#ElEspejo/Los economísticos*. Autor: Iván Uranga

“La solidaridad es la ternura de los pueblos”
Gioconda Belli.

Existe hoy una nueva especie más desarrollada de mutantes que han evolucionado y han construido un sistema económico, político, ético y social que surgió de abajo y a la izquierda de las entrañas del capitalismo y que hoy se encuentran afuera y por encima del sistema, ellos son: Los economísticos.

Los economísticos son aquellos seres humanos que hartos del consumismo y del capitalismo depredador, creen y crean la Economía Social y Solidaria (ESS) y han construido comunidades solidarias, autónomas y autogestivas. Algunas conformadas por pequeños grupos aislados en alguna propiedad en donde luchan cada día por producir cada vez más de lo que consumen, por lo menos en alimentos, algunos otros en comunidades más grandes y con sistemas más elaborados a base de cooperativas y algunos en comunidades más grandes que logran organizarse a través de cooperativas en las que ya son cientos de miles de personas las que participan. Otros intercambiando productos o servicios directamente y otros creando sus propias monedas comunitarias que les permiten hacer intercambios de lo que produce su esfuerzo.

Se calcula que en la actualidad existen en el mundo alrededor de 10% de seres humanos en resistencia económica alternativa produciendo sin explotación y creando medidas de intercambio de esfuerzos y de productos, no son pocos, porque significaría alrededor de 700 millones de personas en todo el mundo y sólo en mi país México significaría que 12 millones de mexicanos estamos en la ESS, en sus diversas alternativas. Nos conocen, algunos estamos entre ustedes y nos vemos más cuando el capitalismo depredador quiere nuestros territorios, nuestra agua, y quieren poner presas, hidroeléctricas, minas, campos eólicos, o de golf, entonces dejamos de sembrar autonomía para luchar por conservarla.

La crisis mundial del sistema civilizatorio es ahora potencializada por los nuevos virus que colapsan ya el sistema de salud neoliberal y su economía, este es el motivo por el que justo en este momento las alternativas que hemos creado durante los últimos 40 años se convierten en la opción; en la puerta de emergencia para aquellos humanos que observan que el sistema económico en el que viven es tan frágil que un bicho microscópico lo derrumba, por lo que me permitiré contarles un poco de las alternativas que han servido dentro de nuestras resistencias.

La solidaridad

La solidaridad es hacer tuya la causa del otro, y vendría a ser el principio moral que fundamenta a todo economístico. Sabemos que todo lo que hacemos, lo hacemos por nosotros mismos, por lo que lo más importante es saber en dónde está tu “yo”, si tu yo te alcanza sólo para ti, es egoísmo puro, pero si a tu yo lo cultivas y te preocupa lo que le pase a tu familia, a tus vecinos y a los que viven al otro lado del mundo, harás cosas en consecuencia para no sentir molestia por tu apatía, y apoyarás las necesidades del otro como dar un poco de los que tienes para que otros que no tienen nada tengan, pero en ningún caso se hace por el otro, siempre es por uno mismo, por lo que toda acción solidaria no requiere más compensación que el bienestar personal que genera hacerlo.

Dinero de tiempo

El dinero de tiempoal igual que la solidaridad directa, será muy útil en estos momentos, porque podría servirles dentro del sistema capitalista para apoyar a millones de personas que trabajan productos y servicios sin ningún contrato o prestación social y que por ende, durante el tiempo que son obligados por la crisis sanitaria a no trabajar, por lo que corren más riesgo de no tener su sustento diario y son los que en caso de enfermar tendrán la posibilidad de acceder al sistema creado para la atención de quienes sí están en el sistema de prestaciones sociales. El dinero de tiempo se crea a través de vale o crédito de confianza. ¿Cómo funciona?

La idea es que aquellos que cuentan con un  ingreso económico seguro a pesar de estar en cuarentena, apoyen a las personas a las que durante años han usado sus servicios o comprado sus productos y que dependen de ello para sobrevivir, comenzando por las personas que les brindan un servicio doméstico (limpieza, jardinería, enfermería, etc.) y ahora durante la crisis su traslado los pone en riesgo a ellos y a ustedes. A estas personas lo justo es que les paguen por adelantado por los menos un mes en tanto que ustedes estarán en sus hogares y no hay pretexto para que ustedes no se ocupen de sus tareas personales.

Después vienen aquellos servicios cotidianos, a los que les pueden pagar a cambio de vales que ustedes intercambiarán por los servicios una vez que termine la crisis y aquí entran los servicios de belleza, el bolero, el del restaurant o cafetería, etc. Esto depende de los productos o servicios que usted consuma cotidianamente con personas a las que conoce y sabe que le cumplirán al final de crisis.

Aquí aparece el primer elemento fundacional de la ESS que no existe en el capitalismo depredador: la confianza.

El dinero de tiempo es una solución parcial que se basa en la confianza y puede ayudar, pero es la más básica de las opciones. Para que esta cuarentena no sea sólo para los privilegiados.

