Felicitemos a las “madres inmorales”. Autora: Emma Rubio

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En una sociedad como la actual, parece imposible salirse de la perfección y muy reprobable “no dar el ancho”. Yo soy de este gremio, del que no ha dado el ancho para las exigencias sociales. Decidí no ser madre, sin embargo, a quienes hemos decidido no hacerlo, no nos limita a crear vida de muchas otras maneras.

Muchas son las mujeres que se aferran al hecho de serlo porque se han creído la historia que de eso va la función de la mujer. Me duelo por aquellas que sé que son madres sin haberlo deseado pues no supieron ser libres.

Hoy por ello, quiero felicitar a esas “madres inmorales”, mujeres libres que decidieron ejercer su derecho a ser madres fuera de las leyes de la moral en turno. Madres transgénero, madres homosexuales, madres solteras. Todas ellas, mujeres valientes que han decidido ser libres y que poco les ha importado lo que opine la sociedad, pero mucho les han juzgado por ejercer su derecho a ser libres.

¿Cuántas mujeres que están dentro de los parámetros de la corrección moral no conoce usted que tan sólo buscan “deshacerse” de los hijos o prefieren que los cuide una nana con tal de no batallar con los críos? Aquí no se trata de juzgar a nadie; simplemente de poner las circunstancias en una justa medida y comprender que son muchas las mujeres que a pesar de ir en contra de lo establecido, se desviven y son excelentes madres porque ellas decidieron serlo, no por ser lo que “ya tocaba” sino porque decidieron volcar ese amor en otro y asumir la responsabilidad de formar a un ser humano. Hoy quiero enaltecer la labor de todas ellas que se han atrevido a ser grandes mujeres, mujeres ejemplares, libres, sin prejuicios, a pesar de sus miedos y temores, liberadas de la tiranía social.

Mujeres que enaltecen a mi género hayan o no nacido mujeres; porque dignifican con sus actos amorosos, mujeres que deciden amarse entre ellas y formar con amor auténtico a otro ser humano, mujeres que no esperaron al “príncipe azul” para que les cumpliera el sueño de ser madres y que se atrevieron a acudir a la ciencia, mujeres que confiaron en un hombre pero que éste decidió dejarlas y que con valentía y fortaleza se sobrepusieron para enaltecer su amor propio.

Hoy me siento orgullosa de pertenecer a una parte de este tipo de mujeres que ejercen su libertad y no permiten que nada ni nadie les desvíe del camino; no de la perfección imaginaria sino del camino de ser ellas mismas con todo y sus fallos, asumiendo y encarando sus miedos, sirviéndose de ellos para seguir avante. Mujeres comprometidas con su propio género, enalteciendo la igualdad, la equidad, provocando grandes cambios, suscitando nuevas formas de pensar y actuar. Porque el mundo actual demanda calidad humana donde las formas salen sobrando. El mundo ha cambiado, y es menester que cambiemos junto con el mundo.

Hoy felicito a todas aquellas mujeres que han sido juzgadas, tildadas de locas, raras y, por ende, han dudado de su capacidad para ser madres. Feliz día a las “madres inmorales” que hoy por hoy, son un gran ejemplo a seguir para todos porque ser diferente no te hace un mal ser humano ni te limita en ningún tipo de capacidad. Ser diferente es ser libre como todas estas mujeres a las cuales el día de hoy reconozco y honro.

@Hadacosquillas

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