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¿Por qué darle Vida al Dr. Muerte, Presidenta? 10 reflexiones. Autor: José Reyes Doria

Hugo-López Gatell durante conferencia de 2023. Foto: Omar Flores | OEM-Informex

José Reyes Doria | @jos_redo

1.- ¿La presidenta quería o no quería nombrar a Gatell representante ante la OMS? Primero circuló una versión no oficial, que afirmaba que la Presidenta había propuesto a Hugo López Gatell como representante de México ante la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pero nada oficial. Un grupo de propagandistas del régimen se apresuraron a felicitar al susodicho, pero pasaban los días y no había comunicado oficial. Cuentas de redes sociales afines al régimen, como Infodemia, incluso desmintieron la versión.

La impresión que queda, es que la presidenta Claudia Sheinbaum hubiera preferido ignorar por completo a Hugo López Gatell durante todo su sexenio. El responsable de gestionar la pandemia de Covid tuvo enfrentamientos visibles con Claudia, cuando ésta era Jefa de Gobierno. La entonces mandataria capitalina fue de las pocas figuras que se atrevió a confrontar y desacatar las directrices indicadas por Gatell para enfrentar la pandemia.

Siempre se interpretó que Gatell filtró y manipuló información, para acusar a la Jefa de Gobierno de tratar a enfermos de Covid con medicamentos dudosos como la Invermectina. Claudia fue de las pocas o la única figura que usaba el cubrebocas en presencia del expresidente AMLO, quien, apoyado por Gatell, abominaba ese insumo.

Así fuera solo por lo anterior, se entendería una predisposición de la Presidenta a la indiferencia o la hostilidad hacia el llamado Dr. Muerte. Pero hay más razones para ese rechazo, como veremos a continuación.

2.- Gatell se ensoberbeció al grado de lo grotesco con el poder que le dio AMLO. Fue público que Gatell quiso anular al entonces Canciller, Marcelo Ebrard, quien logró lo que aquel no pudo, en materia de conseguir vacunas, insumos, e interacción con la comunidad internacional para el combate a la pandemia. Como vimos, confrontó a la Jefa de Gobierno Sheinbaum e intrigó contra su gobierno. En su arrogancia, ninguneó a su jefe directo, el Secretario de Salud, también a gobernadores; desacató al Congreso que lo convocó para que informara y rindiera cuentas por su gestión de la pandemia.

Llegó al extremo realmente patético de una despedida con mariachis y flores cuando dejó el cargo. Perdió el piso, dejó de entender que su protagonismo se lo debía al presidente López Obrador. Cuando dejó el cargo cayó en el ostracismo, pero, en el colmo del narcisismo, pensó que era un personaje VIP de la vida pública y se atrevió a buscar la candidatura de Morena al gobierno de la CDMX. Pero ahí sintió el frío y el desdén de gran parte de la clase política oficialista. Siendo así su personalidad, ¿por qué la Presidenta revive a Gatell?

3.- Gatell desestimuló el uso del cubrebocas. Esta negligencia que linda con lo criminal está documentada en audio y video. Con indolente sistematicidad, Gatell afirmó que el cubrebocas solo proporcionaba una “falsa sensación de seguridad”, porque no protegía gran cosa. Desde el inicio de la pandemia, la OMS recomendó el uso del cubrebocas como una de las principales herramientas para enfrentar la pandemia: no protegía al cien por ciento, pero su uso adecuado limitaba significativamente la transmisión del coronavirus de unas personas a otras.

La OMS fue consistente durante toda la pandemia: México está fallando en aspectos importantes de la gestión de la pandemia, en particular en la desincentivación del uso del cubrebocas. Pero el Dr. Muerte (en estos aspectos, es inevitable llamarle así) nunca corrigió esa negligencia.

Entonces, ¿Por qué la Presidenta lo nombra representante ante la misma OMS a la que Gatell ignoró olímpica e irresponsablemente?

4.- AMLO era el jefe intransigente, pero Gatell era el “experto”. Fue público y notorio que el ex presidente López Obrador rechazó una y otra vez el uso del cubrebocas. De hecho, nunca lo usó en público. Declaró en diversas ocasiones que usarlo era alarmista y que Gatell, su experto, le decía que no servía mucho. Ya habrá momento para analizar la conducta de AMLO ante la pandemia, ahora toca hablar a Gatell.

