El Hondurasgate. Autor: Federico Anaya Gallardo

Mi colaboración previa trató, querida lectora, de nuestros monstruos mexicanos en la América Central. En Honduras Ricardo Salinas Pliego puede comprar islas (los Cayos Cochinos) localizadas a 39 kilómetros (19 millas náuticas) frente a la costa caribeña de ese país. Y puede asegurar que militares o policías mantengan alejado al Pueblo Garífuna, originario de la región, para que sus compañías y asociados exploten el lugar. ¿Con qué tipo de élite pacta el “tío Richie” en aquellas tierras? Mi comentario de hoy tratará del escándalo destapado por 37 grabaciones de audio en las cuales se escucha a prominentes políticos catrachos conspirar para “extirpar el cáncer de la izquierda” en Latinoamérica.
Pero primero debo hacer una anotación desde el largo plazo histórico.
Catracha o catracho es el gentilicio común para la persona nacida en la República de Honduras en la América Central. Las palabras importan. Se dice que las y los chapines de Guatemala adquirieron su mote en la era colonial a partir de una designación rencorosa de los pueblos campesinos frente a un elegante calzado usado por los aristócratas de la cabecera de la Capitanía General. Esa misma aristocracia llamaba guanacos a los pueblos indígenas de lo que hoy es El Salvador —comparándolos con los apacibles animales de carga andinos. Las y los guanacos respondieron que se llamaban así porque se reunían en asambleas igualitarias alrededor de grandes árboles de guanacaste.
En el caso de Nicaragua no hay mucho qué decir, pues sus habitantes son simplemente nicas. Pero fue en territorio nicaragüense adonde los pueblos costarricense y hondureño encontraron su mote nacional. Y para hablar de la América Central del siglo XXI acaso ayude recordar cómo fue que ticos y catrachos encontraron su nombre.
En 1855 la Federación Centroamericana llevaba enterrada catorce años. William Walker, un filibustero estadunidense, se hizo del poder en Nicaragua y estableció un régimen esclavista, con el inglés como lengua oficial. Walker amenazaba con atacar al resto de los Estados centroamericanos. Una gran indignación surgió en los viejos Estados federados. Guatemala, El Salvador, Honduras y Costa Rica enviaron tropas para combatir al invasor estadunidense.
Fue en los campamentos del gran Ejército Centroamericano que se empezó a llamar ticos a los nacionales de Costa Rica —al parecer porque esas gentes usaban mucho el diminutivo “tico” como en hermanitico o momentico.
Pero más interesante es por qué se llamó desde entonces catrachos a los hondureños. Resulta que el comandante hondureño del último ejército centroamericano era el general Florencio Xatruch (1811-1893). Xatruch es un apellido de origen catalán. Sus soldados eran “los xatruches”. La “jota” (o la “shá”) inicial se convirtió en “c” y las tropas resultaron catrachas.
¿Por qué importa repasar orígenes de palabras e historias del siglo XIX? Porque la Historia tiene la mala costumbre de repetirse, a veces como farsa y a veces como venganza. Entre 1955 y 1857 William Walker soñó construir un imperio esclavista en tierras centroamericanas. El último aliento federalista de la región reunió un ejército libertador que derrotó y expulsó a Walker. A su regreso en EU, el filibustero se volvió una especie de héroe del expansionismo esclavista sureño. En 1860 Walker regresó a Centroamérica, pero fue capturado en la isla de Roatán por los británicos. Fue entregado al gobierno hondureño y juzgado por éste. Los cargos fueron piratería y filibusterismo. Tropas catrachas lo fusilaron en el puerto de Trujillo.
Segundo punto. ¿De qué tratan las 37 grabaciones del Hondurasgate?
Gracias a la politóloga boliviana Valeria Duarte Galleguillos de Diario Red América Latina —el medio electrónico creado a iniciativa de Pablo Iglesias aquí en la capital federal mexicana— tenemos un primer análisis de la mayoría de esas grabaciones. Este nuevo medio latinoamericano publicó en su portal tres entregas de Duarte Galleguillos a partir del miércoles 29 de abril de 2026. (Puedes consultar la primera de las tres entregas en la Liga 1 y de allí navegar a las siguientes dos.)
Las grabaciones son audios de WhatsApp, Signal y Telegram que Canal RED obtuvo en exclusiva y que se colocaron originalmente en el sitio www llamado Hondurasgate. Duarte Galleguillos reporta que las conversaciones capturadas en audio se realizaron entre enero y abril de 2026. Duarte sostiene que Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras y líder del Partido Nacional en su país está organizando una red periodística para golpear a los gobiernos de izquierda en Latinoamérica. Aparte del resumen y comentario, las tres entregas de Duarte incluyen ligas a los audios. Estos documentan la liga entre este emprendimiento del expresidente Hernández y el indulto que recibió de parte de Donald Trump.
El indulto ocurrió pese a que los tribunales federales estadunidenses habían encontrado al hondureño culpable de introducir cientos de toneladas de cocaína a EU y le habían impuesto 40 años de prisión. Podemos oír a Hernández decir que el proyecto ha recibido dinero del Partido Republicano, de la Casa Blanca y de personajes ligados al lobby sionista en Washington. El indulto es un hecho notorio que ya conocíamos. Los audios nos permiten oír al indultado explicar para qué fue indultado.
