La situación de la telesecundaria antes, durante y después de la reforma educativa-2017 (Primera parte). Autora: Rosalina Romero Gonzaga

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En México la telesecundaria ha cumplido 50 años. Su creación y desarrollo ha atravesado por momentos de auge, crecimiento, consolidación, retos y desafíos como quizá ninguna otra modalidad educativa lo ha experimentado.

Orígenes y auge

La telesecundaria guardó conexión con la educación socialista y la educación rural promovida en la época cardenista en lo que se refiere a la inserción de los adolescentes y jóvenes en la comunidad al fortalecer la conciencia de solidaridad social, formar hábitos de cohesión y cooperación social, ofrecer diversidad de actividades, ejercicios y enseñanzas, con el propósito de que cada cual descubriera su vocación (Puig, 1928: 19, 378). Con la creación de la secundaria –en 1926– y la telesecundaria –en 1968– se insistió en relacionarlas con la vida social mediante una serie de objetivos: a) articular sus contenidos y actividades con los de la primaria; b) dotar de preparación académica, metodología de estudio y formación del carácter para continuar los estudios posteriores; c) brindar educación técnica con el propósito de facilitar la incorporación de los estudiantes al ámbito laboral en caso de no continuar sus estudios.

A partir de los años cuarenta comienzan a perfilarse dos visiones abiertamente encontradas en torno a los objetivos que debía perseguir la educación secundaria: una centrada en lo urbano y otra en lo rural. La visión centrada en lo urbano acentuaba la necesidad de acrecentar la cultura general impartida en la primaria y hacerla llegar a las masas populares y descubrir aptitudes personales, a la vez que formar individuos con facultades de comprensión, de sensibilidad, carácter, imaginación y creación (Meneses, 1998; Bodet, 1981). La visión centrada en lo rural puso énfasis en el uso de los conocimientos para entender mejor las condiciones sociales que rodeaban al educando; formar y fortalecer los hábitos de trabajo, cooperación y servicio; despertar la conciencia social con el fin de gestar un espíritu nacionalista (Meneses, 1998). En uno y otro ámbito permeó el enfoque de educar produciendo, acercando al alumno no sólo a la formación cultural y cívica sino a la formación tecnológica, como exigencia de la vida moderna. Sin embargo, las características y condiciones en las que se desenvolvió el enfoque en las telesecundarias fueron completamente distintas y, hasta, opuestas.

De 1968 hasta 1978, por las condiciones materiales e infraestructurales para la recepción de la señal emitida por la Dirección de Televisión Educativa se difundió en ocho entidades de la República: Hidalgo, Estado de México, Morelos, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala, Veracruz y Distrito Federal en las cuales no se tomaron en cuenta los exiguos contextos en los que vivían las zonas rurales marginadas como la falta de energía eléctrica o señal televisiva.

El origen de la telesecundaria se explica por la necesidad de los gobiernos en turno de aumentar cuantitativamente la educación básica impartida en territorio nacional, más que abatir los altos índices de analfabetismo y atender con calidad la demanda de servicios de educación secundaria en las zonas rurales e indígenas, semi-urbanas y urbano-marginales. La modalidad educativa se erigió como una alternativa de bajo costo, utilizando la radio y la televisión, para ampliar la cobertura de la educación secundaria a estudiantes egresados de primaria en comunidades rurales e indígenas y no para desarrollar habilidades específicas en los adolescentes y jóvenes como se lo propusieron varios secretarios e ideólogos de la educación. El modelo educativo nació con dos figuras centrales: el telemaestro y el maestro monitor o coordinador. El primero, era el especialista en un área del plan de estudios encargado de adaptar los programas de aprendizaje a la televisión educativa y distribuir los contenidos del plan de estudios. Elaboraba los guiones de contenido, el material didáctico de apoyo para su exposición, y seleccionaba los recursos audiovisuales. La función del maestro monitor era organizar y coordinar las clases antes, durante y después de las emisiones por televisión, supervisar la puntualidad, asistencia y comportamiento de los alumnos; evaluar las actividades; así como elaborar informes sobre administración y el funcionamiento escolar. Por aquel entonces, a los profesores que aspiraron a la plaza de maestro monitor (por lo general, profesores de primaria) se les impartió un curso sobre los conocimientos básicos de la psicología del adolescente y aspectos relacionados con la labor que habrían de desempeñar al frente de la teleaula (SEP, 2010).

