López Obrador busca denodadamente no solo los votos que lo hagan presidente sino también la fuerza de campo que permita vigilar miles de casilla en 300 distritos electorales. Su primer objetivo es ganar, el segundo que no le arrebaten el triunfo; y para ello necesita contar con un ejército de aliados que vigile palmo a palmo todo el territorio nacional. Algo que falló en 2006.
Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web. Si continúa utilizando este sitio asumiremos que está de acuerdo. ACEPTARLeer más
Privacy & Cookies Policy
Politica de privacidad
Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web. Si continúa utilizando este sitio asumiremos que está de acuerdo.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.
Discover more from Julio Astillero
Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.
López Obrador busca denodadamente no solo los votos que lo hagan presidente sino también la fuerza de campo que permita vigilar miles de casilla en 300 distritos electorales. Su primer objetivo es ganar, el segundo que no le arrebaten el triunfo; y para ello necesita contar con un ejército de aliados que vigile palmo a palmo todo el territorio nacional. Algo que falló en 2006.