El banco del tiempo

Un banco de tiempo ya entra propiamente a las alternativas económicas al capitalismo porque de principio nos hace iguales, es un sistema de intercambio de servicios por tiempo. En él, la unidad de intercambio no es el dinero habitual sino una medida de tiempo, por ejemplo el trabajo por hora. Es un sistema de intercambio de servicios por servicios o favores por favores. Propone la ventaja de fomentar las relaciones sociales y la igualdad entre distintos estratos económicos. Se plantea el uso de este tipo de economía para solucionar diversos problemas presentes en la economía de mercado, a modo de economías complementarias o mercados alternativos. Actualmente estos proyectos pueden ser potenciados con el soporte de la tecnología de la información.

Imaginemos, por ejemplo, que los individuos no necesitaran de dinero, que entendieran que el tiempo es lo más importante y estuvieran dispuestos a pedir un préstamo en términos de tiempo. De este modo, al igual que en los sistemas financieros tradicionales, existiría un intercambio (en este caso de tiempo), desde las unidades excedentarias a las deficitarias, a cambio de una cierta rentabilidad por supuesto, pagada en unidades temporales, por lo que el tiempo de un médico vale igual que el de un carpintero.

Es un sistema cerrado de economía de intercambio de servicios principalmente en donde a través de una libreta o una aplicación se intercambian servicios, por ejemplo: Si necesitamos un plomero vemos quién es plomero dentro de nuestra red y le pedimos el servicio, que pudiera equivaler a una hora de su tiempo, que le acreditamos dentro de la red para que el “cobre” esa hora con mis servicios o con los servicios de otra persona dentro de la misma red, es decir, si necesitara un electricista o una enfermera, buscaría dentro de la red quién da ese servicio y “cobraría” la hora del servicio que me hizo a mí, y así cualquier otra persona dentro de la red que necesite mis servicios podría “cobrar” la hora del plomero.

Los créditos de tiempo son depositados en un banco del tiempo. Pueden ser sacados en cualquier momento y gastado en un gran rango de servicios y oportunidades ofrecidas por los demás usuarios (la idea es que también quien se ocupa de que funcione el propio banco del tiempo actúa como un usuario ofreciendo y demandando servicios de otros usuarios). Estos planes se denominan actualmente bancos de tiempo, bancos de horas y se promueven como una herramienta de regeneración de la comunidad.

Funciona mejor mientras más usuarios y detalles tengan de todas las habilidades, necesidades y disponibilidad de todos los participantes y estén almacenados en el ordenador del banco de tiempo de forma confidencial y así cualquier necesidad puede ser cubierta por la persona local adecuada. Ahora también se pueden cubrir las necesidades en la página de Internet del banco de tiempo, siempre y cuando el banco disponga de ella y el usuario dé su consentimiento para que sus datos estén almacenados en ella. El software de bancos de tiempo graba y cuenta todas las transacciones hechas entre usuarios e imprime los detalles de todas las cuentas.

Es toda una cooperativa social que cuanto mayor crédito de tiempo circule y cuanta más gente comparta su tiempo y sus talentos entre ellos, más rica se convertirá la comunidad. Los cuidados y la cooperación se convierten en la fuerza motriz para el cambio social. Todo el mundo tiene la oportunidad de ser donante y receptor, y por ende se convierte en un miembro productivo de la comunidad. Trascurrido un tiempo, redes informales de confianza y soporte evolucionan y actúan como una forma de familia extendida –conectando a la gente y respetando su autonomía–. Existen miles de ellos funcionando en todos el mundo.

Monedas sociales, alternativas y comunitarias

Circulan en el mundo más de 6 mil monedas alternativas comunitarias, que funcionan para la “compra” de productos y servicios de todo tipo, estas son creadas en cada comunidad para facilitar los intercambios y está respaldada por la confianza y los productos y servicios de quienes las usan.

Si usted piensa que el dinero que tiene ahora en su bolsillo le pertenece a usted o al gobierno, está muy equivocado, son familias de multimillonarios los dueños de las sociedades que producen el dinero en nuestras naciones, que a su vez se los rentan a los gobiernos para su uso, y es dinero que el gobierno nos los sub-arrenda con interés e impuestos, se calcula que de cada peso solo 15% de su valor real es usado por el usuario final, pero toda la explicación al respecto tendrá que esperar para otro artículo, las monedas comunitarias no tienen intereses ni pagan impuestos y su valor es simbólico en representatividad; me explico, cuando comencé a usar monedas comunitarias hace 10 años un litro de mi miel valía 80 pesos u 80 en moneda comunitaria, hoy mi miel vale 240 pesos u 80 en moneda comunitaria porque la moneda comunitaria no se devalúa.

Cada moneda comunitaria tiene sus reglas de uso, existen las que sólo sirven para intercambiar productos orgánicos, las que sólo pueden ser usadas entre un grupo de socios, las que sólo sirven en una región del mundo, hasta las que son válidas al portador en cualquier parte del mundo y que cuyos socios reciben cualquier moneda comunitaria del mundo como en mi caso.

