¿Quién debería ser titular de la @SSPCMexico en lugar de Durazo? Autor: Felipe León López

FOTO: JULIO MUÑOZ/PRESIDENCIA/CUARTOSCURO.COM

A casi dos años de haber iniciado el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, por razones electorales, su secretario de seguridad pública ha renunciado en medio de fuertes cuestionamientos a su desempeño y también de reconocimientos a las acciones que logró impulsar.

En agosto pasado, en una conferencia dictada en el Colegio de México, Alfonso Durazo presentó su diagnóstico de cómo recibió al país y cómo estaría en materia de incidencia delictiva. El entusiasmo de sus datos es el mismo que dio a conocer en la entrevista que dio a La Jornada este 27 de octubre: “recibimos un país con niveles de corrupción que lo ubicaban en el lugar 138 de 180 países evaluados, de

acuerdo con el índice de Percepción de Corrupción (IPC) de Transparencia Internacional. Después del primer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, México mejoró ocho posiciones respecto al año anterior”, expuso.

Y abundó: Se identificaron y separaron de su cargo a 79 servidores públicos vinculados a la administración de Genaro García Luna. Nunca más un gobierno al servicio del crimen organizado”. Más aún: “según la última Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental, la percepción sobre la frecuencia de corrupción disminuyó en un 4.5 % respecto a la medición del 2017. Actualmente el 100% de los trabajadores de la SSPC cuenta con exámenes de control de confianza”.

Claro, también presumió la creación de la Guardia Nacional y el establecimiento de su marco legal para la organización, funcionamiento y atribuciones, aunque omitió decir que la estructura operativa quedaría a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional. “Establece un procedimiento más expedito para debilitar las estructuras

financieras de la delincuencia organizada” (entendemos que es el informe de la UIF-FGR), así como la desaparición del CISEN (“no más espionaje ni persecución política”), y una “nueva política de drogas: enfrentar la demanda de drogas desde una perspectiva de salud y la oferta como un tema de seguridad pública”, aseguró.

Y vino entonces un desfile de cifras del delito de alto impacto (homicidios, secuestros, extorsiones), una reclasificación de los mismos y del fuero común, y el por qué la estrategia estaría funcionando y que se reflejaría en la mejor percepción de inseguridad con que viven los mexicanos (5.6% según INEGI).

Buenas cifras o una forma de emprender la graciosa huida ante la cruda realidad, según el cristal con que se mire, porque la percepción dista mucho de la realidad, de los muertos que día a día siguen apareciendo; de las masacres y de los territorios donde el poder fáctico del crimen organizado sigue dominando por encima de los poderes constituidos.

Las víctimas por el delito de femicidio aumentaron 145% en México durante los últimos seis años, según propias cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública y ese tema se ha convertido en la demanda que no logran responder, entender ni subsanar.

Faltan pocos días para que la autollamada “cuarta transformación” cumpla dos años en ejercicio, con todo el poder político y el respaldo ciudadano detrás y, pese a los informes de SSPC y la UIF, aún no se han trazado los ejes rectores de la oferta más elevada de la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador: pacificar al país y darle vuelta al tema de la violencia derivada de las acciones de los grupos delincuenciales, especialmente del narcotráfico.

El próximo secretario de SSPC tiene que concretar ese objetivo y no tiene mucho tiempo para ello, ni para reinventarse toda una política que, con tumbos y simulaciones, empezó Durazo.

Una vara muy alta para responder a las expectativas generadas en campaña, considerando que quienes han ofertado acabar con la violencia tienden al fracaso temprano. De ahí que sea fundamental que ya no se apueste por la improvisación en esta área estratégica, que el nombramiento no sea un pago de cuotas políticas ni darle trabajo al amigo olvidado.

El cargo tiene que estar analizado por especialistas en la materia, que conozcan perfectamente el tema, que establezcan la tesis y el diagnóstico sobre el devenir de la violencia, su evolución en lo que va del sexenio y determinar las soluciones prioritarias para fijarse resultados en el mediano y largo plazos en una política integral de seguridad.

A dos años, la realidad también cambió para la 4T, porque la actitud del gobierno de EUA no es diplomática, ni cómoda ni pasiva. Desde allá mandan llamadas de atención para que no se militarice la política de seguridad pública. Las redes transnacionales del crimen se han sofisticado durante la pandemia y han sabido aprovechar todos los efectos sociales del confinamiento y el uso de las TICs para realizar desde educación, teletrabajo hasta transacciones financieras. Se ha demostrado que mientras sean paliativos y simulaciones los programas para jóvenes su reclutamiento no parará ni dejará de alertarnos como observamos en los hechos de Culiacán o como pasa ahora mismo en Michoacán y Tamaulipas con los niños sicarios.

Para la recuperación de la paz sigue siendo tibia la política sobre las drogas. Ni la mariguana ni la amapola han podido pasar siquiera a debatirse en una comisión legislativa para darle una solución radical. Lo mismo ocurre con el papel de los órganos de inteligencia del Estado mexicano, que justo en este momento son necesarios, no para persecución política, sino para tareas preventivas en seguridad y protección del Estado mexicano.

Los tiempos se cierran y aunque Andrés Manuel López Obrador baraja nombres para el relevo de Alfonso Durazo, sabe que, si quiere tener éxito, las tareas de seguridad no pueden seguir en funcionarios que llegaron a improvisar, a minimizar la agenda de riesgos, de los derechos humanos y a dejar cuasi acéfalas las tareas de investigación y análisis.

Contacto: feleon_2000@yahoo.com

Felipe León López
Felipe León López

Analista político, egresado de la FCPyS UNAM, con especialidad en estudios prospectivos. Es coautor de El Video poder en México (1995), Una Historia hecha de Sonidos (2004), Historia y Remembranzas de Radio Educación (2008) y Días de Radio (2017). Ha sido colaborador de portales, diarios y revistas de cultura, política y educación. Contacto feleon_2000@yahoo.com

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