El “experto” se doblegó ante las posturas, los prejuicios y las convicciones de su jefe. Ni por razones científicas, ni por motivos éticos, ni por profesionalismo médico, ni por honestidad de servidor público con grave responsabilidad, por nada del mundo Gatell se atrevió a corregir las posturas de su jefe AMLO en lo relativo al uso del cubrebocas. Por una mezcla de servilismo y ambición política personal, Gatell secundó las posturas anti-cubrebocas de AMLO, lo cual implicó una grave negligencia del “científico”.

Es verdad que era muy difícil contrariar al ex presidente AMLO, pocos, si caso alguien, se atrevieron a contradecirlo. Pero la responsabilidad de Gatell era gravísima, de su rectitud dependían la vida o la muerte de miles de personas. En otros países, hubo una situación similar, por ejemplo, en Estados Unidos, donde Trump en su primer mandato también asumió posturas anti científicas ante la pandemia, pero el homólogo de Gatell allá sí se enfrentó y corrigió al presidente gringo, que no es una perita en dulce. En Brasil, con un cavernario presidente Bolsonaro, ocurrió algo similar, y el homólogo brasileño de Gatell también actuó con energía a favor de la salud pública.

Y si no se podía, pues tocaba renunciar por honor. Entonces, ¿Por qué premiar con un honroso cargo a una persona que de la forma más indolente y negligente desestimuló el uso del cubrebocas en la pandemia?

5.- El Dr. Muerte desincentivó que los enfermos de Covid asistieran a tiempo a los hospitales. Esta directriz, igualmente grave, también está registrada en audios y videos, y muchos la recordarán. Más o menos era así la indicación de Gatell: “No vayas al hospital, hasta que tengas la sensación de que te cuesta trabajo respirar, para no saturar los espacios hospitalarios”.

¿Es posible pasar por alto algo así, y nombrarlo representante ante la OMS?

6.- Gatell se vanagloriaba de las camas vacías más que de las vidas salvadas. También consta en video: Gatell se concentró en presentar estadísticas sobre el grado de saturación de los hospitales, jactándose durante toda la pandemia de que siempre hubo camas disponibles en los hospitales. Presumía que nunca se desbordaron los hospitales como (¡qué horror!) en Ecuador o en EEUU.

Y cómo no iba a lograr ese gran “triunfo”, si alrededor del 80% de los muertos por Covid fallecieron en sus casas, nunca fueron a un hospital (¿tal vez por acatar la indicación de no acudir hasta que ya tuvieran problemas para respirar?). En todo caso, ¿no tocaba que Gatell rindiera cuentas o al menos explicara esto, antes de ser promovido a algún cargo?

7.- Gatell fue lo opuesto al esfuerzo de la Presidenta por acabar con el desabasto de medicamentos. También consta en video: Gatell, subsecretario de Salud, descalificó las protestas de los padres de niños con cáncer por el desabasto de medicamentos. Sin rubor alguno, declaró que esas protestas tenían intenciones golpistas.

¿Por qué promover a alguien que legitimó el desabasto de medicinas y criminalizó a quienes protestaban, cuando la Presidenta está actualmente esforzándose para acabar con ese desabasto?

8.- Gatell pronosticó “solo” 60 mil muertos. Con base en ese pronóstico anti científico, Gatell diseñó las estrategias y herramientas de su gestión de la pandemia. Pero fueron alrededor de 800 mil muertos. ¿Cuántas muertes pudieron ahorrarse sin las negligencias antes esbozadas? Con una sola vida que pudiera haberse salvado, bastaría para promover una rendición de cuentas a fondo.

9.- Para qué rehabilitar a un cartucho quemado, si reabre una herida dolorosa. La pandemia de Covid causó un dolor inmenso a la población mexicana. Sufrimiento, duelo, rabia e impotencia son los sentimientos que provocó la pandemia en los corazones de millones y millones de mexicanos, de manera más desoladora entre los familiares y amigos de los 800 mil muertos.

Estos sentimientos persisten en gran medida al día de hoy. El espíritu social así estragado, siempre tiende a canalizar los reclamos y los resentimientos en personas concretas, generalmente en autoridades. Hayan sido negligentes o no, hayan incurrido en fallas graves o no tan graves en la gestión de la pandemia. En México, la persona que concentra esos resentimientos es Gatell: ¿qué necesidad hay de reabrir una herida tan abismal?

