La semana pasada, querida lectora, vimos cómo el tono y las armonías del discurso de la “sección Pagés” de las derechas mexicanas de hogaño es consistente con el de los debates entre fascistas y comunistas de antaño. Hoy me propongo retomar otro hilo de ese discurso. Empezaré en aquéllos años 1940 para regresar a nuestros días y a nuestras horas. Para ello, te pido que te imagines en los días en que la opinión pública mexicana leía el reportaje de Pagés Llergo en Hoy (septiembre-octubre de 1939) y que, terminada la lectura, te figures que estás esperando tu tren en la estación de Buenavista de la Ciudad de México. Viajarás a Michoacán. Junto a ti, en tercera clase, verás que va una pareja de jóvenes, casi adolescentes. Van platicando entusiasmados de “cosas de maestros”: cómo enseñar a leer y escribir, qué actividades organizar con un grupo de estudiantes, qué hacer con las niñas, qué con los niños. Platican acerca de qué publicarán en el periódico mural. Luego planean lo que sugerirán a madres y padres de familia. Van a la Meseta Tarasca a enseñar. De su animada plática entiendes una de sus razones: “—El general Cárdenas así nos dijo que hiciéramos.” Se trata de normalistas de la escuela rural mexicana y que experimentan un programa de compromiso comunitario que pocos años después cristalizará en el servicio social para toda la educación superior.
Te adelanto su biografía colectiva: engendrarán su primer hijo en la meseta. Ella deberá atravesar ríos crecidos para llegar al lugar del alumbramiento. Terminado su proceso en Michoacán, darán servicio en Yucatán y otros estados. A su regreso a la Ciudad de México, fincarán su casa a orillas del gran río Churubusco, adelante del sifón adonde se cruzaba el río con el Canal de La Viga, en una colonia construida por el magisterio cuyas calles evocan aún hoy las tareas profesionales que ambos (junto con otros miles) ayudaron a construir: dibujantes, calculistas, arquitectos, agrónomos, cirujanos, jueces, magistrados… Allí se reunirán con otros intelectuales y a partir de 1955 se unirán a la Sociedad de Amistad de México con China, formada al triunfo revolucionario de 1949. Ah, olvidaba decirte: desde la Estación de Buenavista a finales de los 1930, esa pareja militaba en el Partido Comunista Mexicano. Creían y trabajaban por la liberación de su pueblo. Y transmitieron ese compromiso a tres generaciones de sus descendientes.
La historia de la familia Torres (que es real y concreta, ver Liga 1) nos recuerda que el impulso a la izquierda era serio y verdadero en el México del siglo XX. Quiero decir que las derechas mexicanas no pelean sólo con fantasmas, sino con hombres y mujeres que han decidido transformar nuestra sociedad y que lo hacen en solidaridad con un movimiento internacional de liberación. De esto la buena noticia es que –pese a muchos pesares– las izquierdas mexicanas ganaron muchas batallas. Pero debo aclarar que todo lo ganado costó caro y que las luchas dejaron profundas cicatrices.
Por ejemplo, desde 1940, las derechas sabían que uno de los núcleos del proyecto izquierdista mexicano era la red de normales rurales creada por los gobiernos de la Revolución Mexicana. Por lo mismo, apenas pudieron, se dedicaron a atacar esa red. En septiembre de 1941, Manuel Ávila Camacho nombró como secretario de Educación al general Octavio Véjar Vázquez (1900-1974) a quien el Partido Acción Nacional elogió en estos términos: “Véjar Vázquez sustituyó el 11 de septiembre de 1941 al último representante de las aberraciones educativas oficiales, el señor Sánchez Pontón … Inmediatamente se encendió la agitación entre comunistas y demagogos. Una ofensiva desatada de mítines, de volantes, de intrigas, de ataques, se desató sobre el nuevo ministro. La ‘avanzada’ CTM se volvió de inmediato una ultramontana conservadora de la educación socialista. Las células comunistas redoblaron su obra de saboteo y de torpeza.” Esto se podía leer en el órgano de difusión panista, La Nación del 19 de septiembre de 1942.(Liga 2.)
