En una video-cápsula de Lorenzo Córdova Vianello en Latinus del pasado 28 de noviembre de 2023, se nos dice que López Obrador ya ganó porque ya polarizó a la sociedad mexicana. Esta columna en video lleva un título apocalíptico: “La visión fascista de la política de AMLO”. (Liga 1.) Más mentiras –al estilo de los atropellos para “arrodillar” a la Suprema Corte de los que ya hice la crítica en este espacio. Otro Lorenzo, más viejo y más prudente (Lorenzo Meyer), ha demostrado una y otra vez que la polarización ya estaba en nuestra sociedad –aunque la élite oligárquica (a la que pertenece el Lorenzo joven) no deseaba ni reconocerla, ni debatirla.
En este sentido, lo único que ha ocurrido es que la sociedad política mexicana de los 2020 se ha sincerado. No es la primera vez, lectora. Y la polarización siempre tiene dos lados. En los días en que aún existía un cardenismo orgánico en las filas de viejo PRI, los agraristas se reunían los martes por la tarde y antes de empezar sus trabajos, cantaban El Himno Agrarista, cuyas estrofas pregonaban cosas como ésta: “Mucho tiempo padecimos / la esclavitud del vencido. / Hasta que al cabo pudimos / ver nuestro grupo reunido.” Organización de los pobres y subalternos. También se recordaba que “En alguna fonda o cajete / en que esté uno arrimado, / luego sale cualquier criado / diciendo: ‘—¡Espérese usted!’ // Pero si un rico fue / quien pidió plato y licor, le dice: / ‘—Mánde Usted Señor, díga Usted: / ¿qué se le ofrece?’” De esa época es la portada del libro de texto para primaria que te comparto. La Constitución decía entonces que la educación debía ser socialista así que niñas y niños venían a un proletario forjar el futuro en una nueva alborada roja.
Nada como eso ha propuesto a la Nación el obradorismo. Sólo ha sugerido que por el bien de todos, debemos ver primero por los pobres. Pero para gente como Lorenzo el Joven (¿Lorencillo?) eso es populismo “creador de polarización”.
Veamos ahora lo que nos dicen sobre este tema los actores judiciales contemporáneos.
Osiris Ramón Cedeño Muñoz es un juzgador federal desde al menos el año 2009. En febrero de 2013 fue propuesto por la Suprema Corte de Justicia al Senado para ser magistrado de la Sala Regional de Toluca del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). No fue designado por el Senado. En 2015 Cedeño Muñoz fue ratificado como magistrado en el Tercer Tribunal Colegiado en Materia del Trabajo del Primer Circuito (ciudad de México) cargo en el que llevaba seis años. De acuerdo con la página del poder judicial federal, sigue en ese puesto. (Liga 2.) Entiendo que el magistrado ha logrado su definitividad. Esta descripción apresurada de su carrera judicial nos indica que estamos ante un juzgador que ha cumplido con los requisitos de la meritocracia neoliberal y que ocupa un lugar relevante en el Supremo Poder Judicial.
Pero, en contrario a las prescripciones de neutralidad política que Jesús Silva-Herzog Márquez proclama en Reforma y jugando el juego polarizador que Lorencillo denuncia en Latinus, el magistrado Cedeño también hace campaña en la arena política. El 27 de noviembre de 2023, desde su cuenta de Twitter/X adonde tiene el avatar “Osiris Cedeño Muñoz” (@OsirisCedeno) trinó lo que sigue:
“¡Abre los ojos! ¡Nosotros somos tus verdaderos protectores por mandato de la Constitución! / El Poder Judicial Federal no te cobra impuestos, hace que te los devuelvan; el #PJF no te expropia o confisca tus bienes, te los recupera. El #PJF no niega las vacunas ni medicamentos para ti y tus hijos, te los garantiza; el #PJF no te incomunica, te permite llamar a tu abogado; el #PJF no te tortura ni te espía, impide que te lo hagan. / Aquí, no vas a encontrar facultades inquisitorias, si no protectoras. / Por más que se disfracen de humildes oveja [sic], si te piden que te pongas contra tu protector, es porque pretenden dejarte en calzones e indefenso. / #todossomosPJF / #siledasmaspoderalpoder #PJFprotectorcontraarbitrarioinquisidor”. (Liga 3.)
El magistrado Cedeño agregó a este texto la imagen de un joven barbado con traje de caballero jedí y un sable de luz verde, en posición de alerta, listo para defender a los débiles. Wow. Te pongo la ilustración junto a la portada revolucionaria, para que contrastemos los imaginarios de dos épocas.
