Fallo de la Suprema Corte sobre el aborto: ¿inquisidores de Dios o ministros de Satanás? Autor: Venus Rey Jr.

Parece que siempre sí funcionaron las cadenas de oración para que la Suprema Corte desechara el miércoles 29 de julio el proyecto con el cual, según simpatizantes de Provida y otros movimientos afines, se habría legalizado el aborto en todo el país. Así que, por un lado, hay celebración y más cadenas de oración para agradecer a Dios el milagro, y, por otro lado, hay indignación por parte de colectivos feministas que apoyan la interrupción legal del embarazo. ¿Qué fue lo que realmente sucedió?

Un colectivo llamado Asociación Justicia, Derechos Humanos y Género, AC, promovió un amparo en Veracruz para que el Congreso de ese estado modificara los artículos 140, 149, 150 y 154 del Código Penal del Estado, alegando que el Congreso estaba siendo omiso al no hacer las modificaciones que armonizaran dicho código con los tratados internacionales.

¿Qué dicen los artículos? El artículo 140 se refiere a violencia intrafamiliar, así que no lo abordaré.

El 149 establece: «Comete el delito de aborto quien interrumpe el embarazo en cualquiera de sus etapas.»

El 150 dice: «A la mujer que se provoque o consienta que se le practique un aborto, se le sancionará con tratamiento en libertad, consistente en la aplicación de medidas educativas y de salud. A la persona que haga abortar a las mujeres con su consentimiento, se le impondrán de seis meses a dos años de prisión y multa de hasta setenta días y cinco días de salario.»

El 154 establece las causas de no punibilidad del aborto: que se cause por imprevisión de la embarazada, que el embarazo sea causa de una violación o inseminación no consentida (en estos supuestos, se puede abortar libremente dentro de los primeros 90 días de gestación), riesgo de muerte de la embarazada, inviabilidad del bebé o que pueda nacer con trastornos físicos o mentales graves, y la embarazada consienta. Hay amplio margen en las causales de no punibilidad. Una mujer cuyo embarazo fue causado por violación, por ejemplo, puede abortar sin problema dentro de los primeros 90 días. Después no. Y en todo caso, no iría a la cárcel.

¿Qué resolvió la Corte? En realidad no mucho. Los anti-aborto no tienen razón para estar tan contentos y los pro-aborto no tienen razón para cortarse las venas.

Cuatro de los cinco ministros de la primera sala votaron contra el proyecto que presentó Juan Luis González Alcántara Carrancá. El proyecto planteaba forzar al Congreso de Veracruz a modificar los artículos para que el aborto ya no fuera delito y que una mujer embarazada por motivo de violación pudiera abortar no sólo dentro de los primeros 90 días. Los ministros que votaron en contra (Norma Lucía Piña Hernández, Margarita Ríos-Farjat, Jorge Mario Pardo Rebolledo y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena) señalaron que no se pronunciaban sobre el fondo, es decir, el contenido y constitucionalidad de las normas. A mi juicio –y muy probablemente también a juicio de esos cuatro ministros–, dichas normas son inconstitucionales y discriminatorias, pero no se debatió eso. Se debatió a) si el Congreso de Veracruz había incurrido en una omisión legislativa, y b) si el poder judicial federal tenía facultades para obligar al congreso estatal a modificar o legislar en tal o cual sentido. Me parece que la respuesta es no en ambas cuestiones, y a cuatro de los cinco ministros también les pareció que no.

En suma, el asunto no se resolvió de fondo. No se estudió ni nadie se pronunció sobre la constitucionalidad o inconstitucionalidad de esos artículos del Código Penal de Veracruz, porque esa no era la cuestión, tal como fue planteado el amparo por Asociación Justicia, Derechos Humanos y Género, AC. De cualquier forma, a mi juicio el aborto está virtualmente despenalizado en todo México. Desde mi punto de vista, cualquier mujer puede abortar libremente en este país dentro de los tres primeros meses de la gestación, y apoyo mi opinión en otras resoluciones de la Suprema Corte y en varios tratados internacionales (que están por encima de cualquier ley federal o estatal). La resolución de la primera sala no invalida las anteriores resoluciones ni puede estar por encima de los tratados.

¿Por qué es tan difícil hablar del aborto? Porque es un asunto ideologizado, “sacrilizado”, es decir, invadido por la religión y las creencias. No quiero causar controversia, pero los que desean penalizar el aborto y meter a las mujeres a la cárcel parten de un supuesto que no se puede comprobar: que Dios insufla el hálito divino de vida en cada concepción, al momento mismo de la concepción (¿se imaginan a Dios insuflando todo el tiempo el hálito divino en cada coito en el que hay concepción?), de ahí la dignidad de la vida humana, pues todos –afirman– somos imagen y semejanza y somos hijos de Dios, y por eso es tan grave abortar. Se puede creer eso y en consecuencia oponerse al aborto, pero no puede demostrarse que tal suposición sea cierta. Se puede creer por fe, pero hacer valer la fe por la fuerza en las leyes es un abuso.

Veo que mucha gente celebra la decisión de la primera sala, pero no creo que ni siquiera hayan leído el proyecto ni visto la sesión en vivo. Si lo hubieran hecho, los anti-aborto no estarían tan contentos ni los pro-aborto tan enojados. Ahora los colectivos feministas que apoyan la despenalización del aborto ven a los ministros de la primera sala como los inquisidores de Dios, pero si el fallo hubiese sido en el sentido contrario, los de Provida y afines se estarían refiriendo a estos juzgadores como los ministros de Satanás. Como siempre, prevalece la irracionalidad. Personalmente me pronuncio por la despenalización del aborto e insisto que, desde el punto de vista constitucional, el aborto en México está ya despenalizado.

@VenusReyJr

1 COMENTARIO

  1. Abrir la cremallera de tu pantalón o abrir las piernas a discreción es una elección,como lo es practicarse un aborto.y no importa si crees o no que Dios te dió la vida o eres el Resultado existente de la evolución la cual es también una manifestación de fe “científica”la Realidad es que ambas decisiones han Resultado totalmente en contra de lo que llamamos los seres humanos calidad de vida digna.creo

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