Francisco Félix | julioastillero.com
Pareciera que al PRI le llueve sobre mojado. Los malos resultados electorales y los conflictos internos han pasado facturada en los últimos años. Como consecuencia, buena parte de la militancia ha dado la espalda al partido: en tan sólo dos años, el PRI ha perdido al 79% de sus militantes. Mientras tanto, se recrudece la pugna al interior del instituto político.
De acuerdo con las cifras reportadas por el partido tricolor, en junio de 2019, tenía 6,764,615 militantes. En contraste, a inicios de esta semana, reportó apenas 1,398,536, una pérdida de 5.3 millones. Ese periodo de reducción de la militancia coincide en buena medida con la gestión de Alejandro Moreno Cárdenas al frente del PRI.
Desde el año 2000, cuando el otrora partido hegemónico, tenía 10 millones de habitantes, se ha agudizado la tendencia de debacle del PRI en cada proceso electoral, con la excepción del periodo de Peña Nieto, cuando volvieron al poder. El pasado 6 de junio, el partido perdió por primera vez en la historia las gubernaturas de Colima y Campeche; no ganó en ningún estado, ni siquiera en coalición, por lo que sólo gobernará cuatro entidades: Coahuila, Estado de México, Hidalgo y Oaxaca. Las tres primeras se mantienen como sus últimos bastiones, en los cuales nunca ha perdido.
En lo que respecta a la elección federal, el PRI sólo ganó 11 distritos de mayoría por sí solo y 65 gracias a la alianza con el PAN y el PRD. Por su parte, en los comicios para ayuntamientos, de acuerdo con el diario digital Vanguardia, de los 62 municipios que aún se mantenían sin alternancia en el país, el PRI sólo refrendó su triunfo en 33, de los cuales sólo en 6 contendió en solitario.
Pero tras el golpe electoral, la pugna sigue. Luego del descalabro sufrido por el PRI en las pasadas elecciones del 6 de junio donde perdió las ocho gubernaturas que ostentaba, este martes se suscitó una pelea a golpes a las afueras de la sede del CEN del tricolor. Además, un grupo de militantes, encabezado por Ulises Ruiz Ortiz, exgobernador de Oaxaca, exige la salida de Alejandro Moreno Cárdenas, Alito, de la dirigencia nacional, acusándolo de ser el principal responsable del fracaso del partido y advirtiendo que, de continuar en el cargo, llevará al PRI prácticamente a la desaparición en 2024.
Por su parte, Alito emitió un video en el que responsabilizó a Morena de tener grupos infiltrados al interior del PRI y de ser quienes, en colusión con personajes como Ulises Ruiz, buscan desprestigiar y desestabilizar al partido.








