Inicio Opinión El Nacionalismo Mexicano. Autor: Federico Anaya Gallardo

El Nacionalismo Mexicano. Autor: Federico Anaya Gallardo

Nos dice Monsi El Cronista, La Sibila Popular, en su reporte de los jolgorios del Mundial México 1986 que, aunque la movilización callejera llevó el nacionalismo al centro del debate, su discusión era difícil. Sobre esto, yo adelanto algo que Monsi no escribió en aquel texto (aunque sí lo argumentó en varias otras partes): que el México mal-gobernado por Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988) no era el mismo que el forjado en la última etapa de la Revolución Mexicana (1934-1946) bajo el cardenismo. Pero veamos cómo lo planteaba el investigador del Departamento de Estudios Históricos del INAH…

Luego de retratarnos a los jóvenes que tomaron las calles para celebrar el 2-0 contra Bulgaria, Monsi se pregunta: “¿Cómo se define el nuevo entusiasmo nacionalista?” Monsi responde a botepronto: “Por el uso incesante de la primera persona del plural, por el salto de la tecnología al grito primigenio y por el carácter necesariamente apolítico.”

Lo primero, el nosotros —que es una evidente obviedad— es relevante porque en aquel año de 1986 se trataba de un fenómeno nuevo e inesperado. Sucedía que, “en cincuenta años [1936-1986] el Estado de la revolución hecha sexenio desgastó el nacionalismo, le exprimió la credibilidad popular, lo redujo demostrativamente a un jolgorio anual, y los medios masivos comercializaron el fervor por las tradiciones al grado de que el montaje sustituyó al consenso.”

De tanto repetirse, la fórmula nacionalista se desgastó. Aquí yo agregaría que esa fórmula incluía un elemento revolucionario poderosísimo. Así —querida lectora— te propongo dejar un momento a Monsi e ir al pasado a ver algo más de este detalle. Veamos, por ejemplo, lo que nos dicen las músicas de la Era Cardenista (1929-1946).

A principios de este siglo, allá por 2000, Cuauhtémoc Cárdenas Batel, el hijo menor de El Ingeniero, recopiló en dos CDs una buena colección de aquellas músicas. (Las 24 canciones se encuentran en YouTube en la Liga 1 gracias a @lucas140267necio.) En el segundo CD Cuauhtémoc Junior incluyó El corrido del petróleo interpretado por Ray y Laurita (Ray Pérez Soto y Laurita Rivas). La pareja es acompañada por El Mariachi Tapatío. Puedes oír la rola en el número 14 de la Liga1; pero también está disponible en la Liga 2 gracias a “Frontera Collection” (@fronteracollection4016) en YouTube.

Insisto en esa segunda fuente (Frontera Collection) porque fue creada por The Arhoolie Foundation, una iniciativa del estadunidense Chris Strachwitz (1931-2023) para recuperar grabaciones mexicano-americanas y mexicanas. Strachwitz creó el acervo por sesenta años y originalmente se enfocó en lo que se oía en la radio en la frontera México-texana. Se preserva, digitaliza y coloca en la www gracias a la colaboración de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA). Importa decir lo anterior porque el gusto de interpretar y oír estas músicas era parte de la potentísima oleada popular del nacionalismo popular mexicano, que nutrió no sólo las aspiraciones obreras y campesinas de nuestro lado de la frontera; sino también los movimientos de los México-americanos. Pero ese nacionalismo ya se había deslavado cuando en 1986 Carlos Monsiváis se preguntaba acerca de los jolgorios mundialistas. En la cúspide de la pirámide social mexicana, como escribió el cronista “el montaje sustituyó al consenso”.

Pero veamos qué cantaban Ray y Laurita cuando aquel consenso se estaba forjando, en los 1930… (¡Hace casi un siglo!) La letra del corrido y la foto de Ray se las debemos a un post del Instituto de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM) en Facebook. (Liga 3.)

Me interesan tres estrofas:

Con su águila descalza

vestida de chicana,

vinieron los ingleses

el suelo a perforar…

Empresa de extranjeros

llamada mexicana,

que vino a nuestra patria

pa’llevarse el capital.

Más ya no son los tiempos

en que la Gran Bretaña

fue reina de los mares

y al mundo sorprendió.

