#RadioComunitaria, un grito de libertad. Autor: Iván Uranga

“Si no liberamos los medios de comunicación,
nos harán amar al opresor y odiar al oprimido”
Malcom X

La primera transmisión electromagnética de audio sin cableado fue el sonido de un violín en 1906, ese bello hecho dio comienzo a lo que ahora conocemos como la radio. Sin saber que en ese momento se daba inicio al medio de comunicación más importante del Siglo XX y que aún hoy conserva esa cautivadora magia de expandir la imaginación de quien escucha un sonido que viaja por el espacio rompiendo la barrera de la tercera disensión de lo tangible. Es la radio, el medio que en los poblados más alejados de nuestra caduca civilización, el que permite hoy que las comunidades se informen y organicen para su sobrevivencia.

Independientemente de la importancia del Internet en el Sigo XXI, la radio sigue siendo el medio de comunicación masiva con más cobertura del mundo; Internet tiene una cobertura actual no mayor a 30% de la población mundial, la televisión llega a 70% y la radio alcanza a 98% de la población actual.

El problema es el que el espacio por donde se mueve el espectro electromagnético por donde viaja la radio ha sido privatizado, hoy la radio comercial es quien domina las transmisiones, incluso en países como México que es el Estado quien regula y da las concesiones a través del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), 90% de las estaciones de radio son para uso comercial por ley.

En el Continente Americano, México ocupa el séptimo lugar en el número de estaciones de radio AM y FM que opera, con un poco más de 2 mil estaciones; Estados Unidos opera 10 mil 123 estaciones, en tanto que Brasil se sitúa en segundo lugar al registrar un total de 9 mil 128 emisoras, de las 45 mil 793 que operan en la región.

La tercera posición la ocupa Argentina con más de 6 mil estaciones; seguido de Perú con 5 mil, Chile que cuenta con más de 2 mil 500 y Canadá que cuenta con cerca de 2 mil 200 estaciones.

Según Inegi en el 2012 México contaba con 1489 radiodifusoras y para 2017 ya teníamos 1755 estaciones de las cuales 82 eran comunitarias. Hoy en octubre del 2020 según datos del IFT contamos con sólo 30 radios comunitarias en operación y 67 en proceso de notificación o instalación, hay también 5 radios indígenas en operación y 8 en instalación y 276 radios sociales no comerciales, la mayoría son operadas por asociaciones civiles o por instituciones educativas.

Aparecen anualmente cerca de 300 estaciones nuevas y desaparecen anualmente 200 estaciones en el Continente Americano, por lo que la tendencia actual sigue siendo favorable.

Para que tengamos un parámetro de lo privatizada e inequitativa que es la radio en México, en Brasil sólo 50% de las radiodifusoras son comerciales y actualmente cuenta con 5 mil 224 radios comunitarias (la mayoría en leguas originales), la diferencia es que en México hay una política de eliminación sistémica de las comunidades indígenas.

Durante muchos años hemos dado la lucha para que se libere el uso de la radio en México. El primer antecedente es el modelo de escuelas radiofónicas donde se utilizaba la radio para alfabetizar zonas rurales, pero estas tuvieron una vida corta, únicamente Radio Huayacocotla y Radio Teocelo en el estado de Veracruz que con una lucha de largo aliento han podido transmitir por 40 años seguidos. Radio Huayacocotla o Radio Huaya, fue la primera radio comunitaria en el país, iniciando operaciones el 15 de agosto de 1965, seguida de Radio Teocelo el mismo año.

