Rubén Albarrán, vocalista de Café Tacuva, envió una carta al presidente López Obrador para agradecer la “no reunión” en Palacio Nacional y explicar las razones y consideraciones que habría presentado a nombre de artistas y “famosos” en el diálogo luego cancelado.
Señala Albarrán: “No crea usted que somos un grupo homogéneo y que todxs pensamos de forma similar, o que conspiramos en su contra; entre nosotrxs hay visiones diametralmente diversas, tal vez irreconciliables, pero que en este caso, hemos decidido mediar, pues nos ha reunido el interés por proteger al planeta y detener no solo la destrucción de la selva Maya, sino también el delicado entramado biológico, social y cultural, del que los humanos solo somos parte y que en esta zona que nos ocupa, es particularmente rico y precioso”.
Añadió: “Qué bueno que no nos recibió, pues dentro de Palacio Nacional, ese oscuro lugar desde donde se han venido ejecutando tantas atrocidades en contra del pueblo y la naturaleza, siempre con la falsa y fallida promesa del progreso, el desarrollo y la modernidad, a manos de sus vergonzosos antecesores, en donde se jugarían las reglas del poder, y donde nosotros, si bien nos brindaban la palabra, habríamos de hacerlo de forma acotada y pre-censurada: hablando solo del Tramo 5 y de forma que a usted y a su equipo no les molestara.
“Pero algunos aquí -precisó Albarrán- no queremos hablar solo del Tramo 5; queremos hablar de la totalidad del proyecto Tren Maya, pero también del Corredor Interoceánico, ese macroproyecto, aún más amenazador que el Tren Maya. Y más allá de estas cuestiones, conversar de otras preocupaciones que nos quitan el sueño: como la reforma energética, la minería a cielo abierto, las aguas nacionales concesionadas y contaminadas, el asesinato de los defensores del territorio, de los defensores de la libertad de expresión, la alimentación, la educación, el narco, los feminicidios, la omisión de la lucha feminista, los derechos de la comunidad LGBTTQ+”.
A continuación, el texto completo de la carta:






Y POR QUÉ NO DECIRLO DE FRENTE, EN UN DIÁLOGO PERSONAL. DÉJENSE DE VIDEÍTOS Y CARTITAS.