Un exempleado del despacho que representó a Schekaibán ratificó un testimonio de 20 páginas en el que menciona entregas de dinero a funcionarios y particulares. Entre los señalamientos destaca un supuesto pago de 80 mil pesos relacionado con una valoración psicológica.
Una declaración de 20 páginas, firmada y ratificada ante notario por un exempleado del despacho que representó a Maha Schekaibán Tohmé, abrió una nueva línea dentro del litigio que se mantiene en tribunales de la Ciudad de México. El documento señala presuntas entregas de dinero a funcionarios y particulares con el propósito de favorecer la estrategia jurídica de la clienta.
El testimonio fue presentado por la defensa de Bernardo Vogel Fernández de Castro ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México e incorporado a la carpeta de investigación CI-FIDVF/75/UI-7 S/D/0369/01-2024 D01.
De acuerdo con el declarante, en julio de 2024 el despacho buscaba que una evaluación psicológica acreditara una afectación emocional en Schekaibán, pese a que valoraciones anteriores no habrían arrojado ese resultado. Según el testimonio, la instrucción atribuida a la titular de la firma habría quedado asentada así: “Sí tiene que salir con afectación, o sea, no puede salir sin afectación”.
De acuerdo con el exempleado, la declaración incorpora transcripciones de mensajes en los que presuntamente se utilizaban palabras como “chocolates”, “oficios” y “recursos” para referirse al dinero. Según su versión, cada “chocolate” representaba mil pesos. Bajo ese código se habrían planteado entregas de 30 mil pesos para que una carpeta regresara del área de judicialización, 60 mil para que una investigación fuera enviada al archivo y 100 mil por un dictamen psicológico, aunque finalmente se habrían autorizado 80 mil pesos.
Según la declaración, los mensajes citados fueron enviados el 19 de julio de 2024, mientras la valoración psicológica se encontraba en curso: “Amiga, ya estamos en el búnker. Maha sigue en valoración. ¿Podrías hacerme llegar los chocolates?”, señala una de las comunicaciones. Horas después, de acuerdo con el mismo documento, otro mensaje reportó que los “chocolates” ya habían sido entregados.
El testimonio también incluye, según el declarante, la transcripción de una nota de voz en la que uno de los abogados habría anticipado el contenido del peritaje antes de su emisión. En el audio se afirma que un contacto elaboraría un dictamen en el que Schekaibán aparecería como víctima de violencia y, al mismo tiempo, se establecería que ella no era generadora de esas conductas.
El declarante reconoció haber participado en algunas entregas de dinero y aseguró que decidió separarse del despacho después de advertir las posibles implicaciones de esas prácticas. También afirmó que Schekaibán conocía los pagos debido a que, según su versión, supervisaba directamente la estrategia legal. Estas afirmaciones forman parte del testimonio y hasta ahora no han sido acreditadas por una resolución judicial.
La declaración fue presentada ante la Fiscalía capitalina el 30 de junio, después de ser ratificada ante notario. La intervención notarial acredita la comparecencia, la firma y la autoría del documento.
Corresponderá al Ministerio Público revisar los mensajes y audios mencionados, verificar la existencia de los presuntos pagos y analizar las actuaciones de las personas señaladas para determinar si existe alguna responsabilidad penal. Hasta el momento, Maha Schekaibán y el despacho involucrado no han emitido públicamente una postura sobre el contenido de la declaración.