Radio Huaya, nombre común con el que se conoce, tuvo sus inicios como escuela radiofónica. El permiso en onda corta se obtuvo bajo el nombre de la Universidad Iberoamericana. Su trabajo es importante para la historia de la radio alternativa y comunitaria al servicio de la población campesina. Con cercanía a la iglesia de corte progresista empezó en 1985 bajo la administración de Servicios Radiofónicos de México A.C, en 1974 el Fomento Cultural y Educativo se hace cargo de la emisión y pasa de escuela radiofónica a uno de promoción social.” (Del libro “Con permiso- la radio comunitaria en México”, de Aleida Calleja y Beatriz Solís)

Después de que los jesuitas montaron la primera radio comunitaria, no fue sino hasta mayo de 1982 que comenzó a transmitir la primera estación de radio con carácter revolucionario en México. La XEUAG Radio Universidad Pueblo se echó andar con el apoyo de las autoridades universitarias (en ese tiempo la Universidad de Guerrero era dirigida por la izquierda revolucionaria). Fue así que con el apoyo técnico de compañeros de Radio Educación, XEUAG salió al aire, en lo personal en mi muy rebelde adolescencia, me tocó ser capacitado por Paty Kelly y Emilio Ebergenyi como “locutor”; la estación comenzó a servir como medio de enlace entre la Universidad y el pueblo, de tal suerte que aun sin subsidio la universidad y la radio funcionaron como proyecto revolucionario más de 2 años, con el apoyo sólo del pueblo, hasta que el ejército tomó la universidad y las instalaciones de la radio: XEUAG nuestra radiodifusora, siguió transmitiendo alrededor de un año más gracias a la astucia de los compañeros, que la hicieron una radio con sede itinerante, porque la antena y todo el equipo –nada digital– se cargaba en mochilas y se transmitía un día en un lado y otro día en otro, jugándose la vida en cada transmisión, valga decir que varios compañeros perdieron la vida defendiendo a la Radio Universidad Pueblo. Ahora es sólo una radio más.

En ese tiempo el Gobierno perseguía a todo lo que se movía en su contra y si se pueden imaginar nuestra vida sin Internet, ni celulares, la comunicación dependía totalmente de la radio y de los volantes.

El principal asesino y censor por esos días era Manuel Bartlett, secretario de Gobernación, el mismo que ahora es el flamante Director de la Comisión Federal de Electricidad del gobierno de López Obrador.

Con la experiencia adquirida algunos de los compañeros se trasladaron a apoyar a los juchitecos. En 1981 el pueblo de Juchitán Oaxaca en el Istmo de Tehuantepec había logrado la hazaña de arrancarle el primer ayuntamiento al PRI de todo el país organizados a través de la Coalición Obrero Campesina del Istmo, la COCEI, es decir: antes de ellos en México todos los presidentes municipales y gobernadores eran del PRI, por lo que el triunfo de los compas de la COCEI se convirtió en la lucha más significativa a nivel nacional. El Estado se negó a reconocer el triunfo contundente del pueblo y después de muchos enfrentamientos, por fin logramos que el ayuntamiento quedara en manos del pueblo. Se dieron a la tarea de construir su radio y el primer día de 1983 la XEAP Radio Ayuntamiento Popular salió al aire. El Estado se negó a autorizar los registros y en mayo de 1983 iniciamos una huelga de hambre en las instalaciones de la SCT de Xola. Huelga que duró 18 días.

Después vendrían los compañeros de la Chontalpa y muchos más y pese a la reforma de 2013 en materia de telecomunicaciones y radiodifusión que facilitó la incorporación de nuevos agentes y nuevas voces al escenario de la radiodifusión en México todavía existen barreras importantes no sólo para el acceso, sino también para la subsistencia, promoción y desarrollo exitoso de estos medios.

Las leyes secundarias limitan a 10% de la banda de Frecuencia Modulada (FM), y en AM se otorgan concesiones en el segmento de la banda del espectro que va de los 1605 a los 1705 kHz, aparte de una serie de requisitos que no todos los interesados pueden cumplir, los cuales son:

  • Probar sustento financiero a través de cuentas bancarias. Pero las radios comunitarias se localizan mayormente en comunidades alejadas donde no hay sucursales bancarias ni recursos para abrir una cuenta bancaria.
  • Un estudio técnico hecho por un organismo acreditado por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), que puede tener un costo de hasta cien mil pesos.
  • Estar legalmente constituido como asociación civil (que también cuesta).
  • El IFT resolverá de acuerdo a los requisitos de ley. No determina un tiempo específico para que el instituto resuelva a las radios comunitarias y les prohíben obtener financiamiento privado, salvo donaciones en dinero o en especie de la comunidad.