Véjar impulsó la reforma que terminó por eliminar de la Constitución la educación socialista y persiguió a los normalistas rurales, acusándolos de “no tener suficientes títulos académicos” –aún en casos de largas y probadas carreras de servicio docente. Declaró que combatiría a “radicales y comunistas” en el sector educativo. Para compensar la influencia izquierdista, dio reconocimiento a las escuelas “particulares” y promovió los valores tradicionales. En un homenaje que le dieron los colegios privados, Véjar declaró: “Es indispensable reconocer que un áspero materialismo minó en los últimos tiempos la moral colectiva; que una desordenada inclinación a los bienes inmediatos ha destruido la voluntad del individuo y que por eso nuestro problema fundamental es sin duda un problema de ética colectiva, de saneamiento espiritual. … Al triunfo de la materialidad, del maquinismo y de la masa, hay que oponer un vigoroso fermento de energías esencialmente humanas y creadoras; hay que enfilar la educación hacia un nuevo humanismo alentando nuestra época con valores precisos de cultura que reflejen más el sello de la persona y restablezcan la unidad derrocada.”
Puedes ver, lectora, que el argumento que hoy esgrimen las derechas contra el obradorismo diciendo que divide a México no es nuevo. Igualmente puedes ver una primera edición de la actual crítica a la compra de voluntades a través de los programas de transferencia directa en la vieja diatriba de que el áspero materialismo del cardenismo provocó una desordenada inclinación a los bienes inmediatos, destruyendo la voluntad del individuo. No hay nada nuevo bajo el sol. Pero en el discurso de Vélez Vázquez, aplaudido por el PAN, hay más: el “ministro” señaló que el Estado debía defender “ese mínimo agregado social que es la familia” desterrando “toda tendencia disolvente y toda enseñanza o método que pervierta, como la educación sexual prematura o la coeducación en ciertos grados”. En las normales rurales de la etapa cardenista se practicaba la coeducación –es decir, eran mixtas. Para las derechas, esto demostraba la “perversión” del modelo. Para acabar con esta “maldad”, se separó a los dos sexos y con esa excusa se empezaron a cerrar normales. (Alicia Civera, “La coeducación en la formación de maestros rurales en México [1934-1944]”, Revista Mexicana de Investigación Educativa, vol. 11 № 28, enero-marzo 2006, pp. 269-291, Liga 3.)
Veinticinco años más tarde, en 1969, se acusó a las normales rurales de ser “nidos comunistas” y Díaz Ordaz cerró la mitad de ellas. Ramon G. Bonfil (1905-1997), quien como diputado (1943-1946) había ayudado a eliminar la educación socialista bajo Ávila Camacho, con Díaz Ordaz ejecutó el cierre como director general de normales. En un recorrido, amenazó a los normalistas de Ayotzinapa con que “si se les sorprendía ‘agitando’ se les suspenderían sus raciones de comida y se les cortaría el agua y la luz. También amenazó con reducir el número de maestros y expulsar alumnos. Además … se circularía una lista con los nombres de cualquier expulsado para que no fueran aceptados en ningún otro plantel”. Había 29 normales. Se cerraron 15. De nada sirvieron argumentos como los presentados por los ejidatarios de Ojo de Agua, San Luis Potosí, quienes explicaron al gobierno federal que los normalistas rurales “son los únicos que deciden venir a educar y a sufrir las duras penas en el campo. Otra persona no soportaría tan difícil tarea y los campesinos sabemos y comprobamos que la persona que no es del medio rural, no se adhiere a este medio por la dificultad que ofrece el mismo”. (Sobre lo anterior, revisar Tanalís Padilla, “Las normales rurales: historia y proyecto de nación” en El Cotidiano [UAM-Azcapotzalco], № 154, marzo-abril 2009, pp. 85-93, Liga 4.)
Verás, lectora, que hay una línea clara que une lo que se decía en los 1940 sobre la “degeneración” de la educación socialista y las acusaciones de “agitación” comunista en los 1960. Si esta tonada también te suena familiar, recuerda lo que ha dicho en los últimos veinte años contra los normalistas de la Normal de El Mexe, Hidalgo (cerrada en 2008) y Ayotzinapa, Guerrero (masacrada en 2014).
