En la entrevista que el secretario de Economía tuvo con La Jornada publicada el 21 de enero de 2026, señaló que el objetivo de México es “mantener las oportunidades económicas y procurar que no se cierre la red que se ha construido de apertura e inversión con muchos países”. El problema es que ello no se está cumpliendo. No está aprovechando las oportunidades que China y los Brics ofrecen. China ofrece inversión y ante las presiones del gobierno de EU de que México guarde distancia con China, no solo se han establecido aranceles a las importaciones provenientes de dicho país, sino también México está restringiendo las inversiones chinas en el país, subordinándose así a las posiciones estadunidenses de disminuir la presencia de China en el patio trasero que considera a toda América. Así como EU invadió a Venezuela para apropiarse del petróleo y eliminar la presencia de China en tal país, el viernes 23 de enero Trump amenazó a Canadá con un arancel de 100% si concreta acuerdo comercial con China. De ahí el temor que muestran las autoridades mexicanas de recibir represalias de EU si no se subordinan a sus demandas. Hasta ha circulado la noticia de que el gobierno mexicano está evaluando detener envíos de petróleo a Cuba, dadas las presiones que EU está ejerciendo para que México deje de suministrar petróleo a Cuba, para así desestabilizar a tal país y poder justificar su invasión.
México sigue apostando a una integración con EU que no ha resultado en mayor crecimiento económico, en mayor generación de empleos formales bien remunerados. La industria, la banca se han extranjerizado, al igual que gran parte del comercio y de los servicios financieros. Se ha acentuado la concentración de la riqueza y del ingreso, dependemos de la entrada de capitales, de mayor endeudamiento, perdimos el control de la política económica a favor del crecimiento, del empleo y el bienestar de la población, debido a que responde a los intereses del sector financiero, a las empresas transnacionales y a los intereses de EU. El propio secretario Ebrard señaló que “nadie le compra más energía, principalmente gas, pero no sólo eso; también gasolinas. Nadie le compra más productos agrícolas o agropecuarios”. En vez que la política económica proteja a los productores nacionales y se avance en la sustitución de importaciones de energía, gas, de productos manufacturados y de granos básicos, el gobierno se pone de tapete frente a las demandas e intereses de EU y festeja las grandes compras que le realiza.
A pesar de que se evidencia cada vez más que EU va en declive y que sus amenazas e intervenciones militares son ejemplo de ello, y que no tiene condiciones bajo las normas establecidas internacionalmente de recuperar la hegemonía perdida, recurre a la fuerza, a la amenaza y México sigue apostando a mantener su integración y subordinación con tal economía.El secretario de Economía señaló que “el primer reto… es que sobreviva la esencia del tratado de libre comercio, que es la integración de los dos países”. El gobierno mexicano no aprende de las decisiones que países como Canadá y otros están tomando de mantener distancia de EU y buscar nuevas asociaciones económicas con otros países que ofrezcan mejores tratos y respeto en las relaciones económicas y diplomáticas.
El primer ministro de Canadá, el miércoles 31 de enero, dijo que, “la integración se convierte en fuente de tu subordinación” y de ahí que ellos tratan de terminar con ello, haciendo alianzas comerciales con China y en cambio México prefiere la subordinación con EU a pesar de que ello nos ha llevado a menor crecimiento productivo, a pérdida de soberanía en el control de sectores estratégicos, a mayor déficit externo, a dependencia financiera. Bien dijo el primer ministro de Canadá que “país que no puede alimentarse, abastecerse de energía o defenderse, tiene pocas opciones”. Y es justo lo que le acontece a México por optar por importar granos básicos baratos, gasolina y gas de EU, por no avanzar en la sustitución de importaciones que nos ha llevado a depender de la entrada de capitales, y a no tiene opción de tomar distancia de EU, sino seguir subordinados a sus intereses a costa de relegar las demandas nacionales.
México está indefenso. No tiene política económica para hacer frente a las adversidades económicas que EU le impone.No se cuenta con elementos de política económica, ni financieros para avanzar en la sustitución de importaciones, ni crecer en torno al mercado interno, por lo que seguirá el déficit externo, el menor crecimiento y nuestra dependencia de la entrada de capitales y la alta tasa de interés para estimular su entrada. No hay preocupación gubernamental de construir fortaleza frente a las adversidades externas, por lo que no se podrá disminuir la subordinación que se tiene con el gobierno estadunidense. En relación con la pregunta que La Jornada le hizo al secretario de Economía respecto a protestas agrícolas por granos y propuestas de sacar ese capítulo del T-MEC, Ebrard lo descartó y dijo que “no nos conviene. La vía es acelerar la competitividad donde sea posible y amortiguar daños donde no”. Predomina la visión neoliberal en el secretario de priorizar las ventajas competitivas e importar aquello donde no somos competitivos frente a la principal economía del mundo, que es más competitiva frente a México. La mayoría de los sectores productivos no son competitivos y de ahí los altos componentes importados con la consecuente desindustrialización, pérdida de autosuficiencia alimentaria en granos básicos que afecta a los productores, trabajadores y frena el crecimiento económico, aumenta el déficit externo y la dependencia de la entrada de capitales, los cuales resultan muy caros y no se tiene asegurado su ingreso en forma permanente. El secretario de Economía debe defender a los productores nacionales y el desarrollo del país, y no a los de EU, como ha venido aconteciendo.




