MEXICO, 25 ene (Xinhua) — La Cancillería mexicana afirmó hoy que la devolución de migrantes centroamericanos de Estados Unidos a México por la frontera común es una medida unilateral de Washington con la que el gobierno mexicano no coincide.

   El vocero de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Roberto Velasco, dijo que México tomó nota de que Estados Unidos aplica desde hoy una sección de su ley migratoria por la cual devolverá migrantes de terceros países que le soliciten asilo en tanto se resuelve su proceso.

   La embajada de Estados Unidos en México informó que en las próximas horas su gobierno presentará a un primer grupo de 20 migrantes en la puerta fronteriza de San Ysidro, que conecta la ciudad mexicana de Tijuana con el condado estadounidense de San Diego, detalló.

   «El gobierno de México no coincide con la medida unilateral implementada por el gobierno de Estados Unidos. No obstante y en congruencia con nuestra nueva política migratoria, reiteramos el compromiso con las personas migrantes y los derechos humanos», expuso el portavoz.

   La administración del presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el 20 de diciembre que comenzaría a regresar migrantes que se internen a su país a través de su frontera con México buscando asilo, alegando que pretende eliminar un incentivo para que migren.

   Previo a la medida, los migrantes que pedían refugio tras cruzar por la frontera mexicana eran liberados en suelo estadounidense si pasaban una primera entrevista de «temor creíble» y en tanto comparecían ante un juez.

   No obstante, Trump criticó continuamente esa política de «detener y liberar» acusando que muchos de los migrantes pedían asilo de manera fraudulenta para ser liberados, sin que después continuaran con su proceso ante el tribunal.

   El portavoz apuntó que, en reuniones bilaterales durante enero, autoridades estadounidenses anunciaron que su intención es devolver en una primera fase hasta 20 migrantes diarios en San Ysidro y después extender la medida a todas las puertas en la frontera común.

   México reiteró que no fungirá como «tercer país seguro» y que expedirá permisos de ingreso temporal por razones humanitarias a ciertas personas que cuenten con su citatorio de tribunal para su proceso, señaló.

   Velasco enfatizó que México no aceptará menores no acompañados ni personas con problemas de salud y que los casos de familias serán analizados dada su complejidad.

   Expuso que Estados Unidos será responsable de la «ubicación física» de los migrantes una vez que concluyan su proceso porque México no admitirá a quienes apelen una negativa de asilo, algo que es común y por lo cual el trámite llega a alargarse meses o años.

   «Mexico comunicó que, en cualquier caso, la entrega de personas devueltas a México debe realizarse cumpliendo las formalidades de las leyes mexicanas», agregó.

   La nueva medida del gobierno de Trump inicia cuando cientos de centroamericanos que en octubre pasado viajaron en caravana permanecen en Tijuana aguardando para pedir asilo, mientras que casi 10.000 han pedido entrar a México en la última semana con la idea de llegar a la frontera con Estados Unidos.

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