¿Qué tan letal es el Covid-19? Autor: Venus Rey Jr.

Foto: Xinhua

En uno de los artículos que escribí recientemente, señalé que una de las posturas en torno al coronavirus era la de no practicar el aislamiento. Es la postura que hace unos días propuso el empresario Ricardo Salinas Pliego, y a la cual se adhirieron algunos líderes de opinión. La postura dice, en lo esencial, que si bien el nivel de contagio del Covid-19 es sumamente alto, su letalidad es baja, y que por tal razón no es recomendable llamar a la población a hacer un encierro total (lock down), toda vez que los daños a la economía podrían provocar una crisis sin precedentes. Pero… ¿de verdad es baja la letalidad del Covid-19?

Hace unos días sostuve una conversación –a distancia, claro– con un médico que trabaja en una de las instituciones más importantes a nivel mundial: la Escuela de Medicina de The Johns Hopkins University, en Baltimore. Conozco desde hace décadas a este científico mexicano, porque fuimos compañeros en la primaria. Se ha distinguido como uno de los más importantes investigadores en la Enfermedad de Injerto Contra Huésped.

El médico de Johns Hopkins me contactó para decirme que estaba yo equivocado al afirmar que la letalidad del coronavirus es baja. Y me explicó las razones, además de compartirme documentos publicados por dos muy importantes fuentes médicas: The Lancet Journals y The Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME).

El IHME publicó el documento “Forecasting COVID-19 impact on hospital bed-days, ICU-days, ventilator days and deaths by US states in the next 4 months” (Pronóstico del impacto del Covid-19 en días-cama en hospitales, día de Unidades de Terapia Intensiva, días-ventilador y muertes en los Estados de la Unión, en los siguientes 4 meses). En dicho documento se hace una proyección de cuántas camas, cuántas unidades de terapia intensiva y cuántos respiradores se van a necesitar durante el brote masivo de Covid-19 en Estados Unidos. También se hace un cálculo del número de personas que fallecerán.

El pico del brote, es decir, el día que más camas, unidades de terapia intensiva y respiradores se van a necesitar, es a mediados de abril, entre los días 12 y 16. Se estima que en el momento más crítico, se requerirán 262,092 camas, 39,727 unidades de terapia intensiva y 31,782 respiradores. Con los recursos que actualmente tiene la Unión Americana, habrá un déficit: en el pico de la epidemia, van a faltar 86,674 camas y 19,863 unidades de terapia intensiva. Se señala también, que en el día pico se necesitarán 31,782 ventiladores (invasive ventilators). El estudio reconoce que no hay un número preciso de los ventiladores que actualmente tienen los hospitales en Estados Unidos, pero es lógico señalar que debe haber un importante déficit, pues el presidente Trump ha planteado incluso obligar a armadoras de automóviles a fabricarlos ya.

Las proyecciones que hace el IHME se extienden hasta agosto, que es cuando las cosas podrían volver a la normalidad. Para ese entonces, se calcula que 93,531 personas habrían perdido la vida en Estados Unidos por causa del coronavirus. El día 16 de abril, que es la fecha que se proyecta como la más letal, morirán 2,644 personas en el vecino del norte.

¿Qué tan letal es el Covid-19?

En el momento en que escribo estas líneas, viernes 3 de abril por la noche, se han registrado en Italia 119,827 casos y han muerto 14,681 personas. Eso representa una tasa de letalidad de 12.25%. Bajo ningún parámetro podría decirse que es una letalidad baja. Al contrario, es sumamente elevada. Se puede argüir que la razón reside en el hecho de que en Italia existe un importante porcentaje de personas de la tercera edad. Como sea, 12.25% de letalidad, aun tratándose de ancianos, es un porcentaje que deja a cualquiera helado.

España es otro caso de letalidad altísima. De los 119,199 casos al viernes 3 de abril, se registraron 11,198 decesos. Eso es una tasa de letalidad de casi 10%. Y el Reino Unido no se queda atrás: 38,168 casos, 3,605 muertes, lo que da una tasa letal de 9,44%.

Estados Unidos tiene 277,475 casos y 7,402 muertes hasta el viernes 3 de abril. Si bien el porcentaje de letalidad es menor (2.66%) que en España e Italia, ha sido lo suficientemente significativo para tener en jaque al sistema de salud.

En el mundo, hasta el viernes 3 de abril, se registran 1,099,711 casos y 59,196 muertes. Esa es una tasa de letalidad a nivel global del 5.38%. De ningún modo debe considerarse baja.

Confieso que en un principio pensé que la propuesta de no practicar confinamiento social era la más adecuada. El daño a nuestra economía iba a ser tremendo, y de algún modo había que paliarlo. Pero me hacía falta entender que la letalidad del Covid-19 no es baja, como comúnmente se cree. Aún en países con sólidos sistemas sanitarios, como España, Italia y Reino Unido, las tasas de letalidad han sido sumamente elevadas. Y aunque en Estados Unidos la tasa hasta el momento no es tan alta, ha sido suficiente para poner de manifiesto las deficiencias de su sistema sanitario. Vaya, si el coronavirus fuese una guerra, Estados Unidos estaría por perder, números redondos, unas 100 mil personas. Más que en la guerra de Vietnam.

La pregunta es: ¿estamos preparados en México? ¿Cuál será el déficit de camas, unidades de terapia intensiva y respiradores? ¿Se tiene una proyección de los posibles casos y de los posibles fallecimientos? ¿Se ha planteado cómo será el manejo de cadáveres? ¿Se ha previsto el posible colapso de nuestro sistema de salud, tanto el público como el privad? ¿O se piensa que aquí no pasará gran cosa?

Seguramente las autoridades sanitarias conocen los datos, los habrán ya proyectado con instrumentos matemáticos y estarán conscientes de la magnitud del problema. Parece que el presidente Obrador no; pero espero que Hugo López-Gatell y su equipo, sí. De lo contrario, el golpe podría ser muy severo.

@VenusReyJr

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