Me sorprende ganar millones y los médicos nada”
Javier Chicharito Hernández (futbolista)
“El capitalismo envenena el agua, la tierra y el aire, además del alma de la gente”
Eduardo Galeano
Humanos o consumidores
Se ha preguntado usted ¿qué pasaría si quitamos a todos los futbolistas de FIFA y a todos los actores y actrices de las televisoras y series por internet del mundo? La realidad es que no pasaría absolutamente nada, porque sólo son entretenimiento, son los nuevos bufones de la sociedad, son los instrumentos a través de los cuales el sistema moldea tu mente, por lo que la historia universal y conocimiento humano permanecerían sin ser diezmados por su ausencia y si lo pensamos mejor, hasta podría mejorar la humanidad como especie. Pero, ¿qué pasaría si quitamos a los campesinos, a los médicos, a los maestros, a los verdaderos artistas? Simplemente, no existiríamos.
Entonces ¿por qué los futbolistas y los actores ganan millones y los médicos, maestros y campesinos, apenas unos cuantos pesos? ¿Quién está salvando a la humanidad durante la pandemia? ¿Quién garantizará que sobrevivamos después de ella? Es tiempo de reflexionar.
Un futbolista de la liga MX gana un promedio de 30 mil pesos diarios, mientras un médico gana 500 pesos diarios promedio, un maestro gana 250 pesos diarios y un campesino puede llegar a ganar hasta 170 pesos diarios. Con lo que gana un futbolista se les podría pagar a 180 campesinos que trabajan de sol a sol para producir los alimentos, que sin ellos ningún ser humano podría existir; a 120 maestros y 60 médicos de esos que ahora arriesgan su vida todos los días por salvar la vida de nuestros seres queridos. Y se le paga mucho más a un payaso de televisión. Se le paga más a un ser humano por patear una pelota. ¿Por qué se le paga más por jugar, que a 60 médicos que salvan vidas?
¿Usted cree que esta es la sociedad que necesitamos?
¿Por qué usted paga hasta 6 mil pesos (300 euros) por un boleto para ver a su equipo jugar un partido especial y quiere todos los servicios de salud gratis? Por un costal de maíz de 50 kilos le pagan a un campesino lo mismo que usted gasta en la playera de su equipo preferido o lo que cuesta un libro. Con lo que cuesta la entrada a una corrida para satisfacer su sadismo con los toros, se puede pagar a 4 médicos para salvar varias vidas.
Hace mucho tiempo dejamos de ser ciudadanos para convertirnos en consumidores, es el problema de un sistema basado en el “libre mercado” que fundamenta sus costos con base en “la oferta y la demanda” y no del esfuerzo. La base del éxito es “la competencia”, es la manipulación mediática a través de la publicidad que va creando “necesidades” de consumo que cada vez se distancian más de las necesidades básicas.
¿Imagina su vida sin su teléfono móvil? Aunque usted no lo crea es posible vivir sin un dispositivo de “última generación”, sin ropa de “marca”, sin comida “procesada”, sin automóvil, sin concreto. Imagine que podría jugar con sus hijos en lugar de tirarse a ver una serie en Nexflix. También podría aprender algo que siempre quiso aprender, o leer un libro.
¿Ya se dio cuenta de cómo todas las especies del mundo festejan nuestra ausencia? ¿Observó cómo el planeta se regenera, se enverdece? ¿Ha visto últimamente los paisajes, los montes, el cielo?
Amputación Provocativa
Existe una técnica que usamos desde hace muchos años dentro de los procesos de transformación de sistemas para crear organizaciones autónomas autogestivas que es a lo que dedico mi vida, a esa técnica la llamamos “Amputación Provocativa”.
Para poder desarrollar un diagnóstico en una comunidad o en cualquier tipo de sistema, se requiere modelos de investigación que necesitan tiempo y recurso que muchas de las veces no tenemos, así que para poder determinar qué sirve y qué no sirve dentro del sistema usamos la amputación provocativa. Técnica que consiste en ir retirando física o imaginariamente a todos y cada uno de los elementos del sistema, que puede ser un sistema de trabajo, un sistema de administración, un sistema de organización laboral, de producción, familiar y hasta de organización comunitaria. Para determinar 3 cosas básicamente; cuando retiramos al elemento del sistema que puede ser una persona o una cosa, observamos si el sistema mejora, no pasa nada o se deteriora.
Con este simple ejercicio podemos determinar si un elemento del sistema sirve o no sirve, es decir, si cuando retiramos al elemento el sistema mejora, significa que el elemento corrompía al sistema, le hacía daño, si al retirarlo no sucede nada es que el elemento es un parásito del sistema; pero si al retirar el elemento el sistema se deteriora, es que el elemento es indispensable para el sistema.
