Sucedió en el 2012 y ninguna pista está clara
Alberto Triana | OEM-Informex
Torreón, Coahuila. – El 10 de noviembre del 2012, Cruz Martín Batres Ramírez, salió de su domicilio en Torreón para ir a trabajar a la empresa Met Mex Peñoles, llegó, cumplió con su jornada, salió y desde entonces no se sabe dónde ni cómo está.
Hay varias versiones de su desaparición, pues varios compañeros comentaron que él, quien en ese entonces tenía 24 años de edad, dijo que iría al Centro y otras personas afirman que un carro lo interceptó, pero nada ha sido confirmado.
Linmara Guadalupe, hermana de Cruz, recordó que en esa época el crimen organizado estaba en su máximo apogeo en La Laguna, por lo que también pudo ser víctima del entorno social.
“Pasaron muchas cosas, como que, a los días de desaparecido, un compañero del trabajo vino a dejarle a mi papá las pertenencias que mi hermano tenía en un locker, que era un cepillo de dientes, un estropajo y un jabón de baño, que era la único que había, pero nos queda la duda quién dio la orden de abrir ese locker y por qué tan pronto”.
No obstante, tampoco existen videos de cámaras de vigilancia, pese a que el desaparecido caminaba por toda la Comonfort hasta el bulevar Revolución para agarrar el camión.
No obstante, el 27 de junio del 2013, recibieron una llamada de una persona que venía de Chihuahua, para informar que lo había visto y lo describió tal y como es físicamente.

“Dijo que se llamaba Fernando y que lo vio en Delicias, Chihuahua, en la entrada, por una gasolinera, donde está la agencia de la Corona, y que lo había visto en situación de calle y desorientado”.
“Fuimos exactamente a donde nos dijo y en el Oxxo que está en esa gas nos dijeron que sí lo habían visto, pues llevamos fotografías, pero ya no estaba. Estuvimos una semana allá, caminando calle por calle y no lo encontramos”.
En el 2014 llegaron al correo de la casa dos sobres con varias hojas en donde le advertían que si lo seguía buscando iban a atendar contra su familia, que por el bien de todos ya no siguieran, pues los tenían vigilados.
A casi 10 años, su familia no deja de buscarlo ni se cansará de hacerlo, hasta obtener una respuesta y dar con su paradero.
“Hubo un tiempo que paramos, pues en el 2016 a mí me interceptó un carro y me ´levantaron´, me dijeron que no siguiera buscando, pero no vamos a descansar”.
“Lo vamos a seguir buscando bajo las dos posibilidades, que esté vivo o muerto”.
Cuando Cruz Batres fue visto por último vez, dejó un hijo que tenía cinco años de edad y que no deja de preguntar dónde está.




