¿Qué es la Ley? Un espejo lejano. Autor: Federico Anaya Gallardo

Navegando en internet me tropecé con un sitio de coleccionistas serios de All Things Soviet –quienes comparten carteles de la extinta URSS. (Liga 1.) Allí encontré los tres posters que deseo comentar hoy. Todos se refieren a esa cosa extraña que es “La Ley”, “La Norma” o “El Derecho”. Desde tiempos de Hobbes los occidentales sabemos que no existe Derecho sin Estado –“ese dios mortal a quien … debemos nuestra paz y nuestra defensa” (Leviatán, parte 2, capítulo 17)– así que no debe extrañarnos la íntima relación entre poder político y orden jurídico. Veamos el primer afiche. Data de 1951. La URSS se reconstruía bajo el liderazgo de un Stalin ya viejo.

El fuerte brazo del Народный суд (narodni sud, tribunal popular) impone la Закон (zakon, ley) a los enemigos del pueblo: ladrones, saboteadores, mordelones, etcétera. (Autores: Efimov/Dolgorukov.) El gran libro rojo parece que va a aplastarlos. La palabra usada es “Zakon” usual en ruso desde que se traducían las epístolas de San Pablo quien comparaba la Zakon de Moisés con la liberación amorosa de Cristo. Se trata de “Ley” en el sentido de prescripción ritual, formalmente decretada por una autoridad. Cosa interesante: el verbo закончить (zakonchit) significa “terminar” en el sentido de “concluir” o “consumar”. Importa este último sentido: en Zakon la Ley se concibe como consumación de las cosas, como retorno al principio, a la regla prescrita, como rectificación de lo desviado. Detalle: la palabra ícono que proviene del griego εικόν la recibió el castellano por vía del ruso икона (ikona) y a su centro vemos la misma partícula “kon” que se traduciría como “fin” pero un fin de acuerdo a los principios… a la imagen ideal decretada por la autoridad.

Para el “derecho” con minúscula, ese que tienen las personas humanas; o para las ramas de la organización jurídica (“derecho mercantil”, “derecho del mar”, etc.) se usa en ruso la palabra право (prava). Esta palabra se parece mucho a правда (pravda), “verdad” y ambas provienen de una palabra eslava antigua para lo recto, lo justo. El concepto se organiza del mismo modo que en castellano, cuando las personas se acercan a un tribunal para reclamar “su derecho” y “su verdad”. Notar que la idea de “derechos humanos” se dice en ruso прав человека (prav chielovieka) que podríamos leer como el derecho-verdad de la persona (человек, chieloviek).

Pero sigamos con los posters. El segundo es de 1957. Nikita Khrushchev ha iniciado el primer descongelamiento post-estaliniano. El autor es Maloletkov.

El “libro de la Ley” aún se aparece como algo superior a los seres humanos, y su función sigue siendo contrarrestar el egoísmo de los pocos. Si en 1951 los malhechores estaban a punto de ser aplastados por la Ley, en 1957 la Ley los exhibe, los descubre, avienta luz sobre ellos. Igual están asustados, pero la función social de la norma jurídica parece haberse transformado de represión (pura y dura) a una especie de principio de transparencia. Pero en 1957 aún estábamos muy lejos de la idea de “transparencia” (гласность, glasnost) como liberación o derecho humano. Eso sería una aportación (originalmente no-deseada) de los últimos comunistas liderados por Gorbachov a partir de 1983. Notemos cómo la Lucha por el Derecho se presenta en los dos afiches como una tarea de Estado, cuyo brazo gigantesco sostiene el gran libro de la Zakon. Lo triste (y aleccionador para nosotros) es que con todo lo que significó Khrushchev para la liberalización del régimen soviético, en este cartel se pierde un detalle importante. En 1951, el brazo del Estado tenía nombre: народный суд (narodni sud, tribunal popular). El Pueblo (narod) no sólo aparece en lo alto sino que forma el tribunal (sud) que juzga.En 1957 esa referencia ha cambiado. El brazo en lo alto no dice nada y la referencia a lo popular se cambió a la base del cartel: Советский Закон-Народая воля, нарушать никому не позволим! (Sovietskii Zakon-Narodnaya volya, ¡parushat nikomu ne posvolim!, Ley soviética-voluntad popular, ¡no permitiremos que nadie la rompa!). En esto acaso vemos una de las grandes debilidades de la reforma khrushchevista. Era más un ajuste burocrático en la cúspide que una re-movilización autónoma de las masas. Ciertamente el estalinismo había manipulado las muchas movilizaciones populares entre 1917 y 1953, pero los burócratas que heredaron el régimen de la primera generación de bolcheviques no estaban interesados en movilizar al pueblo. (Para un retrato hilarante de ese momento, véase La Muerte de Stalin, de A. Iannuci, 2017.) Por ello es que en 1964 la camarilla de Brezhnev pudo sacar a Khrushchev del poder en una maniobra de palacio.

