En esta ocasión, lectora, empezaré recordando lo que nos dijo Gustavo Gordillo en su columna de La Jornada el pasado 2 de septiembre de 2023: “los partidos están todos muy mal preparados para hacer procesos mínimamente participativos. Lo suyo es el dedazo: unipersonal, grupal, electrónico, espiritista, inmanente. Dedazo. El dedazo, por lo demás, siempre supuso consultas. Antes eran a escondidas, ahora a plena luz del día”. (Liga 1.) Insisto que Gordillo es lúcido y terrible. Pero ambas características brillan a costa de la complejidad del problema que estamos tratando de explicar: el modo en que las organizaciones políticas mexicanas escogen hoy en día sus liderazgos y candidaturas.
Veamos un ejemplo de cómo escoger liderazgo. El pasado 3 de septiembre de 2023, en su columna de SinEmbargo, Jorge Zepeda Patterson analizaba “Los motivos de Marcelo” para comportarse como el enfant-terrible del mecanismo de designación de Morena y deslizó una versión mejorada de la hipótesis “Marcelo se va al MC”. (Liga 2.) Zepeda nos recordó la edad de Dante Delgado y el discurso en que el veracruzano naranja habló de su deseo de disfrutar a sus hijos y nietos. A partir de allí, el analista sugiere que sería viable “un acuerdo para convertir a Dante en un tótem reverenciado, honorífico y simbólico y a Ebrard en dirigente a cargo de convertir a MC en la fuerza política del futuro”. Esta hipótesis no es irracional. Marcelo aportaría punch a MC en la elección de 2024 –llevándolo tal vez a un 15% de la votación nacional. Pese a la derrota personal, los coat-tails parlamentarios de los naranjas serían grandes. En Morena, el segundo lugar sólo le aseguraba a Ebrard el liderazgo en el Senado. Pero los últimos tres años en la tribuna de Reforma e Insurgentes han demostrado que las y los senadores morenistas no se disciplinarán fácilmente. Frente a legisladores obradoristas reacios a aceptar a un neoliberal como Ebrard (Fabrizio Mejía dixit), el excanciller seguramente vería con interés dirigir un partido que en el mediano y largo plazo se ubicará en la bisagra ideológica en ambas cámaras federales.
La hipótesis de Zepeda Patterson, aunque termine resultando una quimera, es factible. Recordemos tres cosas. Primera, que las y los políticos buscan simultáneamente varios objetivos: la presidencia o la permanencia en el gran juego nacional vía un escaño senatorial o la dirigencia de un partido indispensable. Esos objetivos a veces son compatibles pero también pueden contraponerse. Segundo, que todo ocurre en un escenario nebuloso y cambiante. Y tercero, que las y los políticos pueden equivocarse (es más, podemos sospechar que yerran muy seguido).
Lo que acabo de decir aplica a cualquier formación política compleja desde hace mucho tiempo y en todo el globo. En Discovery of India (1945), Jawaharlal Nehru relata la experiencia de Kautilya, quien fuera consejero del fundador del primer gran Estado Indio en el siglo III aC. Kautilya escribió un texto acerca de la ciencia (shastra, शास्त्रम्) de la política/riqueza (artha, अर्थ): el Arthashastra (अर्थशास्त्रम्). El libro de Kautilya nació de su propia experiencia: de los casos que le tocó resolver y las luchas que le tocó dirigir. (Puedes obtener una versión castellana completa del libro en la Liga 3.) Lo más interesante de la sociedad del Arthashastra es que es un campo de batalla permanente entre diversos intereses (sociales, económicos, religiosos) que se agrupan cada uno alrededor de un samgha (grupo oligárquico, संघ). La persona que busca el concierto político sólo dispone información defectuosa, los varios samghas se le enfrentan de mil modos o le ofrecen alianzas. Así, quien domina lo hace en medio de errores y a través de engaños cruzados. En medio de todo lo anterior, esa persona debe realizar un proyecto político mínimamente coherente. (No desesperes, lectora: esta teoría política de Kautilya –tan maquiaveliana– se consolidó dos generaciones más tarde en el legendario reinado budista de Ashoka.)
