quien visitó varios centros médicos el miércoles por la mañana, declaró que muchos de los heridos presentaban “heridas graves en los ojos” y algunos habían sufrido amputaciones. Las autoridades organizaron la distribución de los heridos entre varios hospitales para evitar la sobrecarga de un solo centro médico. Abiad también mencionó que países como Turquía, Irak, Siria y Egipto habían ofrecido asistencia médica y apoyo logístico. Ese mismo día, un avión militar iraquí llegó a Beirut con 15 toneladas de medicamentos y equipo médico.
El uso de los buscapersonas en los ataques ha desconcertado a expertos y autoridades por igual. Los dispositivos AR-924, fabricados por BAC Consulting y distribuidos por Gold Apollo, estaban equipados con baterías de litio recargables que podían durar hasta 85 días, lo que los hacía especialmente útiles en Líbano, donde los cortes de electricidad son frecuentes debido a la prolongada crisis económica que afecta al país. Además, los bípers funcionan en una red móvil diferente de la utilizada por los teléfonos celulares, lo que los hace más resilientes en situaciones de emergencia. Esto explica por qué muchos hospitales y otras instituciones aún utilizan este tipo de tecnología.
Para Hezbollah, los bípers eran vistos como una herramienta para evitar la vigilancia electrónica israelí, que se sospecha que monitorea intensamente las redes celulares en todo el país. En un discurso pronunciado en febrero, el líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah, advirtió sobre el uso de teléfonos celulares como dispositivos de escucha, instando a sus seguidores a ser cautelosos. “El teléfono que tenemos en la mano —yo no tengo un teléfono en la mano— es un dispositivo de escucha”, dijo en su momento. “El teléfono en sus manos, en las manos de su esposa y en las de sus hijos es un agente. Es un agente mortal”, sentenció.
Un investigador de la organización Human Rights Watch dijo en entrevista con Democracy Now que el uso de bombas trampa como las utilizadas en este ataque constituye una violación del derecho internacional. En especial, recalcó, cuando se trata de dispositivos aparentemente inofensivos y de uso civil.
Samuel Zbogar, embajador de Eslovenia ante la ONU, anunció que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se reunirá este viernes para tratar estos ataques sin precedentes.
Con información de AP y El País




