Homofobia e intolerancia silenciosa. Autora: Emma Rubio

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Algunos de ustedes que me honran con su lectura de modo constante, saben que entre algunas cosas que me apasionan es la educación y por ende, trabajo en un colegio. Siempre he pensado que las escuelas deberían ser sitios donde todo aquello que pasa en la sociedad que sea malo, no debería manifestarse de ninguna manera. Sin embargo, pasa todo lo contrario, hasta parecen nichos de lo peorcito de la sociedad, empezando por los multifacéticos egos de los profesores y autoridades como de las manifestaciones de irresponsabilidad para con los hijos e hijas, hasta los traumas y complejos de los padres de familia que nos proyectan a los profesores y directivos y lo peor, a sus hijas e hijos.

Esto lo digo a cuento de lo triste que me siento por ser testigo de una serie de acontecimientos que se han dado en una escuela privada de mi pueblo. Muchos se han preocupado por el tema del niño que mató a su maestra y se disparó a sí mismo en Torreón y han estado saliendo un montón de casos de esta índole. Primero salió la hipótesis de que fue culpa de un videojuego como en la masacre de Columbine, pretendieron culpar a Marilyn Manson, tan absurdo como pensar que lo abdujeron los marcianos y lo devolvieron a la tierra con instrucciones de matar.

Dejémonos de hacer tontos y aceptemos que es culpa de los padres que no tienen cuidado de dotar a sus hijos e hijas de una vida de bienestar emocional. Creen que por pagar una colegiatura ya pueden desentenderse de hacer de sus hijos e hijas seres de bien, de formar seres humanos buenos, creen que su dinero basta para que no tengan que educarlos. Me impresiona el cinismo de algunos padres y madres que llegan al colegio exigiendo algo que es absurdo como que sus hijos no hagan sus deberes, que sus hijos pierdan sus ipads, que sus hijos hayan robado un objeto. Como si la escuela fuera la única que vela por la calidad ética de sus hijos. Muchas veces uno les da un discurso tan alejado del que le dan en casa que sólo se confunden los pobres infantes y adolescentes.

Hoy me siento tan decepcionada que quiero demandar el tipo de cosas que acontecen en las escuelas de las que nadie habla; homofobia, esto es una realidad aún en pleno siglo XXI en el colegio donde trabajo, justo acepté entrar por el director que está, un ser humano brillante, bondadoso, apasionado de la educación y a quien le interesa formar seres humanos buenos y conscientes, ha tratado de conformar un equipo con personas similares, aquí el punto es que este director es gay y pues desde que entró, en la escuela se han modificado algunas cosas como la de hacer evidente la libertad de expresión en el alumnado, y la libertad de ser, cero tolerancia a cualquier manifestación de violencia, entre otras muy formativas. Cualquiera podría pensar que esto es una maravilla; sin embargo, resulta que algunas madres han sacado lo peor de sí mismas ante las decisiones de prescindir de algunas personas que conformaban el cuerpo académico por razones bastante justificables. Pero que ante la ignorancia y las ganas de opinar tan propias de nuestros tiempos; hoy el whatsapp se ha convertido en la corte donde cada madre emite sus juicios infestados de ignorancia y permeados de sus complejos o miedos.

Frases como: “Si empiezan a sustituir a maestras por maestros homosexuales me llevo a mi hijo del colegio”, “Si pretenden ensuciar la escuela con su homosexualismo saco a mi hija”, “No es nada contra ellos sólo no los quiero cerca de mis hijos”. Esto es inadmisible sin duda alguna ¿se imaginan la “educación” que están recibiendo los hijos e hijas de este tipo de personas? Creo que si sacan a sus hijos, favor que harán a la escuela pues de lo contrario sus hijos pueden formarse como seres pensantes y libres.

Es una pena que se viva esto en momentos donde el país atraviesa una ola de violencia y que no se haga conciencia de que precisamente padres y madres como estos son los que fomentan y forman en la violencia. Hoy día la ley apoya a quienes son discriminados, y en lo personal me encantaría que el director demandara a estas madres pero dudo que lo haga por ser un ser humano valiente e inteligente pero a mi me duele darme cuenta en qué sociedad estamos, la pobreza de seres que han tenido el honor de ser madres o padres y que no saben hacer buen uso de su derecho de madres y padres.

La educación va más allá de estudiar en colegios, la educación es tener el privilegio de participar en la formación de otro ser humano y si se sigue haciendo desde ideas obtusas, complejos proyectados en los infantes, frustraciones vertidas en ellos pues no se extrañen de que siga habiendo chicos o chicas que quieran matar a otros y acabar con su propia vida. Estamos viviendo en la realidad que hemos construido, piénsenlo la siguiente vez que pretendan emitir un juicio racista, homófobo, discriminatorio porque muy a pesar de quien piense distinto, todos somos de la misma especie y tenemos los mismos derechos y obligaciones. 

@Hadacosquillas

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