Las condiciones en las que se ofreció el servicio fueron de constantes limitaciones materiales, técnicas, infraestructurales, financieras, humanas, que no coincidieron con las metas pedagógicas establecidas para el nuevo sistema de Telesecundaria: “1) fomentar el desarrollo de la personalidad del alumnado, iniciado durante la educación primaria; 2) estimular sus aptitudes a fin de hacerlo participar activamente en su propia formación, merced a la experiencia concreta del trabajo en las aulas, los laboratorios y los talleres escolares; 3) proporcionarles los conocimientos indispensables, así como el adiestramiento en las prácticas necesarias para ingresar en el ciclo preparatorio o en la vocacional técnica; 4) despertar y conducir, en cada uno de los grados, la inclinación al trabajo, de modo que si el alumno no pudiera continuar sus estudios superiores, quedara capacitado para realizar alguna actividad productiva; 5) despertar el interés por el conveniente aprovechamiento de los recursos del país y por la ciencia y la técnica, a fin de orientar su esfuerzo hacia el robustecimiento de la economía nacional; 6) encauzar su sentido de responsabilidad individual y su voluntad de colaboración social; 7) fomentar su civismo, su amor a la patria su adhesión a la democracia y su respeto por los valores de la cultura humana; 8) familiarizarlo con el conocimiento de las instituciones fundamentales de la República y de las organizaciones internacionales de las que México forma parte, vigorizando en su espíritu el sentimiento de unidad nacional y de la imprescindible cooperación de los pueblos para una convivencia justa, digna y pacífica” (SEP, 2010: 36).

Crecimiento y consolidación

El servicio educativo fue optimizado al mejorar las condiciones de infraestructura y producción para los telemaestros, quienes fueron apoyados por personal especializado: un productor y un presentador. Sin embargo, la evaluación efectuada en aquel momento refería una baja en la calidad de las lecciones televisadas al apoyarse en esquemas y hábitos tradicionales; el débil vínculo de las telesecundarias con las comunidades; el riesgo del uso intensivo de la televisión podría volverse un obstáculo para el aprendizaje formativo (SEP, 201: 46).

Pese a la evaluación realizada, la modalidad fue expandida a otras regiones en la década de los setenta. Con la reforma de 1973, se sustituyeron las asignaturas por las áreas de estudio, la telesecundaria enfrentó innumerables obstáculos e inconsistencias como la no correspondencia entre el nuevo enfoque promovido, aprender a aprender, los materiales de apoyo y el plan de estudio de las escuelas normales superiores, estos últimos no fueron modificados. Con un periodo de crisis en su haber, derivado de conflictos laborales, sindicales y políticos, el subsistema experimentó crecimiento exponencial a pesar de las críticas a la calidad y las deficiencias del servicio educativo: retraso en el pago de maestros, falta de televisores, deterioro de las aulas, entre otros.

Etapa Matricula/alumnos
En 1968   6,569
Integración al Sistema Educativo Nacional 26,352  
Reforma Educativa de 1973   33,053  
Descentralización educativa   400,000
Fuentes: Calixto y Rebollar, 2008; SEP (2018).

En los ochenta, se replanteó el rumbo de la telesecundaria con el diseñó de un proyecto de renovación del servicio que consistió en aprovechar la infraestructura del servicio para ofrecer educación para adultos en el nivel de secundaria. La iniciativa no tuvo éxito, ya que los contenidos y tratamiento de las asignaturas siguieron enfocados a los adolescentes. Siguieron los esfuerzos por enfrentar las carencias del sistema y contribuir al desarrollo de las comunidades con el establecimiento de contenidos de educación tecnológica agropecuaria y pesquera. Al mismo tiempo, se realizaron reuniones académicas para la telesecundaria federal, descuidando la telesecundaria estatal, para conocer las problemáticas de las entidades y promover mejoras. El diagnóstico gubernamental de la época constató que los contenidos de los programas de estudios, los recursos didácticos, y los materiales no correspondían con las características del medio rural e indígena. Frente a ello, la política educativa del gobierno en turno promovió la descentralización de los bienes y servicios educativos, así como la unificación de criterios para mejorar la telesecundaria. En tanto, el modelo pedagógico de la telesecundaria, operado en 24 entidades en las zonas rurales e indígenas, no sufrió cambios fundamentales pese a los avances e impulso de las nuevas tecnologías de información y comunicación.

Así, la modalidad educativa se caracterizó por seguir las políticas y métodos educativos de los planes nacionales, descuidando y omitiendo múltiples problemas acumulados en los contextos rurales e indígenas.

En la segunda entrega me referiré a los retos y desafíos a los que se enfrentó la telesecundaria durante la reforma educativa en los años noventa y en el ascenso de los gobiernos de la alternancia.

Referencias

Calixto Flores, Raúl y Angélica Rebollar Albarrán (2008), “La telesecundaria, ante la sociedad del conocimiento”, Revista Iberoamericana de Educación, número 44-7.

Meneses Morales (1998), Tendencias educativas oficiales en México, Universidad Iberoamericana, México.

Puig Casauranc (1928). El esfuerzo educativo del gobierno federal en el ramo de educación pública durante la administración del presidente Plutarco Elías Calles, 1924-1928. memoria analítico-crítico de la organización actual de la educación pública; sus éxitos, sus fracasos, los derroteros que la experiencia señala. México, SEP.

SEP (2018) Conferencia Aportación Educativa de la Telesecundaria en México. Congreso Internación de Telesecundaria. Tepic Nayarit.

SEP (2019), La telesecundaria en México: un breve recorrido histórico por su datos y relatos, SEP, México.

Torres Bodet, Jaime (1981), Memorias, Porrúa, México.

Rosalina Romero Gonzaga
Becaria posdoctoral del Instituto de Investigaciones
sobre la Universidad y la Educación, IISUE-UNAM
rrgonzaga@comunidad.unam.mx
twitter: @rrgonzaga23

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