Claudia Sheinbaum responde a las preocupaciones de empresarios sobre la reforma judicial, subrayando que esta no busca controlar el Poder Judicial, sino sanearlo de la corrupción y el nepotismo. La presidenta enfatizó que la medida fortalecerá el estado de derecho y brindará seguridad tanto a los ciudadanos como a los inversionistas.
Camila Olvera Burdiles | Redacción Astillero Informa
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que la reforma al Poder Judicial que se está impulsando no tiene la intención de que la Presidencia o Morena tomen control sobre ese poder, sino que busca acabar con la corrupción y el nepotismo que han marcado su funcionamiento durante años. En su conferencia matutina, Sheinbaum explicó los detalles de la reforma a empresarios de México y Estados Unidos, dejando claro que los cambios no representan un riesgo para las inversiones extranjeras en el país.
Durante la reunión con más de 240 directores generales y empresarios de ambos países, realizada el día de ayer, Sheinbaum abordó las inquietudes planteadas sobre la posible implicación de la reforma judicial en el clima de inversiones. En este contexto, la mandataria enfatizó que los ajustes en el Poder Judicial no buscan minar la independencia de dicho poder, sino sanearlo para que esté verdaderamente al servicio de la justicia.
“El objetivo es que se acabe la corrupción en el Poder Judicial. El informe de la ministra presidenta, da cuenta de que el nepotismo abarca el 37.4 por ciento del personal. Defienden la carrera judicial cuando poco menos de la mitad son familiares.
Además, Sheinbaum mencionó que en los últimos seis años se han registrado numerosos casos de corrupción, incluyendo la liberación de delincuentes y el otorgamiento de amparos cuestionables, lo que refuerza la urgencia de cambios profundos.
La presidenta destacó que, si el gobierno quisiera controlar el Poder Judicial, habría sido más sencillo recurrir a un modelo similar al aplicado por el expresidente Ernesto Zedillo en 1994, cuando se removió a todos los ministros de la Corte y se designaron nuevos integrantes a través de la mayoría calificada en el Senado. “Si ese fuera el objetivo, habríamos hecho una reforma que permitiera el control de la Corte, pero eso no es lo que queremos. Nuestro objetivo es la transparencia y la justicia”, afirmó.
Relación con embajador Ken Salazar y empresarios estadounidenses
En su intervención, Sheinbaum también se refirió a la presencia del embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, durante el encuentro empresarial, y destacó la importancia de mantener una relación fluida con la diplomacia estadounidense. Aunque evitó entrar en detalles sobre la “pausa” diplomática decretada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, la mandataria subrayó que la relación con el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, es sólida y constante, y que se han celebrado diversas reuniones entre ambas partes para mantener una comunicación adecuada.
Sobre la relación con los empresarios, Sheinbaum reiteró que el gobierno mexicano está comprometido en trabajar de manera conjunta con el sector privado, tanto nacional como extranjero, para abordar temas cruciales como la seguridad en carreteras, cruces fronterizos, y la relocalización de empresas dentro del país, en el marco de la integración económica de América del Norte. “Es importante que si no estamos de acuerdo en algo, también se vale. Para eso es la democracia”, comentó la presidenta, refiriéndose a las diferentes opiniones que surgieron durante las mesas de trabajo con los empresarios.
Mensaje de tranquilidad para inversionistas
En respuesta a las dudas expresadas por la representante comercial del gobierno de Estados Unidos, Katherine Tai, respecto a las posibles repercusiones de la reforma judicial, la presidenta Sheinbaum fue clara al subrayar que no hay razón para que los empresarios, ya sean mexicanos o extranjeros, teman por sus inversiones.
“Ningún empresario estadunidense, ninguna empresa de cualquier otro país, ni mexicanos, tienen por qué temer a la reforma judicial. Al contrario, lo que vamos a hacer es sanear el Poder Judicial, y no digo nosotros como Ejecutivo, sino el pueblo de México, se va a sanear el Poder Judicial para fortalecer el estado de derecho”.
Sheinbaum añadió que la intención de la reforma no es tener el control del Poder Judicial, sino asegurar que sea un poder limpio y transparente. “El sistema judicial no debe estar al servicio de intereses corruptos, sino al servicio de la justicia y de los derechos individuales”, comentó. Además, la presidenta destacó que las críticas sobre un supuesto control de la Presidencia sobre la Corte carecen de fundamento, ya que el gobierno ha impulsado el cambio por vías democráticas y no mediante decisiones autoritarias.
Marcelo Ebrard apoya la reforma judicial
Durante la misma conferencia, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, apoyó las declaraciones de Sheinbaum y criticó la reforma judicial de 1994, impulsada por Ernesto Zedillo, por no haber logrado eliminar el nepotismo y la corrupción en el Poder Judicial. Ebrard afirmó que la nueva reforma es necesaria y que su enfoque democrático garantizará una renovación efectiva del sistema. “El pueblo de México está pidiendo un cambio, y esta reforma es la respuesta a esas demandas”, declaró Ebrard.
El secretario también hizo un llamado a los empresarios presentes, señalando que, si la reforma no se estuviera llevando a cabo, los mismos inversionistas podrían estar preguntando por qué el gobierno no ha actuado ante la evidente corrupción en el Poder Judicial.
“Si no se estuviese haciendo esta reforma, ustedes me preguntarían: ‘Oigan, ¿por qué no reforman el Poder Judicial si tienen mayoría calificada? ¿Por qué no han hecho una reforma, si más de la mitad de los jueces son parientes de los otros? ¿Por qué no han hecho una reforma si se libera un día y otro también a multitud de delincuentes? Tendrían razón”.
Al finalizar su intervención, Claudia Sheinbaum reafirmó su compromiso con la democracia y la transparencia. “No llegamos a la Presidencia para ser autoritarios. Creemos en la democracia, creemos en las libertades, y estamos aquí para servir al pueblo, no para concentrar el poder”, sentenció.





