Inicio Opinión ¿Autocuidado o pérdida de libertad? Autora: Emma Rubio

¿Autocuidado o pérdida de libertad? Autora: Emma Rubio

Foto: Xinhua

Hoy en día estamos enfrentando un momento histórico que nos hace replantearnos dos cosas fundamentales. La primera, el paradigma antropológico en el que nos movemos, y la segunda, el concepto de libertad. En este texto quisiera ocuparme de ambos, pero es imposible pues cada uno da para una tesis doctoral.

Así que de modo muy simplón trataré de abordar el tema de la libertad trastocando el de la perspectiva antropológica. Bastará con preguntarnos ¿qué entendemos por libertad? Hablar de libertad en momentos en los que casi todo el mundo está confinado en sus propias celdas, con oportunidad de “disfrutar” sus series favoritas, tomar la multitud de cursos gratis que han surgido en las redes como si toda la población mundial tuviera acceso a este tipo de entretenimiento. ¿Es acaso esto una libertad? Mientras nos “entretenemos” y nos dejamos llevar por los múltiples consejos de que aprovechemos el momento para hacer introspección, lo cual considero que no es mala idea ya que mucho es lo que debemos repensar con respecto a nuestro estilo de vida. Sin embargo, ¿qué hay realmente detrás de todo este ejercicio de autocuidado? No quiero entrar en temas de conspiraciones, no es mi ramo; pero me queda claro que la libertad se está viendo vejada como nunca en países que era impensable, los mensajes de líderes mundiales y locales conllevan a un estado de shock en el que lejos de hacer consciente a la población sólo amedrenta a la sociedad, convirtiéndola en un grupo de personas vulnerables a quienes hay que amenazar por su falta de educación, y cabe decir que esto es el resultado de no preponderar la educación por encima de cualquier esfera; pero este es tema aparte.

Ahora nuestro estado en el mundo nos coloca como seres humanos es una situación específica en y frente al mundo, esto convierte a la libertad en algo contingente, algo que posiblemente recuperaremos si “nos portamos bien y nos quedamos en casa”. ¿No es acaso una especie de introducción a un totalitarismo velado? Recuerdo al gran filósofo Günther Anders ya que dice que –hablando desde un telón de fondo como dos guerras–, el ser humano deja de tener una “identificación a priori” pues aun cuando se es parte del mundo al mismo tiempo es un ser “extraño”, “ajeno”, “separado” e “inadaptado”, sin embargo, gracias a la “experiencia” puede entrar en comunicación con el mundo. Lo que para Anders sería el Homo faber un ser capaz de superar la distancia ontológica que lo separa del mundo. La libertad entonces termina siendo una especie de abismo que se interpone entre el ser humano y el mundo por lo que el ser humano según Anders, encontrará la libertad en virtud de la distancia que mantiene respecto al mundo, siendo la extrañeza la que le asegura un margen de libertad, así entonces, la libertad para el filósofo de Breslau, “ser libre significa ser extranjero; no estar atado a nada en particular; encontrarse en el horizonte del cualquiera” (Anders, 2014). ¿Se imaginan qué pensaría hoy este filósofo al saber que todo esto de algún modo resultó posible con el nombre de globalización pero que tal parece hemos fracasado con “tanta” libertad? Mucha razón tuvo él al subrayar que la existencia del hombre no es necesaria para el mundo. Ya que el ser humano forma parte de las criaturas accidentales del mismo, por lo tanto, el mundo puede prescindir del ser humano. ¿Y no es acaso lo que estamos viendo? ¿No es impresionante el poder de regeneración y la nobleza de la naturaleza? ¿No seremos los seres humanos la peor de las pandemias?

Si no saltamos del egoísmo a la conciencia colectiva será imposible alcanzar una verdadera libertad, ahora mismo nosotros la hemos cedido al poder, hemos dejado que nos controle todo un sistema biopolítico en el que se ha evidenciado lo que Marx dijo acerca de la historia, que no es más que la lucha de clases. Hoy quien dude de que la lucha de clases existe es porque no quiere darse cuenta. Estamos confinados en nuestras propias celdas, bajo nuestro propio presupuesto y lograremos conservar las comodidades hasta que nos alcance nuestro propio ingreso, es decir, estamos en celdas que ni siquiera le cuestan al sistema, por otro lado, hay quienes no tienen un ingreso que les permita resguardarse en lo que pasa ese gran monstruo, entonces tiene que “ser libre” de modo clandestino y juzgado por todos los que sí tienen el privilegio porque nuestro egoísmo sólo da para juicios, no para ayudas. Aunque cabe señalar que sí ha habido gente que se ha juntado y forman despensas para quienes no tienen ingreso fijo, pero una vez más, permítanme ser realista. ¿Por cuánto tiempo? Pues en cuanto a estas personas se les vaya acabando su propio sustento ¿seguirán siendo altruistas? Puede resultar muy conmovedor ver en estos momentos por las redes sociales la ayuda que se están dando unos a otros, vaya, suben fotos como para postales, igualito que en el terremoto, sin embargo, la diferencia es que en este caso sí nos afectó a todos y no sólo a unos cuantos. ¿Nuestro egoísmo nos permitirá seguir de altruistas, digo, por no decir que algunos son más bien protagonistas?

Mi intención no es la de ser pesimista como algunos me llaman, pero sí la de señalar que es momento de repensar qué tanto estamos cediendo nuestros derechos, porque a mí me parece evidente que ha tenido que ser necesario porque no ha habido la educación adecuada desde hace años y por ello, hoy no resulta extraño que nos digan qué hacer, ya que hemos sido incapaces de deducirlo por nosotros mismos, pero es justo como muchos dicen, un buen momento para replantearnos qué tipo de ser humano quiero ser y cómo pretendo seguir comportándome, con qué respeto a la vida en general, y con qué respeto por uno mismo. Ya que como dijo Antonio Negri: “Un espectro asedia al mundo, hoy en cambio, lo que asedia a este mundo se asemeja más bien a un monstruo. No nos ocuparemos ya de las condiciones de desarrollo de la ideología del monstruo político, sino de su genealogía real, de su presentarse como dispositivo de destrucción y/o de construcción en la historia de las luchas y en torno a la posibilidad de nuevos mundos”.

@Hadacosquillas

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