Pero Ashoka vivió y murió. Y la incertidumbre sigue siendo la regla de toda política, no sólo de la política democrática. Una de las virtudes de esta última, sin embargo, es confesar que no puede resolver la incertidumbre, pero sí encauzarla. Esta confesión de los demócratas siempre ha sido despreciada por nuestros oponentes, que se aferran a la certidumbre de “lo que siempre ha sido”. Esto es lo hace Gordillo al universalizar la cultura del dedazo. ¿Por qué insistimos en usar las fórmulas del pasado? En parte porque las tenemos bien aprendidas pero también porque nos dan seguridad. Gordillo dice que el dedazo puede ser unipersonal (Ruiz Cortines designa a López Mateos en 1957), grupal (los generales del PNR designan a Ortiz Rubio en 1929), electrónico (Cambridge Analytica y Trump), espiritista (el cónclave católico) o inmanente (Porfirio Díaz el indispensable en un México sin partidos, 1884-1904).
Reconocer que las élites de nuestros partidos no tienen control absoluto de lo que está ocurriendo es… aterrador. Por cierto de eso, lectora, te recomiendo revisar la columna de Zepeda Patterson del jueves 24 de agosto de 2023. (Liga 4.) La semana pasada, en este espacio, yo resaltaba la importancia de los Backrooms: esos conciliábulos cerrados adonde las y los potentados de los partidos deciden estrategias y/o cambian de táctica asegún perciben que cambian las circunstancias. En el artículo “El riesgo de Beatriz, ¿chamaqueó el PRI al PAN?” Zepeda demuestra que las y los potentados se pueden equivocar. Siente pavor lectora: Si las y los expertos en los arcanos de la política yerran… ¡¿qué será de nosotros, simples mortales?!
Algo parecido manifestó la reportera-comentarista chihuahuense, Romina Gándara, en la emisión nocturna del 31 de agosto de 2023 del programa “Diez al Cierre” de SinEmbargo al Aire. Primero te explico el contexto del comentario, lectora. Gándara y su co-conductor, el jalisciense Pedro Mellado, acababan de reportar que Beatriz Paredes aceptaba la declinación anunciada por el líder de su partido. En las imágenes se ve a Beatriz y a Xóchitl platicando en una oficina con el presidente del PRI y luego salir a saludar al resto de los jefes de partidos. Hay un momento en que Alito Moreno sale y deja entrar a Augusto Gómez Villanueva –el anciano dirigente de la CNC priísta, quien se une a la sesión de abrazos. Estamos ante un anuncio justo cuando se ha terminado de pactar un acuerdo en el Backroom.
Gándara y Mellado mostraron luego una entrevista que hizo SinEmbargo a Patricia MacCarthy Caballero, quien era parte del comité de expertos que acompañó el mecanismo de designación de las derechas. MacCarthy explicó que luego de la última declinación “no tenía caso ir a una consulta donde solo iba a haber un nombre en la papeleta”. Agregó que ella y otros miembros del comité entendían “esa falta” (lo dijo ella, no quien esto relata) y explicó que les “hubiera gustado llegar al tres de septiembre. Pero lo que está claro es que después de esto se va a abrir la discusión de que haya elecciones primarias en nuestro país”.
Gándara y Mellado comentaron prolijamente la nota y la declaración de MacCarthy. Romina recordó que Beatriz Paredes no es ingenua ni es inocente. Pedro recordó los muchos e importantes cargos que Paredes ha ocupado; concluyendo que “una política con tanta trayectoria, con tanto conocimiento de la política, no puede argumentar ingenuidad”. Gándara preguntó cuatro veces: “¿qué le ofrecieron?” Mellado se dolió de la “sumisión y sometimiento absoluto a las decisiones de un presidente [del PRI] arbitrario”, sorprendido que una mujer de la experiencia y valor de Paredes hubiese sido humillada, ninguneada, exhibida como desechable. (Todo lo anterior, lo puedes ver/oír entre los minutos 23:00 y 37:00 de la emisión citada, en la Liga 5.)
