Inicio Opinión ¿Está aumentando el feminicidio en México? Autor: Venus Rey Jr.

¿Está aumentando el feminicidio en México? Autor: Venus Rey Jr.

Foto. Captura de pantalla de video.

El pasado lunes 29 de marzo, el presidente López Obrador dijo en su conferencia de la mañana que “antes asesinaban a las mujeres y no lo consideraban feminicidio”, “que esa clasificación empezó con nosotros”, o sea, con su gobierno, y que a eso se debe el aparente aumento de este delito, porque antes no se contaba. Dijo también que los neoliberales quieren acusar a su gobierno de los feminicidios.

Como todo lo que dice el presidente, se generó una controversia. Por un lado, sus seguidores, que todo le creen religiosamente, aplaudieron y se sintieron extasiados. Por otro lado, sus opositores no desaprovecharon la oportunidad para llamarlo mentiroso, asegurar que nunca antes había existido tanta violencia contra las mujeres y para tacharlo como el peor presidente de nuestra ya de por sí muy desafortunada historia.

Sé que política y religión son dos temas que desencadenan pasiones y dejan muy poco margen a la inteligencia. Afortunadamente están los números. Ellos no mienten ni sienten amores ni odios; son fríos. Si uno quiere saber si se han incrementado los asesinatos contra mujeres durante este gobierno, hay que ver los números. Punto.

El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública dio a conocer un documento intitulado “Información sobre violencia contra las mujeres” que hace un recuento de los delitos violentos en los que las mujeres son víctimas. Este informe cubre desde enero de 2015 hasta febrero de 2021. Se trata de datos oficiales, es decir, datos del propio gobierno, así que nadie podría aducir que existen “otros datos”. ¿Qué revela este informe?

Hay que decir que el presidente está en un error al afirmar que el tipo penal “feminicidio” empezó con su gobierno. En consecuencia, se equivoca al creer que el “incremento” del feminicidio ahora es aparente. El delito de feminicidio fue incorporado al Código Penal Federal en junio de 2012, y desde esa fecha las entidades federativas lo han ido incluyendo en sus códigos penales. O sea, el tipo penal existe desde hace casi nueve años. Al día de hoy, las treinta y dos entidades federativas lo contemplan en sus legislaciones.

Pero vamos a fingir provisionalmente que el presidente tiene razón y que el feminicidio empezó a computarse desde que él inició su administración. Ello no sería óbice para negar que la violencia contra la mujer se ha incrementado en nuestro país. Si nosotros sumamos cada año los registros de homicidio doloso en los que la víctima es mujer, más los casos en donde el delito se clasificó como feminicidio, tendremos un gran total de asesinatos contra mujeres y, por ende, contaremos con un panorama más completo de la violencia contra el género femenino en este país. Si uno considera solo el feminicidio y deja fuera los homicidios dolosos contra mujeres, o viceversa, el panorama es incompleto.

Considerados ambos delitos (homicidio doloso en los que la víctima es mujer y el feminicidio propiamente dicho), hay que decir que ha habido un incremento sostenido de 74.09% desde enero de 2015 a diciembre de 2020. Eso abarca casi toda la administración de Peña Nieto y lo que va de la de López Obrador. Ahora bien, si queremos saber en específico cuánto se han incrementado estos dos delitos desde que entró López Obrador hasta diciembre de 2020, la respuesta es 2.18%. Los números carecen de emociones y no mienten. Un incremento solo de 2.18% en lo que va de este gobierno es un resultado que debe considerarse positivo.

No todo es calamidad y desastre. Si bien en el periodo que va de enero de 2015 a diciembre de 2020 el incremento total y bruto del homicidio doloso con víctima mujer y del feminicidio fue de 74.09%, la tasa de crecimiento anual de estos delitos va en descenso y, por primera vez, registró un decrecimiento. Obsérvese la siguiente tabla: primero aparece el año, luego el número de homicidios dolosos con víctima mujer (HDM), luego el número de feminicidios (F), luego la suma de estos dos delitos y, a partir de 2016, un porcentaje que indica el incremento o decremento en la incidencia de esos delitos respecto al año anterior.