Diario Red reportó que había utilizado Phonexia Voice Inspector para verificar la autenticidad del material. El viernes 8 de mayo de 2026, El Espectador de Colombia explicó a sus lectores que Phonexia es una “herramienta que se usa en más de 60 países por agencias de inteligencia y medios de comunicación para verificar la autenticidad de audios”. (Liga 2.) A continuación, la redacción de El Espectador resume la información presentada por Duarte Galleguillos en Diario Red siguiendo la lógica de presentación que hizo el medio que originalmente dio a conocer la información.
El Espectador fue fundado en Medellín, Colombia, por un destacado político liberal, Fidel Cano Gutiérrez, en 1887. En sus 139 años de existencia, ese medio sufrió persecuciones, censuras y suspensión en el contexto del enfrentamiento entre liberales y conservadores colombianos. Hay que aclarar que la filiación liberal de El Espectador hoy en día no implica progresismo o izquierda en Colombia. Antes bien, puede ser lo contrario.
Pero el venerable periódico tiene un prestigio que mantener. Por lo mismo, aunque reprodujo la interpretación de los audios hecha por Diario Red, El Espectador presentó la información del Hondurasgate como un “supuesto” intento de EU de intervenir en la política interna de varios países latinoamericanos. Igualmente, el periódico colombiano reportó que una de las personas involucradas en los audios —Tomás Zambrano Molina (n.1989), presidente del congreso catracho— ha declarado que las grabaciones son falsas.
Aparte, El Espectador alertó a sus lectores en Medellín que Pablo Iglesias —el fundador de Diario Red— es “una figura controversial” que busca “desmontar … la democracia española. Y agrega que Iglesias “ha elogiado las estrategias comunicativas de la derecha radical en Estados Unidos”… sugiriendo que el exdirigente de Podemos estaría haciendo lo mismo con esta nota. Lo interesante es que en las declaraciones del parlamentario catracho que recogió el periódico colombiano se afirma que el Hondurasgate está siendo promovido por “la conexión de la izquierda internacional en redes y medios afines”. A mitad del proceso electoral presidencial, entonces presidente colombiano (Petro) dio por cierta la conspiración dirigida por Juan Orlando Hernández y la denunció fuertemente.
Regresemos a México, lectores y lectoras. Nuestra presidenta (Sheinbaum) también dio validez a lo reportado por el Hondurasgate, manifestando su confianza en que la conspiración no tendría ningún éxito. El periódico conservador Excélsior reprodujo la información completa en una sola entrega el domingo 3 de mayo de 2026, dándola por cierta. (Liga 3.) Los medios de izquierda mexicanos denunciaron el injerencismo y felicitaron el trabajo de Diario Red y Duarte Galleguillos. Las mesas de análisis de los medios públicos mexicanos hicieron lo mismo.
En contraste, en las mesas de la comentocracia tradicional la tendencia fue a ignorar el Hondurasgate. Este ninguneo es comprensible. Televisa ha sugerido sistemáticamente que la intervención de los fiscales estadunidenses en México es “inevitable” porque nuestros gobiernos han sido incapaces de detener al crimen organizado. Que el sistema de justicia de EU pueda manipular a conveniencia política acusaciones e indultos demuestra que ese posicionamiento es entreguista.
Entre los nuevos medios me pareció interesante la opinión de Mariana Chávez García (LaChávez), politóloga neoleonesa quien alguna vez (2015) contendió como candidata a regidora en la planilla priísta para el ayuntamiento de San Pedro Garza García en Nuevo León (Liga 4) y quien se ha distinguido entrevistando personalidades de la política a derechas, como el sonorense Manlio Fabio Beltrones o la “primera dama” neoleonesa y aspirante a gobernadora Mariana Rodríguez.
LaChávez abordó el Hondurasgate el lunes 11 de mayo de 2026 (Liga 5) en su espacio de análisis de noticias. Luego publicó un videoclip específico (@LaChavezM, Liga 6). La politóloga norteña afirma que se trata de un “escandalazo” y describe la trama conspirativa de Juan Orlando Hernández con detalle. Sin embargo, una y otra vez afirma que el emprendimiento de Hernández es “presunto” o “supuesto”, concluyendo que “la información que recibimos … de pronto está completamente manipulada por intereses que en muchas ocasiones no logramos dimensionar”. (Liga 5, min.35:22.) Eso sí, LaChávez reconoce que “estamos hablando de una presunta guerra política digital regional” (min.37:06), que existe “una narrativa regional de desestabilización ideológica” (min.37:30), e incluso una “operación política internacional organizada” (min.37:45). Pero inmediatamente advierte a su audiencia que “hay que ser super cuidadosos porque hasta el momento no existe confirmación documental pública de participación oficial ni de Israel ni del gobierno estadounidense” (min.38:10).
Por supuesto, el ninguneo de la barra de opinión de Televisa y las prudentísimas advertencias de LaChávez sobre el Hondurasgate quedaron vergonzosamente expuestos cuando —tres meses más tarde— fue capturado en Bolivia Fernando Cerimedo, consultor de varias de las campañas de la ultraderecha en Latinoamérica. Se le acusó originalmente por el intento de feminicidio contra su pareja. Pero según se han ido dando a conocer las actividades de este señor, vamos viendo que la conspiración y operación de desestabilización del expresidente hondureño no era un espectro de nuestra imaginación… sino una triste y peligrosa realidad.
¡Salud y República!
Ligas usadas en este texto:
Liga 4:
https://portalanterior.ieepcnl.mx/pe2015/ayuntamientos/municipio0.html
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