
Por Stefanie Eschenbacher
CIUDAD DE MÉXICO, 6 jun (Reuters) – Fitch se convirtió el jueves en la primera agencia en reducir la calificación crediticia de la petrolera estatal Pemex a la categoría de basura, en un gran revés para los planes del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, de revivir a la endeudada empresa estatal.
La agencia cambió la nota de Pemex de grado de inversión a grado especulativo, un día después de que rebajara la calificación crediticia de México, una decisión criticada por la Secretaría de Hacienda.
Su perspectiva sobre la empresa estatal es negativa, reflejando el potencial deterioro de su perfil de crédito, y colocó la calificación de Pemex en BB+, abarcando con ello notas circulantes por unos 80,000 millones de dólares.
Agregó que la petrolera continúa subestimando inversiones en su negocio de exploración y producción, lo cual podría llevarla en el futuro a una mayor caída tanto de reservas como de producción.
La agencia también rebajó el jueves la calificación de la empresa estatal Comisión Federal de Electricidad (CFE) de BBB+ a BBB y modificó su perspectiva de estable a negativa.
Fitch bajó el miércoles la calificación de deuda de México a “BBB” desde “BBB+” al anticipar mayor tensión para las finanzas públicas por el deterioro del perfil crediticio de Pemex y una débil perspectiva macroeconómica.
El gobierno de México expresó su “fuerte desacuerdo” con la decisión de Fitch de rebajar la calificación soberana del país, diciendo que es desafortunado que la agencia “penalice doblemente” el balance financiero del país.
A través de un comunicado de la Secretaría de Hacienda, el gobierno reafirmó su compromiso para seguir apoyando a Pemex por tratarse de una parte integral de la economía nacional.
López Obrador asumió el cargo en diciembre con la ambición de construir una refinería de 8,000 millones de dólares.
Pero a las agencias calificadoras e inversionistas les preocupa que el proyecto desvíe fondos medulares de su negocio más rentable de exploración y producción en medio de la hasta ahora indetenible caída de la extracción.
Pemex además enfrenta presiones por refinanciar exitosamente una deuda financiera que supera los 100,000 millones dólares. Funcionarios de la empresa estatal han dicho que están cerca de concluir el refinanciamiento de dos líneas de crédito por 5,500 millones de dólares.
(Reporte de Stefanie Eschenbacher y Marianna Párraga. Reporte adicional de Sharay Angulo en San Luis Potosí.)