Primero quisiera abordar la metáfora jedí. El universo creado por George Lucas es atractivo porque actualiza la confrontación entre el bien y el mal: los lados luminoso y oscuro de la Fuerza. Sin embargo, esta oposición no es absoluta. En la profecía que rodeaba a Anakin Skywalker se decía que él traería balance a la Fuerza y, en varias de las series cinemáticas creadas más recientemente, se sugiere que los lados luminoso y oscuro no son opuestos radicales, sino complementarios… más como el par Yin & Yang taoísta. Incluso habría jedis grises que caminan en el límite entre la luz y la oscuridad.
En cambio, el uso que el magistrado Cedeño hace de la narrativa jedí absolutiza y confronta. Olvida el juzgador que, en el clímax de la conversión del primer Skywalker al lado oscuro, su mentor (el famoso Obi Wan Kenobi) le recuerda que sólo un Sith debate en absolutos.
Veamos qué ha absolutizado Cedeño. Su trino aborda tres temas: propiedad, política social y derechos humanos –en ese orden. (Cada quien sus prioridades.)
Cedeño nos presenta a un poder judicial federal que no cobra impuestos, sino que los devuelve. Un poder que no expropia ni confisca bienes sino que los devuelve a sus propietarios. Hace décadas que sabemos que es en materia fiscal adonde el poder judicial federal siempre ha manifestado su mayor independencia. La independencia siempre es buena, pero también sabemos que en esa materia se requiere que los litigantes que llevan los casos sean increíblemente duchos, preparados y con muchas conexiones en la judicatura. La devolución de impuestos de la que habla nuestro supuesto jedí judicial NO es para todos. Es sólo para aquéllos que pueden pagar despachos de fiscalistas expertos y bien parados. Otro tuitero le contestó a Cedeño señalando que los jueces de amparo “se la pasan negando suspensiones, y buscan cualquier pretexto para desechar o sobreseer amparos y quitarse trabajo de encima” (@consultori2647).
Cedeño nos habla de un poder judicial federal que garantiza vacunas y medicamentos. Se trata de una afirmación muy osada, que raya en la exageración. Nuestras juzgadoras no suelen dictar a la autoridad ejecutiva políticas públicas –en parte porque no son expertos, y en parte porque saben que entrometerse en los detalles administrativos puede ser un galimatías. Aparte, los departamentos jurídicos más fogueados siempre terminan presentando al juzgador los detalles de por qué su decisión administrativa era la única factible –sea en los informes o durante el cumplimiento de sentencias interlocutorias o definitivas. Yo quisiera una judicatura más como la describe nuestro magistrado jedí, pero creo que la actual no es como él la pinta.
Finalmente, Cedeño dice que el poder judicial federal nos protege contratorturas, incomunicaciones y otras violaciones de derechos humanos. Esto es cierto y verdadero. Es la vocación original de la judicatura federal. (Por eso, yo habría hablado primero de esto.) Si, aparte de que sólo los grandes contribuyentes son protegidos y de que quien reclame vía amparo mejores políticas públicas debe conformarse con malas soluciones luego de interminable litigio; ahora resultase que los actuarios judiciales no pueden ingresar a los lugares de detención o que un juez de amparo no puede detener los actos prohibidos por el Artículo 22 Constitucional, el mundo judicial mexicano sería una pesadilla. (Atención: los extranjeros residentes y migrantes suelen tener mucho menos protección en esto que lo que cacarea nuestro magistrado jedí…).
Regresemos, lectora, al orden en que nuestro magistrado jedí pone los temas. Primero la propiedad, luego la administración y sólo al final los derechos humanos. Es decir, los “verdaderos protectores” de la ciudadanía protegen más a los más ricos, no terminan de resolver con claridad los grandes casos de políticas públicas y, –¡por suerte!– aún liberan a incomunicados y torturados… aunque no a todos y no siempre. (Las ONG de derechos humanos tienen muchos casos de ineficacia judicial en Chiapas…)
Por eso, yo contestaría al ciudadano Cedeño que, por más que él se disfrace de gallardo jedí, es probable que en realidad sea de esos caballeros que –en aquella lejana galaxia de Lucas– sin darse cuenta resbalaron al lado oscuro y traicionaron su credo de Justicia y defensa de los más débiles…
¿Y quiénes son los débiles? Los de Abajo, esos que en México hicieron la Revolución. Esos que lograron que su educación fuera socialista en 1934 y que defendieron Reforma Agraria, Huelgas y Expropiación Petrolera con Cárdenas. Esos que, en la actualidad, siguen haciendo revoluciones por la vía electoral, pese al escándalo de los Cedeños, Lorencillos y Silva-Herzogs.
Ligas usadas en este texto:
Liga 2:
https://www.cjf.gob.mx/directorios/lstfundep.aspx?cv_x=630
Liga 3:
https://twitter.com/OsirisCedeno/status/1729258480853250414





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