De la redacción.
Un policía salvó a un bebé de morir asfixiado por un juguete que se metió a la boca, en Australia.
Sucedió la noche del 24 de diciembre, en la estación de policía de Perth, en Australia, donde una joven pareja llegó pidiendo auxilio, pues el menor no podía respirar.
Inmediatamente un oficial usó la maniobra de Heimlich, un procedimiento de primeros auxilios que consiste en comprimir el abdomen para liberar el conducto respiratorio.
“Nuestros agentes reciben capacitación en primeros auxilios y, con varios años de experiencia, su capacitación entró en acción”, dijo el inspector interino Shane Crook a Nine News, afiliada de CNN.
“Simplemente levanta el espíritu del lugar, una situación como esa”, dijo Crook. “Es positivo, es un buen resultado, creo que todo el mundo estaba sonriendo …a los agentes de policía les gustan las buenas historias”.
El momento quedó grabado por la cámara de seguridad del la estación de policía y se ha hecho viral en redes sociales.