El “águila descalza” es la Compañía Petrolera El Águila, S.A., fundada en el porfiriato por el empresario inglés Weetman D. Pearson, elevado luego al rango de Lord Cowdray y que para 1938 era parte de la corporación británica Royal Dutch Shell y la principal empresa petrolera en México. Por eso se temía un ataque naval inglés. Pero las y los mexicanos intuían que la Gran Bretaña esa que al mundo sorprendió… ya no era la gran potencia.

Nota —querida lectora— la referencia de Ray y Laurita a “llevarse el capital”. El nacionalismo mexicano de la Era Cardenista no sólo era patriótico, sino anti-capitalista y anti-imperialista en el sentido marxista de ambos términos —aunque no se teorizara mucho.

Otra de las rolas recuperadas por Cuauhtémoc Junior es El Himno Agrarista que se cantaba en las reuniones de la Confederación Nacional Campesina (CNC). En el post de YouTube de @lucas140267necio (Liga 1) esa canción no se incluye porque —nos explica el youtubero— fue “bloqueado por el capitalismo bestial”. Pero la puedes oír, querido lector, en la Liga 4 subida por @CulturaMichoacán.

¿Por qué el capitalismo bestial desearía bloquear esa canción? La versión incluye no sólo el Himno Agrarista en sí (“¡Marchemos agraristas a los campos! / ¡A sembrar la semilla del progreso!”…) sino un corrido largo (La Canción del Agrarista) que relata cómo se forjó la unidad revolucionaria mexicana desde la dictadura porfiriana hasta el cardenismo. Himno y corrido los cantan Lucha Reyes, Antonio Bribiesca y Pepe Gutiérrez. Y a cada rato se recuerda la lucha de clases entre una alianza de campesinos, trabajadores agrícolas y obreros en contra de la burguesía capitalista.

¡Atención! Esta versión se transmitía por la radio y se distribuía en discos de baquelita entre los agraristas de la Comarca Lagunera… Mi nana María Flores Guijarro recuerda que su padre, don Fede (un ex-villista), ponía el disco en sus reuniones de los martes en la noche allá en el Torreón de los 1940.

Al principio de La Canción del Agrarista el trovador canta: “Les diré muchas verdades, / señores capitalistas”. Y en medio del corrido se inserta una rápida “décima” o declamación:

Y si en alguna fonda o café

se presenta un arrancado,

luego luego sale cualquier criado

diciendo: “¡Espérese Usted!”

Pero si un rico fue

quien pidió plato o licor,

dicen: “¡Mande usted, señor!

¡Diga usted! ¿Qué se le ofrece?”

¡Porque en este comedor

siempre el pobre desmerece!

En otras palabras, el nacionalismo mexicano de la Era Cardenista —ese que permitió la unidad nacional durante la Segunda Guerra Mundial y aseguró la estabilidad social entre 1946 y 1968— no sólo era patriótico, sino social. Esto, en general y en abstracto, no lo ocultaba nadie en 1986. Los “dinosaurios” que se enfrentaron a los “tecnócratas” en el gabinete De la Madrid (1982-1988) defendían abiertamente el nacionalismo revolucionario. Lo que todos habían olvidado era la dimensión de clase y anti-capitalista de la narración patriótica cardenista. La Guerra Sucia no había pasado de balde…

Hoy y ahora, en 2026, a nosotros y a nosotras nos toca recordar cómo funcionaba —y sigue funcionando— el paquete completo del nacionalismo mexicano.

¡Salud y República!

Ligas usadas en este texto:

Liga 1:
https://www.youtube.com/watch?v=mmMh_XL6HiE&list=RDmmMh_XL6HiE&start_radio=1

Liga 2:
https://www.youtube.com/watch?v=TN9nsoYyA5c

Liga 3:
https://www.facebook.com/inehrm.fanpage/posts/historiadelpetr%C3%B3leoel-corrido-del-petr%C3%B3leo-interpretan-ray-y-lauritaeste-d%C3%BAo-ran/2811585202257193/

Liga 4:
https://www.youtube.com/watch?v=kUfFv0AUqEg&list=RDkUfFv0AUqEg&start_radio=1

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