El gobierno no debe ceder a las demandas de EU en el T MEC. Autor: Arturo Huerta González

El presidente de EU ha reiterado que tiene que reducirse el déficit de comercio exterior de 197 mil millones de dólares que dicho país tuvo con México en 2025. Hay que señalar que cuando un país compra más de lo que vende al exterior, ello frena su dinámica económica y Donald Trump ha dicho en sus discursos que México y el resto del mundo crecen a costa de ellos, por lo que demanda que México le compre más y le venda menos para reducir su déficit de comercio exterior y así impulsar su crecimiento económico. Al respecto hay que decir que México no ha crecido a costa de EU y que el superávit comercial que tiene con EU no se ha traducido en mayor desarrollo industrial y agrícola, ni en mayor generación de empleo formal, ni en mayor crecimiento económico. El superávit de comercio exterior que México tiene con EU es generado por las empresas transnacionales estadunidenses ubicadas en el país. Éstas trabajan con bajo valor agregado incorporado en México, solo emplean mano de obra barata y algunos insumos nacionales y trabajan con alto valor agregado de importaciones provenientes de China y del resto de los países del sudeste de Asia, por lo que las exportaciones que realizan a su país de origen no impactan en la economía mexicana. México tuvo un déficit de comercio exterior con China de 123,053 millones de dólares en 2025, con Malasia de 14 mil millones de dólares, con Vietnam 10 mil millones de dólares, con Tailandia 7600 millones de dólares, entre otros países.
El superávit de comercio exterior que México tiene con EU pertenece en gran medida a las empresas estadunidenses que realizan las exportaciones a su país y las ganancias se remiten a su matriz. De hecho, EU tiene superávit en su cuenta de balanza de pagos correspondiente a los ingresos por remisión de utilidades y del pago de intereses de créditos otorgados. Por consecuencia, México no es beneficiado por ese superávit comercial. Además, el gran déficit comercial que nuestro país tiene con los países de Asia ha llevado a que tales importaciones desplacen a la producción y el empleo nacional, con el consecuente menor crecimiento económico. El déficit de comercio exterior total que México tiene nos ha llevado a depender de la entrada de capitales para su financiamiento y mantener la estabilidad cambiaria. Ello ha hecho que la política priorice la entrada de capitales con altas tasas de interés y austeridad fiscal que frenan el crecimiento de la economía nacional e incrementan el costo del servicio de la deuda de los sectores endeudados, que les reduce su capacidad de gasto e inversión y la dinámica económica.
Donald Trump dijo el 22 de octubre de 2026 que “las cartas nos favorecen frente a México” y aseguró que “su administración tiene ventaja para lograr un acuerdo positivo en conversaciones comerciales con el Gobierno de México” y que “tiene que ser un acuerdo muy bueno para nosotros, pues, de lo contrario, no lo cerraremos”. Tales declaraciones reflejan que el gobierno mexicano ha venido cediendo a sus demandas de que se le compre más y se le venda menos. De hecho, la presidenta del país ha dicho en varias ocasiones que México le comprará más a EU para que reduzca el déficit comercial que tiene con nuestro país. En vez de que el gobierno mexicano se preocupe por favorecer a los productores nacionales del sector agrícola y manufacturero, opta por comprarle más a EU para beneficiar a sus productores. ¿Para quién se gobierna? ¿No es eso traición a la patria? En las negociaciones del T MEC no se ha introducido la demanda de los productores nacionales de granos básicos de sacar estos productos del T MEC, debido a que las importaciones han desplazado a la producción nacional, lo que ha comprometido la autosuficiencia de los granos básicos y la soberanía alimentaria nacional. El alza de los precios de energéticos, de los fertilizantes, impacta sobre los precios agrícolas, como en la escasez de éstos y el gobierno no toma medidas para impulsar la producción nacional de estos bienes, como de muchos otros que importamos y nuestros problemas se acentuarán cuando no tengamos divisas suficientes para financiar las importaciones y/o aumente el valor del dólar.
El secretario de Economía reitera que en las negociaciones hay avances para reducir aranceles a metales y autos. EU podrá bajar los aranceles a los autos a cambio de aumentar las reglas de origen a su favor, por lo que saldrán beneficiados ellos.
No hay preocupación del gobierno mexicano de defender a los productores nacionales e impulsar la producción y el empleo formal. Cede a todo lo que EU demanda en aras de mantener el T MEC como si éste estuviese beneficiando al país. Con el libre comercio hemos pasado a tener menos industria, importamos el 55 % de los granos básicos que consumimos, tenemos menos capacidad productiva para crecer, para generar empleos formales bien remunerados, para mejorar los niveles de vida de la población. Dependemos en forma creciente de importaciones y de entrada de capitales que nos impide tener política económica para crecer y atender las demandas nacionales y de ahí el porqué del descontento creciente de amplios sectores de la población que se irán manifestando cada vez más para que se atiendan sus requerimientos.
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