Un indicador importante de lo anterior es que en los últimos cinco años el IFT ha otorgado 219 concesiones no comerciales para radiodifusión, de las cuales solamente 46 son comunitarias y 5 indígenas. En la práctica hoy existen sólo 30 comunitarias con concesión y 5 indígenas operando, de las 276 radios sociales, algunas eran comunitarias, otras universitarias, pero la mayoría están operadas por asociaciones religiosas o políticas con intereses mezquinos, dato que contrasta con las más de 2000 frecuencias de uso comercial que existen en nuestro país. Todo esto sin contemplar que las concesiones tienen vigencias que deben ser refrendadas a criterio de quien gobierne.

La existencia y sostenibilidad de estas radios es una condición indispensable para que existan medios que permitan el ejercicio de los derechos de libertad de expresión, acceso a la información, comunicación y autodeterminación. Además, son esenciales para reflejar la pluralidad de voces, lingüística, contextos y realidades de la nación mexicana.

También es importante mencionar que los medios comunitarios e indígenas responden con mayor facilidad a las necesidades de comunicación de los contextos en los cuales se desarrollan, por lo que cuentan con la posibilidad de transmitir contenidos locales o pertinentes a su población. Además, son una pieza fundamental para responder en contextos de riesgo o de desastre, lo que los convierte en una pieza clave para la seguridad y el desarrollo de estas comunidades.

Es necesario reducir las barreras al acceso para obtener concesiones mediante una política pública que promueva un ambiente habilitador en el que se incentive el desarrollo de la diversidad y pluralidad, eliminando las barreras existentes y generando capacidades de sostenibilidad a largo plazo.

La radio comunitaria es incluyente, democrática e incrementa la diversidad de los contenidos, el pluralismo de la información en las naciones, dando espacio a voces creativas y opiniones diversas.

Si queremos construir un país más incluyente y justo que reconozca, respete y cultive su verdadero origen étnico y cultural se debe modificar la Ley Federal de Telecomunicaciones que regula a la concesión de la radio en México, que se entienda que el aire no le puede pertenecer a la iniciativa privada, que amplíe por ley el porcentaje para radios no comerciales mínimo a 50% de la concesiones, en el 100% de la banda de Frecuencia y Amplitud Modulada y que se quiten todos los requisitos económicos, en tanto que son estaciones sin fines de lucro.

Las radios comunitarias han acompañado en México a las luchas y reivindicaciones en cada uno de los aspectos de la sociedad contra el neoliberalismo, muchas de ellas hoy funcionan por Internet, que aunque nos permite en el mundo saber qué está pasado en cada comunidad, estas radios tienen muy poca cobertura en sus propias comunidades.

El Sistema de Radiodifusoras Culturales Indígenas del Estado a cargo de Instituto Nacional de Pueblos Indígenas cuanta con 22 emisoras:

Y publico todas las ligas en donde puede escuchar cada una de estas emisoras “indígenas”, para que usted mi estimado lector o lectora navegue un poco por los contenidos y pueda observar como yo, que los contenidos no responden a los principios básicos de una radio comunitaria y/o indígena, que permita fortalecer los vínculos culturales y comunitarios, que difunda las principales características y atienda las necesidades de su comunidad y que continúan el proceso de domesticación, resignación y mestizaje a través de mensajes gubernamentales y contenidos “populares” en español.

Son miles de comunidades y pueblos originarios que necesitan sus propios medios de comunicación administrados por ellos mismos, un Estado democrático debe garantizar que todas las naciones y comunidades tengan su voz.

Por lo pronto, les comparto la liga para que tengan acceso a 8 softwares libres para que inicie su radio comunitaria, de calidad sin tener que pedir permiso, por lo menos mientras no nos marginen en Internet.

La vida es una construcción consciente.

Iván Uranga
Iván Uranga

Especialista en Ciencias Sociales, promotor de comunidades autónomas autogestivas, investigador social, docente de Permacultura, escritor de
ensayos, novelas, cuentos, teatro y poesía.

Deja un comentario