En realidad, el sometimiento de Paredes no fue absoluto –pero los potentados del Backroom de derechas administraron bien las noticias. Primero, Paredes no acompañó al presidente del PRI el día que se anunció su declinación. Segundo, una de sus seguidoras, la también exgobernadora y exsenadora Dulce María Sauri Riancho, salió a prensa a subrayar que Paredes aún no se había manifestado. Tercero, el Backroom debió organizar la reunión Xóchitl-Paredes-Alito en las oficinas del PRI para aclarar a todos que la exgobernadora de Tlaxcala estaba “disciplinada”. Las escenas que puedes ver en el programa “Diez al Cierre” de SinEmbargo nos dejan ver el tamaño de la indisciplina de la facción paredista. Primero, el presidente del PRI se reúne en una sala con la candidata aclamada por el Backroom (Xóchitl) y con una Beatriz que parecía rebelde. Las dos posarían para una foto con el retrato de Emiliano Zapata detrás. Las imágenes que el Backroom nos ha dejado ver muestran que hay absoluta cordialidad. Luego de esa plática en corto y photo-opportunity zapatista, el trío sale a una sala contigua. Allí hay varias personas. Destacan los líderes nacionales Marko Cortés (PAN) y Jesús Zambrano (PRD), así como los legisladores Santiago Creel (PAN) y Humberto Moreira (PRI). Alito (sin saco y en mangas de camisa, como quien viene de una ruda negociación) les presenta a una Xóchitl y una Beatriz plenamente reconciliadas. Todos aplauden. ¡El arreglo que los potentados habían pactado ha sido asumido por ambas! De pronto, como si recordase algo, Alito retorna a la primera sala y al poco se le ve regresar con un hombre anciano. Se trata de Augusto Gómez Villanueva, el legendario líder cenecista que recibió a la joven Paredes en el partido oficial en los días de Echeverría.
El mensaje de unidad que nos dio el Backroom de derechas es claro; pero igual es evidente la necesidad de mostrar la disciplina de Paredes. La presencia de Gómez Villanueva indica que el PRI recurrió a todos los argumentos imaginables para lograr la aceptación de la senadora tlaxcalteca. Pedro Mellado tiene razón al usar la palabra sumisión. Paredes fue sometida porque no estaba de acuerdo con la declinación.
Eso nos regresa a la pregunta de Romina Gándara (“¿qué le ofrecieron?”). La periodista Gándara asume que el proceso de designación del Frente Amplio por México era una simulación y que a Paredes le ofrecieron algo para “representar” el papel de competidora. Por lo que he explicado antes, y por lo que se ve en las imágenes que el Backroom del Frente nos dejó ver, Paredes no entró “comprada” al proceso, ni participó ingenuamente. Fuera de Alito, en los últimos treinta años, ella es la dirigenta nacional del PRI que más tiempo ha durado al frente de su partido. Y no está sola. Y no es sólo Sauri quien la acompaña. Esas priístas se saben con la capacidad de argumentar (en el Parlamento) y de operar en campo. No entraron al proceso de designación para aparentar –sino para ganar. Por eso Zepeda Patterson sugirió que el PRI (ese PRI de Paredes, Sauri, Gómez Villanueva) se había chamaqueado al PAN.
No tiene razón Gordillo cuando nos dice que esto que he descrito es un “dedazo”. De hecho, fue lo contrario. Los potentados de la derecha descubrieron que les convenía más Xóchitl. Pero también descubrieron que un proceso plural y abierto a la ciudadanía legitimaría a su preferida. (Aparte, abriría el debate para organizar un programa electoral único.) Por otra parte, evitaban que sólo Morena hiciera algo parecido a una elección primaria. (Yo insisto, la “proto-primaria” del Frente era teóricamente mejor que la obradorista. Lástima que les salió el Corioliano que llevan dentro esos fifís.) Ciudadanía, partidos y personalidades entraron al proceso. Y jugaron en serio dentro de él. Y esta praxis estuvo al borde de crearles un enredo a los potentados. Robert Dahl sugería que el nombre “técnico” de la Democracia debía ser Poliarquía porque su característica central no son los procesos de elección (adonde tarde o temprano aparece el Demos-Pueblo). Lo central de la Democracia es que el poder efectivo está repartido entre muchos actores –ninguno de los cuales puede someter a los demás.
Todos juegan un poco a ciegas para imponerse, nadie tiene información completa. Es un juego siempre incierto.
Ligas usadas en este texto:
Liga 1:
https://www.jornada.com.mx/2023/09/02/opinion/020a1eco
Liga 2:
https://www.sinembargo.mx/03-09-2023/4404761
Liga 5:
https://www.youtube.com/watch?v=nS6f4ewZyYs&list=PL90SQ92rpJkA6bxvfWl4JCFoqNBQ2nr1e&index=7&t=2251s






