Redacción de julioastillero.com
En entrevista en relación a su reportaje “El enigma de Rosario Robles”, publicado en el sitio Gatopardo, el periodista Ernesto Nuñez Albarrán reconstruye la trayectoria política de Rosario Robles, sometida a proceso judicial por desvíos millonarios durante su periodo como funcionaria del gabinete de Peña Nieto.
De acuerdo con Nuñez Albarrán, la exsecretaria Rosario Robles es un personaje complejo y paradigmático de la política mexicana, cuyos orígenes familiares se remontan a Coahuila y más tarde a Ciudad Satélite, donde Robles ingresó al CCH Naucalpan. Ahí comenzó su actividad en la política estudiantil, que se profundizó cuando fue estudiante de Economía en la UNAM, donde fue militante de la izquierda revolucionaria maoísta. Con el tiempo, Rosario Robles se vinculó con distintos personajes del STUNAM y de la política de izquierda, tales como Julio Moguel (con quien después se casó) y Armando Quintero, que finalmente la llevaron a ser militante fundadora del PRD, donde trabó una estrecha relación con el líder de ese partido, Cuauhtémoc Cárdenas. La cercanía fue tal que, cuando este renunció para ser candidato presidencial, fue la propia Robles quien lo sucedió, adquiriendo un destacado protagonismo e impulsando una agenda progresista que en varias ocasiones la confrontó con grupos conservadores.
Tras el triunfo de Fox, este invitó a Robles a incorporarse a su gabinete, propuesta que ella rechazó por consejo de Cárdenas. Poco tiempo después, en el camino que la llevó a convertirse en dirigente nacional del PRD, Robles conoció al empresario Carlos Ahumada, quien sería pieza clave en el financiamiento de campañas del partido en 2003, vinculándose con personajes como Sosamontes, Ímaz y Bejarano.
Al no alcanzar el porcentaje de votación que prometió en los comicios de 2003, Robles dejó la dirigencia perredista en medio de pugnas y solicitudes de auditoría a las finanzas del partido. Molesta, meses después, Robles se reunió con Carlos Salinas, a quien le mostró las grabaciones que Ahumada había hecho, donde otorgaba dinero a diversos perredistas. Esto se dio a conocer en 2004 y generó los famosos “video escándalos” contra López Obrador. Nuñez Albarrán afirma que este hecho es relevante pues marcó el rompimiento de Robles con López Obrador y el inicio de la confrontación política entre ambos, que aún permanece.
Tras desparecer unos años de la escena política, Rosario Robles reapareció en el proceso electoral de 2012, junto con otros personajes experredistas y expanistas, que, al igual que ella, se sumaron a la campaña del priista Peña Nieto. Después, este la puso al frente de SDESOL, donde encabezó la “Cruzada Nacional contra el Hambre”, misma que fue señalada en múltiples ocasiones por el manejo electoral de los programas de apoyo, pero siempre contó con la protección presidencial.
Nuñez Albarrán concluye que “las buenas historias nunca se acaban”, por eso Rosario Robles sigue dando de qué hablar en medio del proceso judicial que enfrenta.