10.- Un cartucho quemado, pero apoyado por personas o grupos poderosos. Como se dijo antes, la Presidenta no querría darle ningún cargo a Gatell. No tiene peso específico por sí solo, al contrario, carga con el peso colosal de 800 mil muertos por la pandemia (no los mató él, pero su misión era evitarlos, y eso desgasta a cualquiera). Por lo tanto, aislar o dejar “en la banca” a este personaje no ponía en riesgo los equilibrios del régimen, como para que la Presidenta tenga que darle un cargo a pesar de todos los negativos antes referidos.

Porque, en última instancia, el nombramiento de Gatell le acarrea a la Presidenta más pérdidas que ganancias. Más críticas y decepciones que aplausos o reconocimientos.

Tal vez por esa razón Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado, ofreció una salida cuando el nombramiento era solo una versión no confirmada. Noroña dijo el domingo que no creía que existiera tal nombramiento, porque en el Senado no se había recibido ninguna solicitud de parte de la Presidenta. Lo que muchos entendimos, es que el senador no se refería al trámite burocrático, sino que expresaba una incredulidad política.

José Reyes DoriaPolitólogo por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, y Maestro en Auditoría Gubernamental por la Facultad de Contaduría y Administración, ambas de la UNAM. Asesor parlamentario en diversos órganos de gobierno y comisiones de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. Colaborador en portales informativos. Conferencista sobre temas legislativos y políticos. Consultor en materia de comunicación política, prospectiva y análisis de coyuntura. Contacto: reyes_doriajose@hotmail.com rdj082013@gmail.com

6 COMENTARIOS

  1. Julio Hernández. Mucho periodismo en resistencia. Dar tanto espacio a un autor que desde el inicio define su postura no solo en contra del Dr. Lopez-Gatell, imagínese señor Hernandez utilizar el calificativo de Dr. Muerte! Vaya despropósito, sino de una política pública de salud que impidió una mortandad devastadora. Pero, bueno, ese es el periodismo propagandístico de Julio Hernandez “Astillado”.

  2. Sólo llegué primer párrafo del punto número 2. Esta plagado de adjetivos negativos contra Gatell. ¿Para qué perder mi tiempo leyendo esto?

  3. Qué vileza conjeturar y sugerir que el 80% de las personas fallecidas por covid lo hicieron por «seguir órdenes». Es bien sabido que también hubo campañas muy intensas en contra de asistir a los hospitales, se demonizó por completo la labor médica y llegaron hasta a inventar que extraían liquido de las rodillas, en una clínica llegaron incluso a lanzar sillas a las puertas de vidrio para sacar a la gente. Y pese a todo ello no significa tampoco que el número de muertes fuera atribuible a los conspiranoicos. Fueron tiempos de muchísima incertidumbre y ante ese panorama actuaron Gatell y Obrador asegurándose de rehabilitar hospitales e implementar el semáforo reconocido por la propia OPS. Gatell sigue siendo muy querido por quienes recordamos cómo desmintió a El Financiero en vivo por publicar en tono alarmista que se había disparado el número de muertes por covid cuando sólo se trató de una actualización en la cifra histórica, misma cuya transparencia reconoció la propia OMS. Enfrentaron así infodemia y pandemia siendo ejemplo a seguir aunque le pese a un par de resentidos que pretenden seguir con la narrativa de «Dr. Muerte» aún con el historial de lucha por la salud de los mexicanos con que cuenta el muy congruente Dr. Hugo Lopez-Gatell

  4. Mire nomás para qué sirve la pluralidad. Pueden llamar a escribir a Alatorre o a cualquiera de TV Azteca para ser todavía más abiertos… a la tergiversación y la mentira y la lectura superficial de las cosas, sí, pero plurales, eso que ni qué.

  5. Entré a leer esta bazofia solo para cerciorarme de las mentiras, calumnias y falta de profesionalismo de este señor José Reyes Doria, quien seguro ha de recibir sobornos de la industria de la comida chatarra, y de la industria farmaceútica, para escribir esto, entiendo que el portal de información de Julio Astillero sea plural y quiera darle voz a todos, pero permitir publicar estas calumnias, aún como editorial, nos hacen abandonar el portal como medio de información, ¡es indignaste anexar una «pluma» como otro corrupto equiparable a Loret de Mola y Joaquin Lopez Dóriga!

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