Del #OscarsSoWhite a la mexicomanía. Autora: Sofía Torres Anguiano

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@sofia_torres96[1]

Hace un año, la ceremonia de entrega de los Oscars tuvo la peor audiencia de su historia. Durante años el público ha criticado a la Academia por su falta de apertura a películas y proyectos diferentes, como aquellos pertenecientes al género de los superhéroes, terror o fantasía. También, desde hace algunos años, las críticas se han orientado más hacia la poca diversidad entre los actores, actrices, directores y guionistas nominados. Seguramente recuerdan el célebre reclamo en redes #OscarsSoWhite, que puso en evidencia la preferencia de los votantes de la Academia por nominados blancos, y la poca o nula presencia de artistas de color.

El año pasado tuvimos la oportunidad de presenciar un “intento” de la Academia por atraer el interés del público general: en agosto anunciaron su intención de entregar un nuevo premio a la “Mejor Película Popular”, idea que fue universalmente rechazada por considerar que devaluaría demasiado la ceremonia y por lo ambiguo de los criterios. Al mes la Academia se retractó diciendo que los detalles de la nueva categoría debían pulirse y mejorarse, cosa que todos agradecimos. Sin embargo, se dejó claro su deseo de integrar la categoría en un futuro cercano.

Este martes se anunciaron los nominados a los Premios de la Academia (mejor conocidos como Oscars), en la que Roma obtuvo nada más y nada menos que 10 nominaciones. Asumiré el riesgo de declarar que Roma me gustó a secas, aprecio su calidad pero no la considero nada de otro mundo. En algún lugar de las redes leí que “es como un episodio de ‘La Rosa de Guadalupe’ fifí” y me causó mucha risa.

¿Qué tiene que ver la fallida categoría de Mejor Película Popular con las 10 nominaciones al Oscar de Roma? Hace 20 años era prácticamente imposible pensar que una película mexicana lograría obtener una nominación al Oscar más allá de Mejor Película Extranjera, mucho menos a Mejor Película.

Muchos dirán que la razón de que Roma haya recibido tanto amor de la Academia es por las constantes críticas a su falta de diversidad, por molestar a Donald Trump, o por intentar jalar a la audiencia mexicana para mejorar sus niveles de rating.

Ahora, yo no seré quien juzgue si Roma merece todas sus nominaciones. Lo que es un hecho es que el furor por Roma no es algo que surgió de la nada. Independientemente de su calidad, se trata del resultado de la mexicomanía que ha arrasado con Hollywood desde aquel 2 de marzo del 2014, cuando Alfonso Cuarón se convirtió en el primer mexicano en ganar el Oscar al Mejor Director. Un año después, en el 2015, Alejandro González Iñárritu ganó dos Oscar al Mejor Director y al Mejor Guion Original, y su aclamada Birdman se erigió como Mejor Película. En el 2016 Iñárritu se convirtió en bicampeón por The Revenant, y Emmanuel Lubezki ganó el Oscar a Mejor Cinematografía tres años seguidos. En el 2018, Guillermo del Toro se convirtió en el último de los “Three Amigos” en ganar su Oscar, y también su película The Shape of Water fue la gran ganadora de la noche. Las declaraciones de Iñárritu se hicieron célebres: “¡Vamos a construir un muro de puros Oscars!”

Hace cuatro años, en la ceremonia del Oscar (curiosamente el día de la histórica victoria de Cuarón), la anfitriona Ellen Degeneres terminó su monólogo inicial declarando: “Posibilidad no. 1: 12 Years a Slave gana Mejor Película. Posibilidad no. 2: todos ustedes son racistas.” Para mí, esa frase vuelve a tener peso este año. Roma tiene absolutamente todo de su lado para hacer historia como la primera película extranjera en ganar el Oscar a Mejor Película, por los siguientes puntos:

  1. Lleva ganando momentum desde poco antes de diciembre, cuando tuvo su estreno en Netflix.
  2. El hecho de que únicamente esté disponible en la plataforma de streaming la vuelve accesible a toda persona que tenga una cuenta en Netflix, no solo para aquellos que puedan costear la ida al cine (cumpliendo con un ¿posible? criterio de la fallida categoría de Mejor Película Popular).
  3. La posibilidad de que se convierta en un acontecimiento doblemente histórico: la primera película original de una plataforma de streaming en llevarse el trofeo más anhelado de la industria; y la primera película extranjera en lograr la hazaña.
  4. En otros años podría sonar ilógico, pero el ser una producción mexicana es el punto más importante que Roma tienea su favor. Como mencioné anteriormente, la mexicomanía ha volteado de cabeza a Hollywood. El mismo Cuarón lo dijo en una entrevista que escuché hace poco: “No es que Hollywood esté abriendo las puertas a la diversidad, es que las películas diversas están irrumpiendo en Hollywood.”

Alfonso Cuarón es el favorito indiscutible para ganar Mejor Director. Al grado de que ni siquiera vale la pena considerar otra opción. También Mejor Película Extranjera y Cinematografía.

¿Actriz? Yalitza Aparicio sorprendió agradablemente a más de uno al colarse en la reñidísima categoría. Sin embargo, sus posibilidades son prácticamente nulas, sobre todo porque la estadística no la favorece (pero la carrera hacia el Oscar a la Mejor Actriz del año, por ser la más cerrada en varios años, merece un artículo aparte).

¿Actriz de Reparto? La nominación de Marina de Tavira probablemente fue la gran sorpresa, pero el Oscar ya tiene el nombre de Regina King (a pesar de que no fue nominada al SAG).

En Guion Original la cosa parece complicada, sobre todo porque Roma no ganó ni en los Golden Globes ni en los Critics’ Choice, y aunque la lógica dice que la ganadora a Mejor Película debería de ganar tanto Director como Guion, no está escrito en piedra. De ganar Diseño de Producción sería apenas la película no. 16 en ganar Cinematografía, Diseño de Producción y Mejor Película. A las 15 anteriores se les conoce como “Las películas más hermosas de la historia.” ¿Entre las ganadoras? Gone With The Wind, Titanic, Schindler’s List, West Side Story, entre otras. Comparto un link que las menciona a todas: https://ew.com/gallery/most-beautiful-oscar-movies-ever/#best-picture-cinematography-and-art-direction-winners (como dato curioso, hace un par de años La La Land estuvo cerca de unirse a la lista también). Las dos nominaciones que restan son a Edición y Mezcla de Sonido, y prefiero no comentar acerca del tema porque me declaro una completa ignorante en lo que a sonido en cine se refiere.

Así que –retomando el comentario irónico de la famosa comediante Ellen de Generes– en los Oscar de este año existen dos posibilidades: posibilidad no. 1: Roma gana Mejor Película. Posibilidad no. 2: “todos los miembros de la Academia son racistas”.


[1] Sofía Torres es psicóloga y cinéfila amateur; le encantan las series de TV, los deportes, los videojuegos y las drag queens. En sus ratos libres, su ansiedad provoca que pase largas horas pensando en mil maneras diferentes de que las cosas salgan mal.

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