Terminemos nuestra excursión al pasado, documentando cómo éste sigue entre nosotros. En noviembre de 2014, luego de una protesta por la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa en Iguala, Luis Adrián Ramírez Ortiz, secretario de organización del Frente Juvenil Revolucionario del PRI publicó en su cuenta Facebook lo que sigue: “Chavos! Voy saliendo del primer cuadro de la Ciudad de México, la cosa está muy densa, estos hijos de su reputa madre están atentando contra uno de nuestros símbolos como nación y por una puta idea de preservar los derechos humanos de estas bestias que no merecen vivir, el gobierno no puede intervenir como tal. / … hoy más que nunca aclamo el regreso de alguien como don Gustavo Díaz Ordaz, no debemos de permitir sentimentalismos estúpidos antes que la preservación de nuestras imágenes como nación por pendejos que no se identifican con ella”. (Proceso, 10 de noviembre de 2014, Liga 6.)
En 2015, el periódico La Razón de la Ciudad de México dedicó varias de sus notas a sugerir que la tragedia de Iguala debía atribuirse a la propia Normal. Raquel Vargas reportó el miércoles 9 de septiembre de 2015, en primera plana, que “exigen líderes civiles conocer quién envió a los 43 a Iguala”. Roy Campos era citado diciendo: “Hacen falta declaraciones. No hay del director ni de compañeros”. Isabel Miranda de Wallace declaraba: “Se tiene que saber eso y por qué los padres no han acudido a declarar sobre el caso”. En esa misma entrega, Bibiana Belsasso criticaba en su columna “Bajo Sospecha” la mala calidad del trabajo del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) que envió la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. La Razón se convirtió en defensora de la malhadada “verdad histórica” de la PGR. El 15 de octubre de 2015, una nota de Néstor Jiménez señalaba que el GIEI ni siquiera había citado a comparecer al exgobernador Ángel Aguirre, mientras que una nota de Carlos Jiménez sugería que la “Normal ocultaba a padres las actividades de alumnos” (p. 4) Ese mismo día, en su columna “Canela Fina”, Rubén Cortés denunciaba que “así como [el Papa] Paceli hizo el concordato con el nacionalsocialismo, Bergoglio parece hacerlo con el ‘socialismo del siglo XXI’,” al comentar que una reunión del morenista López Obrador con el Papa había sido precedida por las del ecuatoriano Rafael Correa, el boliviano Evo Morales y el cubano Fidel Castro. De nueva cuenta, el fantasma de la “agitación comunista”…
Y este tono sigue hasta nuestros días. El 25 de marzo de 2021 tuvimos que soportar un diálogo miserable en el espacio que ha abierto Carlos Alazraki (Atypical TeVe en YouTube). Participaron los standuperos Solín y Alex Quiroz y la comentarista Gloria Lara (Liga 7). Criticaban a Ricardo Anaya Cortés por “meterse con las caguamas” y se soltaron:
Solín: “—Puedes meterte con muchas cosas, ¿sabes?”
Alex Quiroz: “—A nosotros nos consta que te puedes burlar de cualquier otra cosa y no pasa nada. Es más, podrías decir… podrías hablar de los 43…”
[Risas de los tres]
Alex Quiroz: “—Aquí tenemos antecedentes de que no pasa nada si te burlas de los 43.”
Gloria Lara: “—¡Qué padre programa, güey, me gusta, éhé, me gusta!”
Solín: “—Y nadie los quemó.”
Alex Quiroz “—¡Exacto!”
[Más risas de los tres]
Solín: “—Además, a mí no me pueden cancelar, porque si no, ¡faltan 44!”
[Risas descontroladas de los tres]
Puedes ver, lectora, que el discurso de las derechas mexicanas de hoy no es solamente el de viejitos cascarrabias nostálgicos de un mundo pasado (Pagés Rebollar), sino que se reproduce en voces jóvenes. El odio a las normales rurales sigue allí, igual que el anticomunismo… porque esos muertos que la derecha viene matando desde hace décadas, gozan aún de cabal salud.
Aclaro que Alazraki anunció que Atypical TeVe despedía a Quiroz y Lara… dos semanas después del diálogo miserable. (Liga 8.) Habremos de revisar ese espacio y a sus bizarros invitados.
Ligas usadas en este texto:
Liga 1:
http://www.chinatoday.com.cn/hoy/2006n/s2006n10/p56.html
Liga 2:
https://www.filosofia.org/hem/dep/pan/9420919a.htm
Liga 3:
https://www.redalyc.org/pdf/140/14002813.pdf
Liga 4:
https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=32512736009
Liga 5:
https://www.filosofia.org/ave/003/c125.htm





