Por: QuintoPoder
Y explotó la bomba. Lo que un día fue una amistad, ahora se ha vuelto una trágica historia que pasó del amor al odio. Los protagonistas, Enrique Peña Nieto, Emilio Lozoya y Luis Videgaray.
El exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, por fin habló y acusó a sus ahora examigos de haber sido los orquestadores de recibir sobornos de la empresa Odebrecht.
Antes de que se viniera la tormenta, estos tres políticos hasta disfrutaban viajes por el mundo, aquí te contamos cómo surgió su relación.
Primero se conocieron Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray, de hecho, comenzaron a trabajar juntos cuando Peña era gobernador del Estado de México (2005-2011).
Cuando Peña ganó la gubernatura, nombró a Luis Videgaray como secretario de Finanzas del Estado de México, cargo en el que estuvo del 2005 a 2009.

Fue a través de Luis Videgaray que Emilio Lozoya conoció a Enrique Peña Nieto.
“Yo conocí a Luis Videgaray cuando él trabajaba con Pedro Aspe en Protego”, contó Lozoya Austin a ADNPolítico.
Videgaray fue director de Finanzas Públicas de Protego antes de ser el secretario de Finanzas del Estado de México, donde comenzó a colaborar con Lozoya.
“Comenzamos una relación muy estrecha para buscar inversión extranjera para el Estado de México (…) Con un importante pragmatismo, con excelentes resultados; no iban de turismo político, iban por inversiones y las conseguían”, dijo Lozoya en una entrevista a ese medio en 2012.
Fue a través de Luis Videgaray que Emilio Lozoya conoció a Enrique Peña Nieto.
“Yo conocí a Luis Videgaray cuando él trabajaba con Pedro Aspe en Protego”, contó Lozoya Austin a ADNPolítico.
Videgaray fue director de Finanzas Públicas de Protego antes de ser el secretario de Finanzas del Estado de México, donde comenzó a colaborar con Lozoya.
“Comenzamos una relación muy estrecha para buscar inversión extranjera para el Estado de México (…) Con un importante pragmatismo, con excelentes resultados; no iban de turismo político, iban por inversiones y las conseguían”, dijo Lozoya en una entrevista a ese medio en 2012.
Lozoya era director para América Latina del Foro Económico Mundial por lo que comenzó a ganar la confianza de Peña Nieto.
Cuando Peña se destapó para candidato del PRI a la presidencia, nombró a Videgaray como su coordinador general de campaña y a Lozoya como coordinador de Asuntos Internacionales.
Eran de sus hombres más cercanos y, de hecho, en enero de 2012 fueron juntos a a la Asamblea General del Foro Económico Mundial de Davos. Suiza.
“Tengo un gran anhelo por contribuir al desarrollo de México; si Enrique Peña Nieto decide invitarme a su equipo me sentiría muy honrado”, dijo Lozoya antes de las elecciones del 2012.
Todo era “miel sobre hojuelas” y la “recompensa” para los tres fue: Peña, presidente; Videgaray, secretario de Hacienda y Lozoya, director de Pemex.

Desde esos puestos ejecutaron la Reforma Energética, por los cuales ahora su relación está fracturada, pues son señalados de recibir y dar sobornos para aprobarla.
Pero antes de que todo explotara, en los meses previos a que Peña dejara la presidencia, Lozoya salió a defender a su amigo de los ataques del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
“Mi solidaridad con nuestro presidente Enrique Peña Nieto por actitud digna y firme ante embates de Trump contra México”, escribió en Twitter.
Ahora, la historia es distinta. Lozoya ya dijo que Peña y Videgaray estaban al tanto de los sobornos que la empresa Odebrecht, a cambio de contratos, les entregó para financiar la campaña del priista.
Además, dijo que fueron los que orquestaron los sobornos a legisladores para que aprobaran la Reforma Energética.
Peña Nieto ya habría dicho que está dispuesto a viajar de España a México para declarar y que tarde o temprano Lozoya se enredará en sus propias mentiras y que él no estaba enterado de los sobornos que éste recibió de Odebrecht, según una columna de Carlos Loret de Mola.
Por su parte, Videgaray, quien da clases en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, no ha hablado desde la captura de Lozoya.
Del amor al odio, ¿cómo acabará la historia de Lozoya, Videgaray y Peña Nieto?




