¿Apropiación cultural? #CalaverasLiterarias2020. Autor: Iván Uranga

La Calavera
Ha sido nuestro orador
Es nuestra defensa llana
Desde López de Santana
Hasta López Obrador.

Iván Uranga

Contrario a lo que afirman muchos investigadores, la apropiación cultural es una práctica natural de todos los seres humanos desde su origen, cada una de las naciones y pueblos originarios fueron asumiendo sus formas culturales a través de diversas comunidades a lo largo de la historia, así que como todo lo demás, el concepto de pureza étnica o cultural es ignorancia; lengua, formas, colores, comida, agricultura, arquitectura, etcétera. Fueron tomados por todas y cada una de las culturas existentes en otras comunidades y se lo apropiaron para que formara parte de su comunidad.

Cada elemento original es producto de individuos, no existe la creación colectiva, todo proceso creativo surge en la mente de una sola persona, aunque su existencia pueda ser producto de muchas manos, a veces sumamos muchas creaciones y formamos expresiones colectivas compuestas de muchas creaciones individuales, pequeñas o grandes. Entonces todo, absolutamente todo, es apropiación cultural de otro.

Para que una de estas características pase a formar parte de la cultura de las comunidades en la estructura antropológica de un pueblo debe arraigarse en él por lo menos por cuatro generaciones anteriores, por lo que no es tarea de un humano crear cultura, solo podemos crear las manifestaciones culturales que formarán parte de la cultura, es decir, la cultura es la suma del todo.

Lo que ahora es México, es un Estado de la conquista española, su delimitación política no es prehispánica y perdió más de la mitad de su territorio el 2 de febrero de 1848, por lo que la delimitación política de lo que ahora es México tiene sólo 172 años. Es muy difícil que dentro del Estado actual existan formas culturales que se hayan apropiado todos los habitantes de este territorio y que permanezcan como parte de la cultura por más de 100 años para que podamos decir que es una manifestación cultural mexicana.

Coexisten muchas manifestaciones culturales, pero son muy pocas las referencias reales que nos permitan decir que son parte de la cultura mexicana y no de una o sólo algunas de las naciones que la conforman. Los rituales alrededor de los muertos fueron estandarizados por los conquistadores católicos y forzaron a que los rituales prehispánicos se fusionaran con su religión, por lo que ahora el 1 de noviembre se celebra el día de todos los santos. Aunque la celebración del Día de Muertos tenga un origen prehispánico hoy es una expresión sincrética que amalgama lo prehispánico, lo católico y lo popular en todas nuestras culturas, así que si existe algo que culturalmente podemos llamar mexicano es la celebración del Día de Muertos y dentro de ella, sin duda, las calaveritas literarias son bien mexicanas.

Se dice que la referencia más antigua de una calavera literaria que registran las hemerotecas, es un texto que se publicó en 1849 en el periódico El Socialista justo después de la pérdida del territorio de Texas y Nuevo México por el entonces presidente Antonio López de Santana, el periódico era editado por José Indelicato en Guadalajara, Jalisco, pero buscando en el Archivo General de la Nación encontramos un antecedente publicado 2 años antes en 1847 en El Calavera. “Periódico joco-serio, político y literario”, editado desde enero hasta mayo del año 1847, fue un semanario que retrató la guerra interna y externa que desangró y mutiló a México. El Calavera se caracterizó por sus críticas, por medio de la sátira, a los conservadores y santanistas. El semanario se valió, asimismo, de la caricatura, siendo uno de los precursores en la utilización de este recurso para trasmitir de manera más fácil, sencilla y amena —y denunciar—, el actuar de las autoridades o de los grupos políticos. El Calavera vio interrumpida su tarea cuando fue clausurado por sus ataques al gobierno y su último número fue el 7 de mayo de 1847. Y fue hasta 50 años después que aparece José Guadalupe Posada con su Catrina.

Aunque la tradición de las calaveras literarias, tal como las conocemos ahora, surgió como una expresión crítica del pueblo contra la élite porfirista al igual que la de las catrinas, a finales del siglo XIX, y semejan un epitafio hecho con motivo del Día de Muertos. Sin embargo, la costumbre tiene sus orígenes en la época colonial y se vincula con ciertas expresiones de religiosidad ibérica de la alta Edad Media, como la Danza Macabra o Danza de la Muerte. Se enriqueció en la Nueva España con elementos prehispánicos, como el culto a Mictlantecuhtli (dios de la Muerte), los tzompantlis (troncos de cráneos de sacrificados y posible origen de las calaveritas de dulce) y la poesía precortesiana.

En la época novohispana, se relacionó las calaveras con la supuesta madre Matiana o del Espíritu Santo –oriunda de Tepotzotlán, estado de México–, a quien le atribuían profecías y epitafios que se transmitían oralmente. De acuerdo con registros históricos, esta mujer nunca fue monja. Lo cierto es que ingresó al Convento de San Jerónimo para servir de criada a una religiosa que sufría demencia.

La censura colonial prohibió la libre circulación de estas composiciones en las gacetas y otros medios impresos, por considerarlos irreverentes. No sería sino hasta mediados el siglo XIX que estos versos satíricos aparecieron nuevamente impresos.

Actualmente, las calaveras son epigramas o versos rítmicos de rima variada cuyo motivo principal es la muerte, haciendo de ésta un pretexto para efectuar una parodia de personas –presentadas como ya difuntas– o acontecimientos políticos o culturales. Las características que generalmente se aprecian en dichas creaciones líricas son ingenio, ironía, sutileza, caricatura, rima y musicalidad.