Ahora pregúntese mi estimada lectora o lector ¿qué, de todo lo que hace y de todo lo que consume y de todo lo que le rodea sirve o no sirve, qué afecta, qué es un lastre y qué es indispensable? Intente imaginar todas y cada una de las “profesiones” del mundo y pregúntese ¿es indispensable, para qué es indispensable, da seguridad, da comida, da resguardo? Ahora piense en usted. ¿Para qué sirve lo que hace, en el trabajo, en su sociedad, en su hogar? ¿Es usted indispensable para la humanidad? Y disculpen ustedes la brusquedad, pero no está el tiempo para delicadezas, somos más de 7 mil millones de seres humanos que arrasamos con todo lo que nos rodea, nuestra civilización y nuestra especie está a punto de la extinción y si no aprovechamos esta oportunidad única de reflexión que nos da la vida en este momento de crisis, no habrá otro momento para cambiar el rumbo de lo que somos.
Piense ahora en nuestra especie, en todos los miles de millones de seres humanos. Veamos la realidad, por un momento tuvimos que dejar de convivir con las demás especies por la cuarentena a causa del coronavirus. Nos salimos, nos amputamos del sistema, la amputación provocativa está dada. Podemos ver para qué servimos, y nos estamos dando cuenta que el sistema de vida mejora a pasos agigantados con nuestra ausencia, somos nosotros y solo nosotros los que corrompemos la vida en la Tierra. Es una realidad, que sobramos.
Pero, ¿en realidad fue usted quien puso a nuestra civilización y nuestra especie al borde de la extinción? ¿Fueron sus ancestros los que decidieron implementar este modelo depredador de vida? Todo este famoso libre mercado, basado en la competencia entre la oferta y la demanda se diseñó para beneficio del 1%; si usted es parte de ese 1%, sí es responsable, pero si no lo es, sólo ha sido un engrane más de la maquinaria capitalista engrasada con el sudor de su esfuerzo para beneficio de ese 1%, que nos está llevando a la extinción de la vida. La Tierra hoy protesta y se manifiesta contra ese neoliberal 1% que ya no aguanta más.
No le pido que abandone la seguridad que le brinda la realidad virtual de sus dispositivos electrónicos, porque hoy hay un virus que quiere acabar con su disco duro, para el cual no hay antivirus hasta hoy, pero vendrán otros, hasta que nos reeduquemos o nos extingamos.
El planeta puso en cuarentena al capitalismo
Hoy la Tierra descansa del neoliberalismo depredador mientras las economías capitalistas colapsan, porque aunque no lo queramos asumir, nos convertimos como especie en la plaga, en la enfermedad, nosotros somos la pandemia que agota la vida en la Tierra, y vemos cómo el planeta activa sus anticuerpos para controlar ese humanovirus-2020, pero, ¿qué nos espera después de la cuarentena?
El filósofo, psicoanalista y teórico cultural esloveno y director internacional del Instituto Birkbeck de Humanidades de la Universidad de Londres Slavoj Žižek afirma que “la epidemia de coronavirus es una especie de ataque de la “Técnica del corazón explosivo de la palma de cinco puntos” (de la película Kill Bill) contra el sistema capitalista global, una señal de que no podemos seguir este camino, que un cambio radical es necesario… se acerca una nueva era de colaboración global solidaria… Y no estamos lidiando solo con amenazas virales: otras catástrofes se avecinan en el horizonte o ya están ocurriendo: sequías, olas de calor, tormentas masivas, etc. En todos estos casos, la respuesta no es pánico, sino un trabajo duro y urgente para establecer algún tipo de eficiente coordinación global… (por lo que ahora) la solidaridad y la cooperación global, no son un idealismo, son un acto racional y es lo único que puede salvarnos.”
En contraparte encontramos al filósofo y ensayista surcoreano experto en estudios culturales y profesor de la Universidad de las Artes de Berlín Byung-Chul Han que afirma: “después de la pandemia el capitalismo continuará con más fuerza… viene una era de regímenes autoritarios. El virus ha conseguido que la ciudadanía apruebe mayor vigilancia digital y control policiaco por parte del Estado… El virus logrará lo que el terrorismo no pudo conseguir: el estado de excepción pasará a ser la situación normal… El virus nos aísla e individualiza. No genera ningún sentimiento colectivo fuerte, cada uno se preocupa de su propia supervivencia… El capitalismo no colapsará por un virus, sino por una revolución humana.”
En todo caso en lo que coinciden estos grandes pensadores, es que es necesario un cambio radical y que ese cambio depende de nosotros y que hoy tenemos la oportunidad única de hacerlo diferente, de eliminar para siempre a este capitalismo criminal y depredador que nos ha convertido en obsesivos consumidores que priorizan el futbol por encima de la vida. Hoy podemos crear una sociedad basada en la solidaridad, podemos cambiar el competir por el compartir; ya vimos cómo un pequeño virus tambaleó los cimientos podridos del sistema criminal ¿Qué le parecería organizar y/o participar en una huelga mundial, una primavera global hasta que termine de caer esta mierda?
Podemos comenzar de nuevo y hacerlo bien, tenemos una gran ventaja; ya sabemos cómo no se hace.
Es tiempo de florecer.

La vida es una construcción consciente.
Iván Uranga
@CompaRevolución
iuranga@cnpm.mx





esto es una mierda