MEXICO, 16 dic (Xinhua) — El proyecto de construcción del ferrocarril que busca impulsar el sureste de México, denominado Tren Turístico Transpeninsular, dio inicio con un ritual en el que participaron 12 pueblos originarios en Palenque, Chiapas, y que fue presidida por el mandatario mexicano, Andrés Manuel López Obrador.

     Entre humo de sahumerio -encendido de incienso-, una ofrenda de frutos, semillas, ramas, flores y música de tamborileros tradicionales, pidieron los indígenas permiso a los dioses de la lluvia, del viento, del agua y de la tierra para que toda actividad o trabajo que vaya a realizarse en el Tren Maya no presente contratiempos.

     De igual forma, y antes del acto oficial del mandatario mexicano, representantes de los doce pueblos originarios dirigieron la petición hacia los cuatro puntos cardinales, desde un municipio tocado por el río Usumacinta y colindante con Guatemala.

     El proyecto, también conocido como “Tren Maya”, incluye un esquema de acciones que “simultáneamente mejorarán toda la región”, expuso en el acto el gobernante de México.

     López Obrador refrendó el compromiso de concluir los trabajos de construcción del Tren Maya en un plazo máximo de cuatro años, el cual, dijo, se ha dividido en siete tramos.

     Adelantó que de inicio se  invertirán 6.000 millones de pesos (unos 294 millones de dólares) en 2019, por lo que “será necesaria la  inversión privada”.

     “Aprovecho para convocar a empresarios para que participen en esta obra”, dijo el gobernante al tiempo de ofrecer estímulos y subvenciones por cada kilómetro que construyan, previa licitación.

     Esta es la primera obra que impulsa López Obrador en su gobierno en materia de infraestructura con el objetivo de potenciar el turismo en una de las regiones del país con más pobreza, pero también con más atracciones para el turismo.

     El tren, de más de 1.500 kilómetros de vías, pasará por los estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo, además de Tabasco y Chiapas. Llegará al sitio arqueológico de Chichén Itzá, pasará por Calakmul, Tulum, Bacalar, Mérida y Valladolid.

     “Lo que se invierta por parte de las empresas que acepten la concesión, estas empresas van a contar con un estímulo, con una subvención del gobierno por cada kilómetro que construyan”, insistió.

     Reiteró que el Tren Maya ofrecerá tres tipos de servicios: transporte de carga, concesión para tren turístico y tren de pasajeros para los pueblos.

     “La subvención va a tener como requisito que el pasaje para los habitantes de toda la región sea barato. Que pueda cobrarse el precio comercial en el turismo y en la carga, pero para el pasajero precio bajo, para que se pueda desplazar la gente sin tener que pagar tanto por el pasaje. Así lo estamos contemplando”, indicó.

     Aclaró que el tren será sustentable y cuidará al medio ambiente.

     Durante su construcción, dijo, “no se tirará ningún árbol”; ello, aclaró tras declaraciones de algunos expertos que advertían en días pasados sobre posibles riesgos de desaparecer ecosistemas completos, provocar una tragedia en comunidades cercanas a la obra y empujar a la desaparición a especies en peligro de extinción.

     De acuerdo con el Paquete Económico 2019, presentado durante la víspera por el gobierno a la Cámara de Diputados, se contempla 6.000 millones de pesos (unos 294 millones de dólares) del presupuesto federal para la construcción del Tren Maya.

     El tren está dentro de los 18 proyectos prioritarios de la administración federal que recibirán partidas para su puesta en marcha a partir del próximo año.

     El gobierno contempla en total destinar 30.400 millones de pesos (unos 1.492 millones de dólares) para la construcción de proyectos de infraestructura ferroviaria, de carretera y aeroportuaria.

     El Tren Maya es la segunda obra que recibirá más del presupuesto federal, solo por detrás de la modernización y rehabilitación de infraestructura aeroportuaria y de conectividad.

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