A la Cumbre realizada en México en 2010, asistieron, entre otros: Hugo Chávez, Lula da Silva, Raúl Castro, Cristina Fernández y Evo Morales. Calderón recibió sin problema a todos ellos y posó sonriente para las fotos
Francisco Félix | julioastillero.com
Frente a los ataques de diversos medios y actores políticos en contra del Gobierno mexicano por la visita de distintos mandatarios latinoamericanos a la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), pocos recuerdan que dicho organismo se constituyó en 2010, en el sexenio del panista Felipe Calderón, en un evento al que acudieron mandatarios considerados “pesos pesados” de la corriente progresista o de izquierda. Hoy, sin embargo, los opositores al Gobierno de Andrés Manuel López Obrador lanzan anatemas y mensajes catastrofistas ante lo que consideran la cercanía del mandatario mexicano con “comunistas” y “dictadores”, varios de cuyos mentores políticos se fotografiaron con un sonriente Calderón en 2010.

La CELAC sustituyó en 2010 al Grupo de Río, que a su vez se formó en 1986 como un mecanismo de concertación y colaboración entre diversos países de América Latina y el Caribe. La XXI Cumbre del Grupo de Río se denominó “Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe”; tuvo como anfitrión al entonces Presidente mexicano, el panista Felipe Calderón, y fue celebrada el 22 y 23 de febrero en Playa del Carmen. Quintana Roo. En dicha reunión se tomó la decisión de desaparecer al Grupo de Río y crear la CELAC.
A esa histórica reunión de 2010, en Playa del Carmen, asistieron varios mandatarios considerados de izquierda o “progresistas”, varios de los cuales hoy son criticados por los opositores al Presidente López Obrador, a quien tachan de “comunista” y de querer instaurar una “dictadura” en México.
Algunos de los mandatarios asistentes fueron: Hugo Chávez, de Venezuela; Evo Morales, de Bolivia; Raúl Castro, de Cuba; Luis Ignacio Lula da Silva, de Brasil y Cristina Fernández de Kirchner, de Argentina. Pese a su fallecimiento en 2013, Chávez es considerado por muchos políticos de derecha un símbolo negativo. Su sucesor, Nicolás Maduro, ha sido acusado en varias ocasiones por el PAN en México de encabezar una “dictadura” en Venezuela. La noche de este viernes, Maduro llegó de sorpresa a la Cumbre de la CELAC en la capital mexicana. La oposición se ha rasgado las vestiduras, pero, en 2010, Calderón sonreía para la foto con Hugo Chávez, sin ningún problema.

En noviembre de 2019, un Golpe de Estado originado a partir de acusaciones de un presunto fraude electoral orilló al Presiente boliviano, Evo Morales, a salir del país. El Gobierno de López Obrador le dio asilo. El canciller Marcelo Ebrard realizó varias maniobras diplomáticas para salvar la vida de Morales. La oposición en México fue crítica de este gesto diplomático y humanitario y suscribió la versión de la Organización de Estados Americanos (OEA), de que hubo fraude electoral. En 2010, Calderón bromeaba con Evo en la Cumbre.

El Gobierno de López Obrador ha sido duramente criticado en estos días por la visita del mandatario cubano Miguel Díaz-Canel, quien fue invitado de honor a los festejos por el 211 aniversario del inicio de la lucha de Independencia. Díaz Canel es heredero de la dinastía política de los Castro, que gobierna Cuba desde 1959. Raúl Castro, hermano de Fidel, líder de la Revolución, estuvo presente en la Cumbre de 2010 y fue bien recibido por Calderón.

El mandatario mexicano ha tenido una estrecha relación con su homólogo argentino, Alberto Fernández, quien ha visitado el país en varias ocasiones y ha reconocido a México como parte relevante de un eje progresista en la región. El Presidente argentino es exponente de la corriente política kirchnerista, que encabezó el país entre 2003 y 2015 y regresó al poder en 2019. Cristina Fernández de Kirchner, actual vicepresidenta, también participó en la histórica Cumbre de Río en 2010, cuando era titular del Ejecutivo de su país.

López Obrador ha señalado que es momento de dar marcha atrás a los bloqueos, malos tratos e intervencionismo de parte de algunos países, en clara alusión a la potencia continental, Estados Unidos. Su Gobierno incluso ha hecho un llamado a crear un nuevo organismo que supla a la OEA, a la que considera rebasada por no propiciar la solidaridad entre los pueblos del continente.








