Por Olman Manzano

TEGUCIGALPA, 8 nov (Xinhua) — El reciente triunfo de los demócratas al tomar el control de la Cámara de Representantes en el Congreso estadounidense, revivió las esperanzas de miles de migrantes quienes confían que no prosperen las duras políticas migratorias anunciadas por el presidente Donald Trump.

De hecho, el tema migratorio tomó relevancia en las elecciones de mitad de mandato del 6 de noviembre y de alguna manera despertó el sentimiento nacionalista para granjear simpatías y obtener votos a favor de los republicanos que se alzaron con la mayoría en el Senado.

En Honduras, analistas como Edgardo Rodríguez, en entrevista con Xinhua, consideró que el triunfo de los demócratas en la cámara baja se tornará en un beneficio para los migrantes.

Sin embargo, recordó que durante el gobierno de Obama la política migratoria fue dura, incluso “la mayor cantidad de deportados fue durante la gestión de Obama y no es cierto que los demócratas tengan una política abierta a los inmigrantes”.

Rodríguez es del criterio que la política migratoria de Estados Unidos va más allá de un partido, se trata de una política de Estado, pero la coyuntura en este momento no se presta a la intención de Trump de endurecerla.

En Honduras el triunfo de los demócratas en la Cámara de Representantes da un cierto alivio, debido a que es un país dependiente de las remesas que envían familiares migrantes que viven en Estados Unidos. Se calcula que más de un millón de hondureño vive en el país del norte.

Solo el año pasado, las remesas representaron más del 18 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y sumaron 4.330 millones de dólares, según cifras oficiales.

Este año, en el primer semestre sumaron 2.349,1 millones de dólares, un 9 por ciento superior a los 2.155,9 millones de dólares del mismo periodo de 2017.

La migración siempre se ha planteado en las campañas políticas estadounidenses. Bajo la administración Trump el tema se ha exacerbado a través de una idea de miedo en contra de los migrantes, que ha despertado el interés electoral del votante blanco americano.

Anualmente parten a Estados Unidos de 80.000 a 100.000 hondureños en su mayoría jóvenes. Analistas coinciden que históricamente, el éxodo masivo de hondureños comenzó a acentuarse  a partir de 1990, al finalizar los conflictos de la Guerra Fría en Centroamérica.

Los hondureños se aprovecharon de la apertura que se dio en El Salvador, por razones geopolíticas, para emigrar a Estados Unidos, muchos con documentos salvadoreños falsos.

Pero fue después del huracán Mitch en noviembre de 1998 cuando la migración se disparó considerablemente.

De acuerdo al Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el 81 por ciento del total de los hogares hondureños reporta tener uno o más miembros que se fueron al extranjero en los últimos 10 años por razones de pobreza, violencia o simplemente para forjarse un futuro mejor.

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