Francisco Félix | julioastillero.com
Está mañana en su conferencia de prensa, el Presidente Andrés Manuel López Obrador se refirió a las acusaciones del intelectual Roger Bartra, quien lo acusó de ser “retropopulista”; se dijo sorprendido y afirmó que dicho personaje es un ejemplo de quienes se oponen al proceso de transformación y defienden al “régimen de corrupción”.
“Les dejo de tarea de que me definan qué es ser retropopulista porque si apoyar a los pobres es ser retropopulista, pues entonces, que me apunten en la lista”, manifestó el mandatario, quien agregó: “me sorprendió porque [Bartra] acuñó un nuevo término para la ciencia social. Recordó que Bartra fue comunista, por lo que llama más la atención que se haya pasado “al partido conservador”.
López Obrador habló de cómo la decadencia del país está asociada al proceso de cooptación de buena parte de los intelectuales, que se dio en el periodo de Carlos Salinas. El Presidente criticó que estos intelectuales conforman “una élite completamente separada del pueblo, una élite intelectual, acomodaticia, al servicio del régimen y lo más distante que pueda uno imaginar del pueblo. Al contrario, les molesta que se ayude a la gente humilde, a la gente pobre”.
El primer mandatario recordó un desplegado firmado por intelectuales en 2006, en el sostenían que no había existido fraude y que la elección había sido “limpia”. Entre los firmantes, se encontraban el hoy consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, así como el también consejero, Ciyo Murayama, Mario Amparo Casar, Enrique Krauze y el propio Roger Bartra.
Entre los pocos intelectuales y personalidades “consecuentes” que, de acuerdo con López Obrador, han mantenido una postura consecuente, se encuentran: Elena Poniatowska, Lorenzo Meyer, Enrique Galván, Fabrizio Mejía, Epigmenio Ibarra, Luis Mandoki, los hermanos Bichir, Damián Alcázar y los “moneros” Hernández, Helguera y Rafael Barajas, El Fisgón.