La calavera es tan popular que es considerada composición poética, y por todo el país se celebran concursos de estas composiciones festivas, piden que los textos participantes cumplan con cierta estructura (cuartetas, versos octosílabos o decasílabos, simetría de estrofas, etcétera), pero en la práctica popular no importan estos requisitos, con que parezca que rima lo importante son las frases jocosas creadas para burlarse en vida de algunos políticos nefastos, personalidades de diversos ámbitos y hasta de la propia muerte. En México la muerte es de la familia; cercana, común, dramática, dolorosa, festiva y la convertimos en dulce, rima, canción, comida y fiesta. Hicimos de nuestra tierra su hogar, tal vez por eso es que se quedó a vivir aquí.

Calaveritas Literarias 2020

A Julio Astillero

Seis mil columnas de grillas
Por más de veintitrés años
A políticos dio baños
Con sus agudas astillas

Julio Hernández se llamaba
Y nadie lo conocía
Pero cuando escribía
De Astillero era la fama

La Catrina siente amor
De su sátira discreta
Y ya lo puso a dieta
Para llevarse al autor

¡Te llevas a Julio mangos!
Ángeles dijo a la flaca
Y su factura le saca
¡Busca con otros changos!

Se fue la muerte desolada
Sin Astillero al panteón
Y se le ve en su balcón
Taciturna y agobiada

Y solita se conforma
Leyéndolo en La Jornada
Con la videocharla astillada
Y viendo Astillero Informa.

A la traición de AMLO

Al pueblo no se engaña
El zapatismo condena
Por promesas de campaña
La Parca hoy Peje cena

Estando en la presidencia
A Huexca marcó su suerte
A Samir mandó la muerte
Y él perdió la decencia

AMLO al pueblo traicionó
Y eso no se perdona
Ya le llevan su corona
Porque para ellos murió

Hoy protestan los muertos
Por sus trenes neoliberales
En sus vías trae los males
Trae dolor y desconciertos

Aplauden solo sus micos
Con el pueblo no lo dejen
Ya no quiere que lo vejen
Que lo entierren con los ricos.

A la violencia de Durazo

La violencia se encabronó
Anda vagando inquieta
Ya le rompieron la jeta
El Covid la desplazó

Tantito se descuidó
Se sentía la mera mera
En México la primera
Y ya en segunda quedó

La violencia quiere brillar
Ella a la muerte adora
Ya le corrió a Sonora
Con Durazo a gobernar.

A El Padrino Cienfuegos

En la cárcel está Cienfuegos
Por padrino de los narcos
Lo encerraron bien los zarcos
Ya le bajaron los egos

Narcoejército nacional
Resultaron los pelones
Por eso son tan cabrones
Necesitan su corral

Su poder hay que evaluar
Seguirán asesinando
Y su hierba cultivando
En su cuartel deben estar

Tiene miedo la Catrina
A llevarlos al panteón
Con tanta arma de pelón
Le pondrán una madrina

La ocultarían en penal
Sus huesos torturarán
Del panteón la botarán
Imponiendo un General.

Nuestras expresiones culturales siempre nos han servido para criticar al poder, es una forma de rebeldía ante la imposición de Estado, durante la conquista se usaron las canciones en lenguas indígenas para trasmitir mensajes entre la gente sin que entendieran los conquistadores; en la actualidad los dichos populares, historietas, cartones, pintas, cantos y danzas, corridos, programas cómicos, chistes. Es el México del doble sentido, del albur, donde el humor se trasforma en escuela y las calaveritas han sido una forma de resistencia:

La Calavera

Han sido nuestro orador
Es nuestra defensa llana
Desde López de Santana
Hasta López Obrador.

Hoy es “tradicional” hacer un “Megadesfile de Día de Muertos” en la Ciudad de México con monumentales calaveras de cartón por la avenida más importante de México (este año será virtual por la pandemia) el espectacular desfile nació gracias al rodaje de la película 007: Spectre en 2015 de una productora de Estados Unidos que afortunadamente no nos cobra derechos de autor, y también reportan que el tradicional Halloween en el mundo está plagado de imágenes mexicanas, las grandes empresas norteamericanas producen nuestras tradiciones y las venden al por mayor en esta temporada y no hay miles de mexicanos protestando por ello. 

Más que la apropiación cultural, que es una forma natural de compartir, lo que es realmente miserable es el despojo de las formas culturales de los pueblos para beneficio de una empresa o individuos. Es incongruente que se indignen porque una empresa usa íconos indígenas en su prendas y nadie dice nada de que vendan mole negro de Oaxaca en el menú de los restaurantes europeos como si la comida fuera una expresión cultural menor y lo que es más absurdo es que los reclamos, no buscan que sus prendas sólo sean usadas por sus etnias, lo único que quieren es que la ganancia sea para ellos. Si cualquiera de estas empresas explotadoras, le hubiera hecho una oferta económica para vender sus prendas en sus tiendas, sería un negocio y no una apropiación cultural. Esta semana subastaron el Códice Cardona que es considerado el primer mapa de la capital Mexica y no vi a nadie de esa nación indignarse.

En fin, felices fiestas de muertos.

(En esta frase final está la esencia de nuestra relación con la muerte, que este año se lleva a más de 150 mil mexicanos sólo entre la violencia y la pandemia)

La vida es una construcción consciente.

Iván Uranga
Iván Uranga

Especialista en Ciencias Sociales, promotor de comunidades autónomas autogestivas, investigador social, docente de Permacultura, escritor de
ensayos, novelas, cuentos, teatro y poesía.

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