ESPECIAL. Independientes encabezarán convención que redactará nueva constitución chilena (por Cristóbal Chávez Bravo en Xinhua)

Personas se preparan para emitir su voto durante las elecciones el pasado fin de semana, en un centro de votación de Santiago, la capital chilena. Foto: Xinhua.

Por Cristóbal Chávez Bravo | Xinhua

La Convención Constitucional de Chile será encabezada por ciudadanos independientes que representan grupos e intereses variopintos, en desmedro de la clase política tradicional, tras las elecciones que se celebraron el pasado fin de semana.

“Este es un proceso constituyente que no está controlado por los partidos políticos ni tampoco está controlado por algún caudillo”, señaló a Xinhua el doctor en ciencia política por la Universidad de Notre Dame (Estados Unidos), Carlos Meléndez.

El experto indicó que este escenario antes de verlo como una debilidad es “una particularidad”. “Puede ser una fortaleza y un punto de partida positivo, porque se trataría precisamente de generar consensos y no imponer una ideología o una preferencia por encima de otra”, señaló.

El pasado fin de semana se celebró en Chile la elección de dos días que también incluyó la elección de alcaldes, concejales y gobernadores regionales.

Sobre los resultados de constituyentes, quienes redactarán la futura Constitución chilena, 48 electos fueron candidaturas independientes, es decir, sin militancia política, de un total de 155 escaños.

Si se le suma los 40 independientes que fueron electos dentro de un cupo cedido por algún partido, el 64 por ciento de los convencionales (sin considerar los 17 escaños exclusivos para pueblos originarios) procede del mundo independiente, según cifras del Observatorio Nueva Constitución, una institución que reúne a 16 universidades e instituciones.

Asimismo, la edad promedio es 45 años, cifra que desciende en los independientes elegidos.

Meléndez abundó que, junto a las tres fuerzas políticas vigentes en Chile, emergió un “cuarto colectivo variopinto” en las fuerzas independientes, en los que predominó “Lista del pueblo” que logró 27 escaños.

“Sin bien predomina la ‘Lista del Pueblo’, hay otros grupos de independientes no neutrales, y otros grupos de independientes pequeños en términos de números, no necesariamente se caracterizan por ser de izquierda o de derecha. Pero, sobre todo, se caracterizan por ser ‘anti-establishment'”, señaló el también investigador del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES).

Para el experto, no hay que entender a los independientes como un colectivo organizado o que pertenezcan a un proyecto político afín. “Son más bien personalidades que tratan de sintonizar con articulaciones sociales fragmentadas. Ya sea por tema, como los temas ecologistas, ya sea por zonas territoriales en particular”, explicó.

Aunque esto también significaría un problema porque, según Meléndez, para traducir las demandas sociales en la Constitución se necesitan canalizar las demandas.

La derecha chilena pretendía lograr 52 cupos para conseguir un tercio de los escaños e incidir en bloque en las votaciones. Sin embargo, solo obtuvo 37 electos. Mientras que la centro-izquierda sólo capturó 25 asientos.

Además de los independientes, destacó lo logrado por la opción “Lista del apruebo”, que reunió al Partido Comunista y al Frente Amplio, una coalición renovada de izquierda en Chile, con alta presencia de mujeres y jóvenes. Junto a otros pactos más pequeños, lograron 28 cupos.

Para el doctor en Ciencia Política por la Pontificia Universidad Católica de Chile, Rodrigo Espinoza, Chile está en medio de una crisis de representación donde los partidos políticos, las instituciones representativas y el gobierno están en las encuestas en “su peor momento histórico” desde 1990.

El sistema de paridad que equilibró la cantidad de hombres y mujeres en la Convención Constitucional chilena, además de los escaños reservados para pueblos indígenas y el ingreso masivo de independientes permitió aflorar nuevas variantes en el órgano institucional del país sudamericano.

“Tenemos una gran mayoría de convencionales que no provienen de colegios de élite. Además, un alto número que proviene de escuelas públicas. Esto representa el mapa actual de una ciudadanía”, indicó Espinoza.

Carlos Meléndez compartió la idea y agregó que “sociológicamente se está democratizando la representación nacional”.

El 18 de octubre de 2019, tras un llamado de los estudiantes de secundaria para desacatar el alza de los pasajes del metro de Santiago, los chilenos salieron a las calles para rechazar la desigualdad y el modelo económico neoliberal, instalado durante el gobierno de Augusto Pinochet (1973-1990), cuando se impuso la Constitución vigente.

Este movimiento social confluyó en el proceso para modificar esa Constitución, sellado finalmente en un plebiscito el 25 de octubre pasado, el cual obtuvo la mayor votación en la historia de Chile, con un 51 por ciento de adhesión y más de 7.5 millones de sufragios emitidos, en plena crisis por la enfermedad del nuevo coronavirus (COVID-19).

ESTE CONTENIDO ES PUBLICADO POR julioastillero.com CON AUTORIZACIÓN EXPRESA DE XINHUA.  Prohibida su reproducción.

Comenta

📱 Únete al grupo #AstilleroInforma en Telegram y recibe las noticias

Deja un comentario