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Veamos un último afiche. Data de 1986. Gorbachov había ascendido a la Secretaría General del Partido Comunista el año anterior, en un proceso de notable disciplina burocrática. (W. Taubman, Gorbachov, vida y época, Debate, 2018.) Lo disciplinado e “institucional” del nuevo secretario general se notaba en el énfasis que originalmente dio a la ускорение (uskoreniye,aceleración). La negativa de la burocracia a mejorar los “procesos de gobernanza” soviéticos obligó al nuevo líder a hablar de Перестро́йка (perestroika, reestructuración) y de гласность (glasnost, transparencia, apertura, liberalización) a partir de 1987. Este contexto hace interesante el cartel.

De nuevo tenemos el gran libro y el brazo que aparece “desde Lo Alto”. Pero la palabra “Ley” (Zakon) ha sido sustituida por указ (ukaz, decreto, orden). Esta palabra la tenemos en castellano: ucase (decreto del Zar, orden gubernativa injusta y tiránica, mandato arbitrario y tajante). Ukaz en ruso tiene una connotación ligeramente más benigna: proviene del verbo указать que significa indicar, señalar. Sucede que las órdenes de los zares usaban la noción de “se indica” o “se señala” para frasear sus órdenes.

En el cartel es obvio que se habla de una orden, pues abajo de la palabra Ukaz que aquí se traduciría como “Decreto”, se agrega: “…del Presídium del Soviet Supremo de la URSS sobre el fortalecimiento de la lucha contra la extracción de ingresos no laborales”. (¡Ah, la burocracia es un fenómeno universal!) Estos ingresos no laborales serían ingresos no-devengados por las élites soviéticas que acumulaban privilegios. En Alemania del Este, por ejemplo, se decía que sus altos burócratas vivían en “Volvogrado” porque en sus barrios residenciales se acumulaban autos Volvo (usar Mercedes habría sido demasiado descaro). Esos burócratas son los cerdos traidores de La rebelión de la granja orwelliana y eran quienes se oponían a las reformas de Gorbachov.

El cartel muestra el enojo del último liderazgo soviético, pero también su debilidad. Note la lectora cómo ya no hay ninguna referencia a “lo popular”. Acaso en la palabra Пресечь! (¡Priesiech!) que aparece abajo. Su traducción sería “¡Suprimir!” o “¡Suprímase!” Pero… ¿quién ha de suprimir la mala práctica de los poderosos? Cuando Gorby llamó a la aceleración y a la reestructuración imperaban no sólo el egoísmo de Los de Arriba, sino la desmovilización y el descreimiento de Los de Abajo… Una película contemporánea, Курьер (El mensajero, K. Shakhnazarov, 1986) retrata esa monstruosa combinación. Una tragedia, la privatización oligárquica de la economía del primer Estado proletario entre 1991 y 1999 fue el resultado. “La Ley” sin verdaderos “Tribunales Populares” es sólo decreto de burócratas, incapaz de cambiar la realidad, incapaz de servir al Pueblo.

Ligas usadas en este artículo:

Liga 1:
https://www.facebook.com/photo/?fbid=10159466275273714&set=pcb.10159271718166202 [Vladimir Peretolchin en “Soviet Posters” Facebook]

Federico Anaya-Gallardo
Federico Anaya-Gallardo

Abogado y politólogo. Defensor de derechos humanos. Ha trabajado en Chiapas, San Luis Potosí y Ciudad de México. Correo electrónico: agallardof@hotmail.com

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