2015: HDM 1735 + F 411 = 2146

2016: HDM 2190 + F 605 = 2795 +30.24%

2017: HDM 2535 + F 742 = 3277 +17.24%

2018: HDM 2763 + F 893 = 3656 +11.56%

2019: HDM 2871 + F 943 = 3841  +5.06%

2020: HDM 2794 + F 942 = 3736  –2.73%

Se observa que la tasa de crecimiento anual ha ido bajando desde hace cinco años. Empezó con un pantagruélico +30.24% de 2015 a 2016, y llegó a un -2.73% de 2019 a 2020. Sí, -2.73% es poco, pero por fin se trata de un número negativo. Claro, no se vale celebrar como si México hubiera ganado la Copa del Mundo de FIFA, pues en 2020 estuvimos encerrados desde marzo, pero sí hay que reconocer que la tasa de incidencia de estos dos delitos (homicidio doloso con víctima mujer y feminicidio) está disminuyendo. Si usted no me cree, lo invito a que lea el informe del Secretariado Ejecutivo. Aquí le dejo el link: https://drive.google.com/file/d/1GMOd1xhqo051l_hMNEP-IVdpOdSkY-aH/view

Aclaro que mi artículo solo se refiere a dos delitos, y perdón que lo repita tantas veces, pero a veces ni repitiendo queda claro. Solo he considerado los dos delitos más graves contra la mujer, es decir, aquellos donde la víctima-mujer pierde la vida: a) Homicidio Doloso, que consiste en privar de la vida a una mujer intencionalmente (por lo tanto se excluye el homicidio culposo, es decir, aquel en donde se priva de la vida a una persona, pero no hay intención, como sucede, por ejemplo, en un accidente de tráfico); y b) Feminicidio, que, como ya indiqué, es un tipo penal creado en 2012. Mi artículo tampoco considera delitos violentos contra la mujer que no necesariamente terminan con su vida, como lesiones dolosas, violación, abuso sexual, hostigamiento sexual, violencia de pareja, violencia familiar, lesiones culposas, secuestro, tráfico de menores, extorsión, corrupción de menores y trata de personas. Por eso el artículo lleva por título “¿Está aumentando el feminicidio en México?”

¿Está, pues, aumentando el feminicidio en nuestro país? Los números dicen que de enero de 2015 a diciembre de 2020 ha aumentado, pero indican también que la curva de crecimiento está desacelerándose y que en el último año alcanzó el punto de quiebre y empieza a descender. Como en 2020 estuvimos en confinamiento y ahora ya no, 2021 será un buen termómetro para saber si esta desaceleración fue producto de la pandemia o si de verdad este gobierno está comenzando a dar algunos resultados. Si la tendencia al finalizar 2021 sigue a la baja, habrá que reconocérselo al gobierno.

Yo sugiero a los amantes del presidente (AMLovers) que no caigan en el triunfalismo fácil ni en la lisonja servil ante estos números, pues la desaceleración empezó a registrarse desde el sexenio de Peña Nieto. También sugiero a los odiadores del presidente (AMLOHaters) que no sean pesimistas y que admitan que en los últimos dos años la curva de crecimiento del feminicidio y del homicidio doloso con víctima mujer ha registrado una desaceleración, e incluso un decremento. Las cosas como son.

En términos absolutos, México sigue siendo un país muy hostil e inseguro para las mujeres. Pero hoy por hoy, guste o no el actual gobierno, la tasa anual de crecimiento de estos dos delitos (los dos delitos más graves contra la mujer; más graves porque terminan con su vida) va a la baja. No estoy compartiendo con usted mi impresión subjetiva ni estoy externando filia o fobia alguna, sino sólo los números; números que cualquiera puede leer en el informe al que me he referido.

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