Repartidores de comida por aplicación se movilizan para exigir una regulación que respete su independencia y garantice seguridad social. Señalan que más de 400 han muerto en CDMX desde 2018.
Camila Olvera Burdiles | Redacción Astillero Informa
Repartidores de comida que colaboran con aplicaciones realizaron una rodada motociclista desde el parque La Bombilla hasta la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), ubicada en Periférico Sur, para solicitar a las autoridades la presentación de la iniciativa de ley que regulará a los trabajadores por aplicación, tal como anunció la presidenta Claudia Sheinbaum en su conferencia matutina.
Los repartidores entregaron un pliego con sus demandas, en el cual exigen acceso a seguridad social sin la necesidad de ser considerados empleados tradicionales. Asimismo, pidieron mantener su independencia para elegir la aplicación con la que desean trabajar, la implementación de un protocolo de seguridad en las plataformas digitales, mayor protección ante la violencia en las calles y la eliminación de la discriminación en su contra. Entre sus demandas también figura el aumento en las tarifas por servicio y un alto a las agresiones y acoso, particularmente hacia las mujeres que laboran en este sector.
De acuerdo con Saúl Gómez, vocero y fundador del colectivo Ni un Repartidor Menos, entre noviembre de 2018 y la fecha han fallecido alrededor de 700 repartidores en accidentes vehiculares o atropellados, de los cuales más de 400 ocurrieron en la Ciudad de México. En el mismo periodo, se registraron al menos 5,000 repartidores accidentados. Gómez destacó que actualmente hay aproximadamente 2.5 millones de personas trabajando para entregar comida u otros productos mediante aplicaciones móviles, la mayoría de ellas sin prestaciones laborales adecuadas, trabajando jornadas que superan las 10 horas diarias.
“Queremos saber el contenido de la iniciativa, porque buscan crear algo llamado subordinación flexibilidad, lo cual rechazamos. Especialistas en derecho que nos asesoran señalan que esto se contradice en sus propios términos”, afirmó Gómez.
Los repartidores entregaron dos documentos a la STPS, donde destacan su oposición a la imposición de horarios fijos, salarios rígidos, contratos exclusivos con una sola plataforma y sindicatos afines al gobierno. También solicitaron la eliminación de las barreras que les impiden operar con libertad en el sector.
Una comitiva de repartidores se reunió con funcionarios de la Secretaría del Trabajo, quienes informaron que, por el momento, no existe una propuesta de ley definitiva, ya que se abrirán mesas de diálogo esta semana donde los repartidores participarán. Además, señalaron que la reforma de 2022, que fue rechazada por los trabajadores, está completamente descartada.
Gómez expresó su optimismo sobre las negociaciones, pero insistió en que la regulación debe garantizar su independencia laboral. “No queremos jefes. Nos tienen que escuchar, porque durante la pandemia mantuvimos a muchas empresas, colaboramos en situaciones de riesgo, como el sismo de 2017, y merecemos el respeto tanto personal como a nuestro trabajo”, concluyó.
En meses anteriores, el colectivo Ni Un Repartidor Menos, Ni Una Repartidora Menos ya había llamado al diálogo con las autoridades y empresas para buscar un equilibrio entre la flexibilidad del trabajo y el acceso a derechos laborales básicos, como la seguridad social.
“Pagamos impuestos por el servicio que prestamos sin recibir nada a cambio. Exigimos que se reconozca nuestro valor en la economía y nuestra formalidad fiscal”, enfatizó el gremio de repartidores.
En entrevista para Enfoque Noticias, Saúl Gómez habló sobre su exigencia para que las autoridades les presenten la iniciativa de ley para regular a los repartidores por aplicación.
Señaló que en 2022 se les presentó una iniciativa de reforma: “en ese momento éramos 500 mil trabajadores; ahora somos 2.5 millones de trabajadores según una encuesta de Alianza In”.
“Esta reforma de 2022 decía que de ese universo de 500 mil sólo el 6 o 7% conservarían su fuente de ingreso. Igual y no se van las plataformas, pero madres solteras, migrantes, estudiantes o personas de la tercera edad no podrían trabajar”, esto porque la regulación no contempla la flexibilidad de horarios.
Dijo que este martes tendrán una reunión con la Secretaría del Trabajo, sin embargo, si la reforma se presenta mañana, no habrá mucho por hacer.




