En el primer trimestre de 2026, las utilidades del banco HSBC aumentan 52% en relación con el último trimestre de 2025. Las ganancias de la banca Santander se incrementaron en 34.3% con relación al mismo periodo del año pasado y su incremento en relación con el cuarto trimestre de 2025, el aumento fue de 20.5%.
La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) en 2025 creció casi 30% y en los primeros cuatro meses de 2026, creció 8.6%. El Grupo Bimbo informó que sus ganancias en el primer trimestre en términos anuales crecieron 32.3%. El Sistema de Administración Tributaria reportó que las recaudaciones derivadas del impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) en el primer trimestre crecieron en 24.3%. Uno se pregunta cómo es posible que crezcan las ganancias de la banca, de las grandes empresas, y que aumente la BMV y la recaudación tributaria muy arriba de la caída de la actividad económica. En el primer trimestre de 2026, el PIB disminuyó 0.8% en relación con el trimestre de octubre a diciembre de 2025 y con relación al primer trimestre del año pasado avanzó solo 0.2%. Ello refleja que la política económica predominante actúa a favor del sector bancario-financiero y en detrimento del crecimiento económico y del empleo, a lo que se suma el aumento de la recaudación por el IEPS que ha afectado el crecimiento de demanda y la actividad económica.
El secretario de Hacienda, el 30 de abril de 2026, dijo que “durante el primer trimestre de 2026, la economía mexicana moderó su ritmo de crecimiento, influida por cambios relevantes en la política comercial de Estados Unidos y por el conflicto en Medio Oriente” Ningún gobierno reconoce que los problemas económicos del país son resultado de las políticas que instrumentan, siempre adjudican la contracción económica a problemas externos. Cabe decir que los problemas derivados del Medio Oriente se manifestarán en la economía nacional sobre todo a partir del segundo trimestre del presente año y que la revisión del T MEC empezará a impactar a partir del segundo semestre del año y que la desaceleración de la economía se explica sobre todo por la alta tasa de interés, la apreciación del tipo de cambio (que abarata importaciones que desplazan a la producción nacional), junto a los recortes presupuestarios realizados por Hacienda para alcanzar el superávit primario (el que excluye el pago del servicio de la deuda).
La calificadora internacional Fitch Ratings el 29 de abril de 2026 cuestionó el hecho de que Banxico haya bajado el 26 de marzo de 2026 la tasa de interés de 7 a 6.75% y ha señalado de que si continúan los recortes de la tasa de interés se deterioraría la credibilidad de dicha institución, debido a que no se ha cumplido la meta de inflación de 3%. Dicha calificadora señaló que “la meta de inflación ha disminuido como prioridad y está poniendo más énfasis en el crecimiento, así que la política monetaria dejó de ser contractiva… y si continúa con su política de reducir tasas, eso sí podría deteriorar su credibilidad y que la prueba de eso sería un aumento en las expectativas de inflación”. Se opone a la baja de la tasa de interés pues las calificadoras responden a los intereses del capital bancario-financiero y de ahí que están por que prosigan las altas tasas de interés, pues ganan con ello, a pesar de que tal política no ha dado los resultados de bajar la inflación al nivel objetivo de 3%. Si Banxico bajó la tasa de interés es porque algunos de la Junta de Gobierno empiezan a darse cuenta de que no se logrará bajar la inflación con alta tasa de interés. De ahí que el subgobernador Mejía Castelazo el 29 de abril de 2026 dijo que “mantener tasas excesivamente altas por demasiado tiempo también puede conducir a un ajuste menos ordenado de la economía y que no haber ajustado la tasa también habría implicado un riesgo”. Y señaló que tomó la decisión de apoyar la reducción de la tasa de interés porque consideró que “era consistente con el proceso desinflacionario, con la fase cíclica de la economía”. Ello refleja reconocimiento de que se requiere impulsar el crecimiento económico para bajar la inflación, por lo que no pueden continuar las altas tasas de interés que contraen la inversión y la oferta y no logran reducir la inflación y que solo favorecen al sector bancario.
La alta tasa de interés no contrarrestará los problemas de desabasto y alza de precios que se deriva de la guerra en el Medio Oriente. Se requiere estimular el crecimiento de la inversión en el país para impulsar la producción de gasolina, de fertilizantes, de gas, de alimentos, lo que requiere baja tasa de interés, tipo de cambio competitivo e incremento de la inversión y del gasto público, para depender menos del exterior. Es decir, se requiere de cambio de la política económica predominante que ha atentado sobre las condiciones endógenas de acumulación que nos ha llevado al estancamiento y a depender de importaciones y de la entrada de capitales y nos ha colocado en un contexto de alta vulnerabilidad y a merced del gran capital internacional.