Es una especie de trueque remasterizado, porque no se necesita cambiar un producto por otro, porque uno compra con la moneda y el que la recibe puede comprar a cualquier otro socio con esa moneda, esto va mucho más allá de la familia extendida. Les puedo constatar que es como una gran hermandad que se abraza en el mundo y que cuando llegas a un lugar en cualquier parte del mundo en donde aceptan monedas comunitarias es como llegar a casa. (Ya habrá tiempo después de hablar mucho más de ello) Tengo que comentar que funcionan con la misma mística que las cooperativas.

Las cooperativas

El cooperativismo es un movimiento socio-económico basado en valores y principios de igualdad y equidad. Las personas se organizan y asocian voluntariamente en empresas cooperativas de propiedad conjunta y democráticamente controladas para hacer frente a sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales. Para lograr esto, los socios de las cooperativas deben estar en un constante aprendizaje de los procesos asociativos y económicos del modelo cooperativo. Además, deben conocer las bases legales y los procesos organizativos de las cooperativas y son la herramienta legal que los economísticos tenemos para organizarnos dentro y por encima del capitalismo. En México, existen más de 15 mil cooperativas, este también es todo un tema que deberé compartir en otra ocasión porque la extensión de este artículo sólo me permite puntualizar los conceptos.

Comunidades autónomas y autogestivas o comunas

Existen cientos de miles de comunidades autogestivas en el mundo como resultado de la unidad de individuos con el fin de lograr primero su autonomía alimentaria, y es a través del trabajo colectivo que la llevará a la evolución, y posteriormente al bienestar social, con la intención de vivir en paz y armonía.

La comuna o comunidad autogestiva se compone de una sociedad en principio pequeña, que utiliza recursos básicos para la vida, una sociedad sin propiedad particular, sin clases sociales en la que todos cooperan, siempre con una meta: la evolución colectiva.

El proceso para la creación de las comunas comienza cuando algunas personas se unen y deciden compartir un proyecto de vida, es como elegir una familia en donde todos cooperan para el buen funcionamiento. Cada quien hace su parte ya sea en una casa, campamento o dentro de la comunidad o en el exterior generando lo que se necesita para subsistir.

En un principio eran micro-comunidades pero se han multiplicado y ya podemos encontrar comunidades autogestivas con millones de integrantes en una sola región, construyendo lo que creemos es un mundo bueno para nosotros y nuestros hijos.

Algunos que como yo, que intentamos durante muchos años cambiar al mundo por una sociedad más humana y justa, pero el embate del capitalismo consumió al mundo, tuvimos (tuve) que aceptar que perdimos la batalla ante el consumismo irracional; asumirlo no fue una tarea fácil, aceptar que nuestro proyecto de mundo no triunfaría fue doloroso, pero de esa reflexión surgieron dos preguntas: ¿Cómo sería el mundo si hubiéramos ganado? Y la segunda pregunta y detonadora de cambio fue: ¿Qué nos impide comenzar a vivir como si hubiéramos ganado? Y comenzamos hace años a construir autonomías y a hermanarlas, a producir lo que consumimos, a intercambiar nuestros excedentes con otras comunidades por productos que no producimos, y fuimos creciendo, y haciendo a un lado del sistema para que cuando colapse no nos aplaste, no nos lleve con él, seguros que ante la crisis nuestro maíz y nuestros tomatitos nos alimentarán siempre, y pensando cómo le harán los que se dedicaron a producir dinero, ¿será que evolucionaron sus cuerpos para comer dólares?

Debo contarles que las comunidades autónomas autogestivas hoy no viven en cuarentena, porque no conviven con las ciudades, y que nos hemos convertido en expertos en tecnologías alternativas, así que usamos la energía solar, la del aire, la de los mares y ríos y todo el potencial de nuestro cuerpo para hacer “con lo que hay” en comunión con la naturaleza para comer y vivir autonomía. Hoy en día existen comunidades autónomas autogestivas con sus propias escuelas, hospitales y bancos y hasta hay cajeros automáticos de monedas comunitarias. Pero un huerto familiar es un buen comienzo.

Sociedad solidaria

Hace tiempo dejamos los dogmas, ya no se trata de comunismo, socialismo o ningún otro “ismo”. La sociedad solidaria es hoy nuestro planteamiento utópico, es el sistema político que queremos sea el que rija a la sociedad en lugar del capitalismo, sociedades fundamentadas en el bien común en donde se elimine la competencia y se promueva la colaboración. Como se podrán imaginar este es tema de varios libros, pero no quise dejar de mencionarlo. (Aquí les comparto como vemos que podría ser el modelo educativo en esta nueva sociedad solidaria, y por acá les comparto la propuesta para el campo que fue mal copiada en el programa “Sembrando Vida”. Tenemos miles de cuartillas escitas sobre el tema e incluso una propuesta completa de Nueva Constitución, que si les interesa abordaremos de a pocos.)

Hasta aquí le dejó, porque ya me dijeron que no hago artículos, sino epístolas.

*Segundo avance de mi ponencia para el Foro Social Mundial del 25 al 28 de junio de 2020 en Barcelona, España si el virus neoliberal no dice otra cosa. (Aquí el primer avance)

La vida es una construcción consciente.
Iván Uranga
@CompaRevolución
iuranga@cnpm.mx

Deja un comentario